La OCDE prevé que el crecimiento global aguante, pero advierte de bajar tipos sin controlar la inflación
El organismo anticipa un crecimiento mundial del 3,2% y España destaca entre las economías avanzadas con un 2,6%. La inflación repuntaría en EEUU en 2025 y 2026 por los aranceles en contra del escenario que anticipa la Fed
La OCDE ha publicado este martes sus proyecciones intermedias de septiembre para las principales economías del G20 (más España) y muestran una mejoría general del escenario respecto al publicado hace tres meses. Según la organización, la economía global crecerá un 3,2% en 2025, tres décimas más de lo esperado en junio, y un 2,9% en 2026, previsión que se mantiene invariable. De esta manera, el PIB mundial avanzaría prácticamente lo mismo que en 2024 (3,3%) a pesar de la guerra comercial y de la debilidad del crecimiento en las economías europeas.
El informe explica que la economía global se ha mantenido resiliente en 2024-2025 por el adelanto de las transacciones comerciales y de la producción antes de que entraran en vigor los primeros aranceles de EEUU en abril. Sin embargo, anticipa una desaceleración progresiva a medida que se agote el efecto anticipación y se mantengan las altas ratios arancelarias y la elevada incertidumbre en la política económica, que frenarán la inversión y el comercio mundial. De hecho, la OCDE señala que los indicadores de actividad en el consumo y la industria ya muestran señales de moderación y los mercados laborales empiezan a aflojar en varias economías (especialmente en la estadounidense).
Sin embargo, el punto más llamativo del documento es el apartado de recomendaciones para la política monetaria después de la controvertida decisión de la Reserva Federal de recortar tipos la semana pasada a pesar del repunte de la inflación. El presidente de la Fed, Jerome Powell, justificó la bajada en un cambio en el balance de riesgos que, en su opinión, “ya no se inclinan claramente hacia la inflación” por la debilidad del mercado laboral estadounidense. La ratio de desempleo se ha elevado hasta el 4,3% y la creación de empleo se está frenando tras la salida de 1,8 millones de personas inmigrantes del país en tan solo ocho meses.
La OCDE no señala específicamente a la Fed, pero sí deja un tirón de orejas entre líneas. En concreto, recomienda que “las reducciones de los tipos de interés oficiales deben continuar en las economías en las que se prevé que la inflación subyacente se modere hacia el objetivo” (que es el 2%) y siempre que las expectativas de inflación permanezcan “bien ancladas”. Añade que “el mantenimiento de la independencia de los bancos centrales preservará la credibilidad de la política monetaria y reducirá la volatilidad y la persistencia de la inflación”.
EEUU cerró 2024 con una inflación subyacente, que descuenta alimentos y energía, en el 2,8%, pero la OCDE prevé un repunte de una décima en 2025, hasta el 2,9%, y de otra en 2026, hasta el 3%. La estimación desciende en seis décimas para este año respecto a las proyecciones de junio, pero aumenta en dos décimas para el próximo porque los aranceles aún se están implementando y las empresas estadounidenses “absorben inicialmente algunos aumentos arancelarios a través de los márgenes”.
De esta manera, la trayectoria de la OCDE para la inflación subyacente de EEUU es notablemente más pesimista que la de la Fed, que espera un impacto más reducido y transitorio en el tiempo (no permanente) de las tarifas. Según sus últimas proyecciones, actualizadas el pasado 17 de septiembre, la inflación subyacente repuntará hasta el 3,1% en 2025, pero descenderá al 2,6% en 2026 y alcanzará ya el entorno del 2,1% en 2027.
Lo mismo sucede con la inflación general, ya que la OCDE prevé que pase de un 2,5% en 2024 en EEUU a un 2,7% en 2025 y un 3% en 2026, mientras que la Reserva Federal estima un 3% para este año y un 2,6% el siguiente.
España liderará entre las economías avanzadas
Por países, España continúa siendo la economía avanzada para la que se espera más dinamismo este año, con un crecimiento del 2,6% en 2025, dos décimas más que lo previsto en junio, y un 2% para 2026, una décima más. La revisión está en línea con el ejercicio de proyecciones de otros organismos como el Banco de España y el propio Gobierno y coincide con la media del Panel de Funcas de septiembre.
De confirmarse se apreciaría una desaceleración en el crecimiento en comparación con 2024, cuando ascendió al 3,5%, según la última revisión de la Contabilidad Anual del INE. No obstante, el ejercicio de proyecciones de la OCDE aún no recoge esta revisión al alza (en marzo se estimó un 3,2% anual), por lo que cabría esperar que el PIB crezca más de lo esperado en 2025 por efecto arrastre del año anterior.
La OCDE mejora también en dos décimas la previsión de crecimiento para la eurozona, hasta el 1,2%, y anticipa un avance del 1% para 2026, dos décimas menos. En general, el crecimiento será muy reducido en las tres principales economías: Alemania con un 0,3% este año y un 1,1% el próximo; Francia, con un 0,6% y un 0,9%, respectivamente, e Italia, con un 0,6% tanto durante este año como en el próximo.
No obstante, la economía que más se resentirá este año en comparación con la marcha de 2024 sería la propia EEUU, aunque sus socios de América del Norte (Canadá y México) también se ven arrastrados. La proyección para el PIB de EEUU es que pase de un crecimiento del 2,8% en 2024 al 1,8% en 2025 y un 1,5% en 2026. Esto se debe a una moderación del consumo privado afectado por las condiciones financieras más restrictivas, al enfriamiento del mercado laboral y al impacto de las elevadas barreras comerciales. México crecería un 0,8% este año (salvando la recesión que la OCDE pronosticó en marzo) y Canadá un 1,1%.
La OCDE ha publicado este martes sus proyecciones intermedias de septiembre para las principales economías del G20 (más España) y muestran una mejoría general del escenario respecto al publicado hace tres meses. Según la organización, la economía global crecerá un 3,2% en 2025, tres décimas más de lo esperado en junio, y un 2,9% en 2026, previsión que se mantiene invariable. De esta manera, el PIB mundial avanzaría prácticamente lo mismo que en 2024 (3,3%) a pesar de la guerra comercial y de la debilidad del crecimiento en las economías europeas.