¿Tienes una vivienda alquilada y no la has declarado en la Renta? Hacienda puede multarte con hasta 3.000 euros. Lo que muchos consideran un descuido menor puede convertirse en un serio problema fiscal. Tanto propietarios como inquilinos están obligados a informar sobre el arrendamiento, y no hacerlo implica sanciones económicas y pérdida de beneficios. En el caso del arrendador, declarar le permite aplicar una deducción del 60 % si la vivienda es habitual. No cumplir con esta norma puede terminar en una inspección.
Hacienda utiliza distintos métodos para detectar irregularidades
Para identificar alquileres no declarados, Hacienda emplea herramientas como el cruce de datos entre declaraciones de propietarios e inquilinos. También examina portales inmobiliarios, analiza consumos de suministros e incluso revisa empadronamientos. En el ámbito del alquiler vacacional, las plataformas están obligadas a informar mediante el Modelo 179. La combinación de estas fuentes permite detectar discrepancias que pueden derivar en una inspección. El objetivo es asegurar que todos los ingresos obtenidos queden registrados.
Las sanciones varían según la gravedad de la infracción
Las multas por no declarar el alquiler dependen de la cantidad no incluida en la Renta y de si existe intención de ocultación. Cuando la cifra es inferior o igual a 3.000 euros y no hay ocultación, la infracción se considera leve y la sanción parte del 50 %. Si se supera ese umbral o hay ocultamiento, la multa puede alcanzar el 100 % del importe. En los casos más graves, por fraude, se puede aplicar una penalización del 150 %. Además, se pierde el derecho a aplicar cualquier tipo de deducción fiscal.
Para evitar problemas, los propietarios deben incluir los ingresos del arrendamiento en la categoría de rendimientos del capital inmobiliario. Pueden deducir gastos si están justificados, como reparaciones, intereses hipotecarios, IBI o seguros. En el caso de los alquileres turísticos, es obligatorio presentar el Modelo 179 si se usa una plataforma intermediaria. También se exige el depósito de la fianza en el organismo autonómico correspondiente. Desde TaxDown recuerdan que un buen asesoramiento puede evitar errores y sanciones innecesarias.
¿Tienes una vivienda alquilada y no la has declarado en la Renta? Hacienda puede multarte con hasta 3.000 euros. Lo que muchos consideran un descuido menor puede convertirse en un serio problema fiscal. Tanto propietarios como inquilinos están obligados a informar sobre el arrendamiento, y no hacerlo implica sanciones económicas y pérdida de beneficios. En el caso del arrendador, declarar le permite aplicar una deducción del 60 % si la vivienda es habitual. No cumplir con esta norma puede terminar en una inspección.