La Comisión Europea ha presentado este jueves una amplia lista de contramedidas por valor de 95.000 millones de euros en la que ha estado trabajando en las últimas semanas para responder a los aranceles generales anunciados por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, el pasado 2 de abril, y que actualmente se encuentran congelados hasta julio, salvo el 10% inicial, que ha permanecido activo. Ahora Bruselas inicia un proceso de consultas previo a la adopción de medidas, por lo que no se trata de un paquete cerrado ni significa que vaya a aplicarse en su totalidad. Además, el Ejecutivo comunitario ha anunciado su intención de llevar a Estados Unidos a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Fuentes comunitarias subrayan que la "absoluta prioridad" sigue siendo dar espacio a la negociación, y que aunque se inicie este proceso de consultas el objetivo final sigue siendo evitar la aplicación de contramedidas, a la que se llegaría si Trump y su equipo retiran los gravámenes comerciales anunciados, aunque crece el pesimismo en la capital comunitaria respecto a las posibilidades de éxito de las conversaciones. El listado no incluye marcas ni nombres de productos concretos, pero sí categorías que permiten identificarlos. Por ejemplo, los nuevos aranceles afectarán a smartphones, ordenadores portátiles o auriculares inalámbricos. También afectarán a Boeing, la fabricante de aviones competidora de la europea Airbus, y a los exportadores de helicópteros. También afectará a otros vehículos, como carrocerías para vehículos de motor, parachoques, frenos, cinturones de seguridad y otras partes de vehículos.
En total, los técnicos comunitarios calculan que estos aranceles afectarán a 10.500 millones de euros en comercio de aeronaves, 7.200 millones de euros en electrónica, 6.400 millones de euros en el sector agroalimentario o 1.300 millones de euros en bebidas alcohólicas. La posibilidad de aplicar aranceles a los servicios "sigue siendo una opción", explican las fuentes comunitarias, aunque siguen sin incluirse en la lista. Una fuente diplomática ha señalado que hay Estados miembros que siguen poniendo sobre la mesa la necesidad de aplicar gravámenes comerciales a los servicios, donde Estados Unidos tiene un importante superávit comercial, a diferencia de en los bienes, donde es la Unión Europea donde lo tiene.
De 'represalia' a 'reequilibrio'
"Estamos respondiendo. Nosotros no hemos empezado esto. No estamos aplicando aranceles sobre el sector farmacéutico o sobre los semiconductores", explica una fuente comunitaria, señalando que estos dos campos, sobre los que Trump todavía no ha aplicado gravámenes comerciales, han quedado fuera de las medidas, mostrando que solamente quieren responder en aquellos ámbitos sobre los que Washington ha actuado.
Hasta ahora la Comisión Europea hablaba de "represalias", haciendo hincapié en que el objetivo era aumentar presión sobre la Casa Blanca para llevarles a la mesa de negociación, pero ahora empieza a hablar de "reequilibrio". ¿La razón? Los técnicos comunitarios admiten que hay un cambio de mentalidad porque asumen que habrá una parte de los aranceles que probablemente vayan a seguir ahí en el futuro. Coincide con la visión que ya expresó Maros Sefcovic, comisario de Comercio y Seguridad Económica, de que la Casa Blanca veía estos aranceles como un nuevo ‘statu quo’. "Lo que vamos a hacer ahora es consultar sobre aranceles que van a servir no únicamente para aumentar presión para llevar a la negociación, sino de medidas que probablemente van a tener que durar más tiempo", explica una fuente comunitaria.
"No estamos siguiendo una estrategia de dólar por dólar", subraya la misma fuente a la hora de explicar por qué han decidido diseñar una lista de únicamente 95.000 millones de euros en vez de responder atacando el mismo nivel de bienes que Estados Unidos ha incluido en su lista, cuyas medidas, como ha admitido Sefcovic, afectan actualmente al 70% y podría llegar al 97% si Washington avanza con nuevos aranceles a los productos farmacéuticos y a los semiconductores. Las fuentes subrayan que se trata de responder con “proporcionalidad”, dejando claro que "esto no es ninguna escala". "La lista es una serie de productos sobre los que las medidas de Estados Unidos han alterado el comercio del pasado. Y en caso de que las cosas no vayan como queremos, que es un acuerdo ventajoso para las dos partes, es una lista donde vemos que es importante para reequilibrar el comercio", explica.
Afectarán a 10.500 millones en comercio de aeronaves, 7.200 M en electrónica, 6.400 M en agroalimentario o 1.300 M en bebidas alcohólicas
"No queremos dispararnos en el pie. Por eso tenemos que ser muy prudentes", añaden, señalando que por eso es importante lanzar las consultas, que continuarán hasta el 10 de junio. Las medidas no se aplicarían hasta finales de junio o principios de julio, dependiendo de cómo terminan las negociaciones entre Estados Unidos y la Comisión Europea sobre los aranceles generales que actualmente están limitados al 10% durante 90 días desde el 9 de abril. Además, esas fechas permiten a los líderes europeos recibir a Donald Trump en la cumbre de la OTAN de La Haya (Países Bajos) en junio sin el riesgo de que el presidente de Estados Unidos llegue a Europa con una lista mayor de agravios si avanza la escala comercial. "Al final de estas consultas tendremos que decidir qué hacemos. No hay un automatismo entre lo que estamos sometiendo a consulta con lo que se adopte en una decisión política final", añaden.
Las anteriores medidas
Esta lista es adicional a la que ya se acordó y aprobó en abril, por valor de unos 20.900 millones de euros, en respuesta a los aranceles del 25% al acero y el aluminio y que la Unión Europea dejó congelados también durante 90 días con el objetivo de dar espacio y oportunidades a las negociaciones entre el Ejecutivo comunitario y la administración americana. Los productos de esta nueva lista son diferentes a los que ya se incluyeron en aquel primer paquete.
Pero sí que se han incluido en esta lista algunos bienes que se quedaron fuera de la primera, como por ejemplo es el whisky. Entonces fue eliminado por los países que más exportan bebidas alcohólicas a EEUU, como Francia o Italia, después de que Trump amenazara con aranceles del 200% a los vinos europeos."En aquel momento EEUU no había aplicado aranceles a los vinos y las bebidas alcohólicas europeas, pero ahora lo ha hecho", justifican fuentes comunitarias.
La Comisión Europea ha presentado este jueves una amplia lista de contramedidas por valor de 95.000 millones de euros en la que ha estado trabajando en las últimas semanas para responder a los aranceles generales anunciados por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, el pasado 2 de abril, y que actualmente se encuentran congelados hasta julio, salvo el 10% inicial, que ha permanecido activo. Ahora Bruselas inicia un proceso de consultas previo a la adopción de medidas, por lo que no se trata de un paquete cerrado ni significa que vaya a aplicarse en su totalidad. Además, el Ejecutivo comunitario ha anunciado su intención de llevar a Estados Unidos a la Organización Mundial del Comercio (OMC).