El BCE avisa de que el caos arancelario de Trump ya perjudica a la eurozona
La incertidumbre comercial estadounidense restaría 0,1 puntos al crecimiento de la eurozona de 2025 y 2026, aunque podría ser más según se alteren las cadenas de suministro y se impongan aranceles que afecten directamente a la UE
Apenas ha pasado mes y medio desde la toma de posesión de Donald Trump y sus políticas económicas ya estarían teniendo efectos no solo en EEUU, sino también a nivel mundial. Así lo considera el Banco Central Europeo (BCE), que ha incluido los primeros aranceles de Trump y la incertidumbre en torno a su política comercial en el escenario de proyecciones publicado este jueves, el que ha servido de base para decidir una nueva bajada de tipos de 0,25 puntos.
Aunque la mayor parte de los aranceles anunciados por Trump no han entrado en vigor y ninguno de ellos afecta todavía directamente a la UE (la fecha para la activación de los primeros es el 12 de marzo), el ejercicio de los banqueros centrales de la zona euro revela que las primeras acciones ya están perjudicando a la economía europea por dos canales. El primero y menos importante es la redirección de las cadenas globales de suministro por los aranceles bilaterales entre EEUU China y, el segundo, la elevada incertidumbre generada, que reduce la inversión y las exportaciones.
Los únicos aranceles que habían entrado en vigor a fecha de la realización de las proyecciones del BCE son los de febrero. Consisten en un arancel adicional de 10 puntos porcentuales sobre todos los productos chinos importados a EEUU y, en represalia, aranceles adicionales a 80 productos estadounidenses vendidos a China. Además, China implementó prohibiciones a la exportación de metales críticos como el telurio y el tungsteno.
Según las proyecciones, el impacto de estos aranceles bilaterales para la zona del euro es “limitado” y vendrá derivado de que China “reproduzca patrones de desviación de comercio anteriores”. El BCE recuerda que los aranceles estadounidenses sobre los productos chinos implantados en 2018 llevaron a una reorientación de las exportaciones chinas hacia otros mercados porque las cadenas de suministro estadounidenses se reconfiguraron para reducir el abastecimiento directo desde China.
Por tanto, concluyen que si China desvía sus exportaciones de los Estados Unidos, “la zona del euro puede sufrir una pérdida de competitividad tanto a nivel interno como en terceros mercados”. Al mismo tiempo, consideran que el potencial de la zona del euro para ganar participación de mercado en Estados Unidos “puede ser limitado, debido a las diferencias tanto en la calidad como en los precios de su canasta exportadora en comparación con la de China”.
En general, sin embargo, se espera que el impacto de estos aranceles en el crecimiento de la zona del euro sea solo “marginalmente negativo” y que no afecte a la inflación porque el impacto negativo de los mayores costes a lo largo de las cadenas de suministro se vería “ampliamente compensado” por el impacto a la baja de la mayor oferta de bienes de China en los mercados europeos.
Sin embargo, los aumentos de aranceles “son negativos después y antes de que sucedan”, ha resaltado en rueda de prensa la presienta del BCE, Christine Lagarde, porque “amenazan” la confianza, y este es el punto central de la cuestión. Trump ha anunciado aranceles adicionales de un 25% para el acero y el aluminio que afectan a la UE, aunque también aranceles específicos sectoriales y “recíprocos” en respuesta al IVA y a los impuestos a los servicios digitales que tienen varios países de la unión.
Son estos anuncios los que han llevado al BCE a una “revisión a la baja de las perspectivas de actividad económica mundial y de la zona del euro”. El índice de incertidumbre en la política comercial se ha disparado desde la vuelta de Trump y supera actualmente los 400 puntos, por encima del entorno de los 250 que llegó a marcar como máximo durante el primer mandato del estadounidense, en el que contaba con un menor número de apoyos parlamentarios.
En consecuencia, el BCE estima que se están frenando la inversión y las exportaciones tanto a nivel nacional como internacional, lo que reducirá el crecimiento mundial (excluida la zona del euro) en 0,1 puntos porcentuales acumulados durante 2025-26. Como la economía de la zona del euro tiene un mayor grado de apertura y la composición de sus exportaciones se inclina hacia los bienes duraderos, se espera que experimente un impacto ligeramente más pronunciado, con una reducción del crecimiento del PIB real de alrededor de 0,2 puntos porcentuales en términos acumulados durante 2025-26.
“Esto explica la mitad de las revisión a la baja acumulada del crecimiento de la zona del euro en las proyecciones del personal técnico de marzo de 2025”, señala el documento. La rebaja ha sido de dos décimas del crecimiento en 2025, pasando a un 0,9%, y de otras dos en 2026, alcanzando el 1,2. “En general, actualmente existe una gran incertidumbre con respecto al objetivo, el tamaño y el calendario de los futuros aranceles, así como la respuesta de los países que se verían afectados”, reconoce el BCE. El crecimiento proyectado para los tres primeros trimestres de 2025 en la eurozona es solo del 0,2% y del 0,3% en el último, en total del año, una décima inferior al proyectado para 2024 (un 1%).
No obstante, el país más perjudicado por la incertidumbre y los aranceles que ya han entrado en vigor es EEUU. El BCE estima que solo los aranceles bilaterales con China provocarán que la inflación de EEUU sea 0,2 puntos mayor en 2025 y restarán 0,1 puntos al crecimiento del PIB de 2025 por la reducción del poder adquisitivo. En la misma línea apuntan los primeros indicadores de consumo y de empleo conocidos esta semana.
Dudas sobre las próximas bajadas de tipos
Teniendo en cuenta este contexto geoeconómico y que los tipos de interés se han reducido progresivamente en la eurozona, hasta el 2,5% actual, hay dudas sobre los futuros recortes. "La política monetaria está adoptando una orientación considerablemente menos restrictiva", señala la entidad en su comunicado. De hecho, ha habido “discusiones sustantivas” entre los gobernadores acerca de la situación económica y el rumbo que debe tener la política monetaria en los próximos meses.
La decisión de este jueves de recortar los tipos de interés se ha adoptado sin ningún voto en contra y con una sola abstención, el gobernador del Banco de Austria, Robert Holzmann, por lo que se rompe la unanimidad dentro del Consejo de Gobierno del banco y surgen las primeras discusiones sobre las reducciones futuras. Según Lagarde, la “incertidumbre por todas partes”, lo que hace “más relevante que nunca” tomar las decisiones dependiendo de los datos y reunión a reunión.
Apenas ha pasado mes y medio desde la toma de posesión de Donald Trump y sus políticas económicas ya estarían teniendo efectos no solo en EEUU, sino también a nivel mundial. Así lo considera el Banco Central Europeo (BCE), que ha incluido los primeros aranceles de Trump y la incertidumbre en torno a su política comercial en el escenario de proyecciones publicado este jueves, el que ha servido de base para decidir una nueva bajada de tipos de 0,25 puntos.