Las empresas se plantean desincentivar las bajas médicas a través de los convenios
CEOE considera que los complementos a las prestaciones por Incapacidad Temporal no son adecuados en un momento en el que la incidencia de las bajas y el gasto se han disparado, por lo que busca fórmulas para modificarlos
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. (Europa Press/Alberto Ortega)
El aumento de las bajas médicas por enfermedades comunes impacta en el gasto de la Seguridad Social, pero también en las cuentas de las empresas. La pérdida de producción y los desajustes organizativos son efectos indirectos de la Incapacidad Temporal (IT), pero los empleadores pagan directamente las cotizaciones sociales durante todo el periodo de baja y la prestación en los primeros días del proceso. En los últimos años, los convenios han incorporado mejoras de dichas prestaciones a través de complementos, pero las empresas quieren ahora revertir la situación.
"En un contexto de crecimiento tan insostenible de la IT en contingencias comunes estos complementos están contribuyendo a que las cifras no se puedan aminorar", ha reconocido Rosa Santos, directora del Departamento de Empleo de la CEOE, en la Comisión del Pacto de Toledo celebrada este lunes en el Congreso. La Ley General de la Seguridad Social obliga a las empresas a pagar el 60% de la base reguladora entre los cuatro y los 15 primeros días de baja, pero una gran parte de los convenios firmados en los últimos años complementan la prestación hasta el 100% del salario.
Los datos del Ministerio de Trabajo señalan una tendencia creciente de las cláusulas de complementos a la IT. El 78,3% de los firmados en 2023 (que cubren al 80,7% de los trabajadores) incluyeron complementos a la prestación por enfermedad común, frente a tan solo el 55,4% de 2009, aunque la ratio ya ha descendido desde el máximo de 2022 (80,5%). Es previsible que cuando se publiquen los datos de 2024 se perciba una ligera caída, dada la preocupación de las empresas por el incremento del gasto.
"Se están manteniendo los complementos en la mayoría de los casos, pero es hora ya de transformarlos. Es un trabajo en el que nuestros negociadores están implicados", ha añadido Santos. Fuentes empresariales insisten en que remodelar los complementos es una labor empresarial en la negociación colectiva, al margen de la acción legislativa del Gobierno, y hacen "autocrítica" porque "está generando un coste inmenso". Según los datos del INSS, la incidencia de las bajas que pagan las empresas (las de menos de 15 días) es la segunda que más ha aumentado (un 60,4%) entre 2018 y 2024, solo por detrás de las de más de 365 días. Las bajas de corta duración son el grueso del total, el 67% de las finalizadas el año pasado, es decir, en torno a 5.729 bajas.
CEOE estima que, sumando el gasto por los complementos, la prestación obligatoria y las cuotas, las empresas pagaron el año pasado 14.000 millones de euros por enfermedades comunes de sus trabajadores. Se trata de una cifra muy elevada, solo ligeramente por debajo del gasto de la Seguridad Social (15.000 millones) y difiere de la estimada por el Banco de España a partir de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral y de la EPA, 4.613 millones. El cálculo que aporta CEOE está elaborado a partir de los datos administrativos de las mutuas, que son las que han señalado en primera instancia el problema.
Héctor Blasco, director gerente de Umivale Activa, mutua asociada a CEOE, sugirió durante la presentación de un estudio reciente al respecto la "experiencia positiva" en el sector público, refiriéndose a la eliminación del complemento de incapacidad temporal entre 2012 y 2018. "Bajaron de forma significativa las ausencias hasta igualar a las ratios del sector privado", señaló, incidiendo en que los complementos actuales de los convenios "no están ayudando" a contener la IT. Por tanto, una vía de acción por la que aboga al menos parte de los miembros de CEOE es eliminar los complementos en los convenios.
No obstante, la patronal no adelanta todavía cuál es su propuesta específica para transformar los complementos y si la solución pasa por eliminarlos o rebajarlos en los convenios que se firmen a partir de ahora, algo que con seguridad generará reticencias en los representantes de los trabajadores. Fuentes sindicales trasladan su sorpresa ante esta nueva visión de la patronal, porque nunca les ha planteado el problema directamente. Los agentes sociales señalan que un escenario potencial para abordar el tema será en la negociación del próximo Acuerdo para el Empleo y la Negociación colectiva (AENC), para el que se deberían iniciar las conversaciones a la vuelta del verano.
Las medidas de Seguridad Social no convencen
CEOE se plantea la vía de modificar los complementos de los convenios porque considera que las novedades que está proponiendo el Gobierno para reducir las bajas no bastan. "Todas las medidas, como las propuestas de alta de las mutuas que pretende implementar ahora Seguridad Social, resultan insuficientes y chocan con que el INSS no tiene recursos para asumir los expedientes", ha señalado Santos durante la comisión. "No es un problema de los trabajadores, es un problema más del sistema sanitario, de ausencia de médicos de Atención Primaria, de especialistas y de médicos e inspectores en el INSS", ha añadido.
Por el momento solo se han comenzado a materializar las firmas de los convenios de colaboración para los procesos traumatológicos entre las mutuas, los servicios de salud de las CCAA y el INSS. El acuerdo para ello se alcanzó en julio de 2024 entre todos los agentes sociales y el Ministerio de Seguridad Social, pero no ha sido hasta las últimas semanas cuando se han firmado los primeros convenios en las Islas Baleares, Ceuta y Melilla.
Cristina Estévez, secretaria de Política Institucional y Políticas Territoriales de UGT, ha señalado también durante la comisión que el aumento de la IT está relacionada con el "colapso en la sanidad pública, especialmente en algunas CCAA". En la misma línea se ha manifestado Carlos Bravo, secretario Confederal de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, aunque también ha apuntado al comportamiento cíclico. "El gasto en incapacidad temporal tiene relación directa con la tasa de paro, porquela gente va enferma a trabajar cuando tiene miedo al despido"; diagnóstico en el que también coinciden las mutuas.
El aumento de las bajas médicas por enfermedades comunes impacta en el gasto de la Seguridad Social, pero también en las cuentas de las empresas. La pérdida de producción y los desajustes organizativos son efectos indirectos de la Incapacidad Temporal (IT), pero los empleadores pagan directamente las cotizaciones sociales durante todo el periodo de baja y la prestación en los primeros días del proceso. En los últimos años, los convenios han incorporado mejoras de dichas prestaciones a través de complementos, pero las empresas quieren ahora revertir la situación.