La clase media aguanta las crisis y sigue fuerte en Europa (también en España)
¿Está menguando la clase media? Un reciente estudio desmonta, con matices, esa idea. El tamaño de la clase media global de la UE a 27 se ha contraído de manera insignificante en los últimos 15 años, ha pasado del 64% al 63,8%.
"¿A qué clase social diría usted que pertenece?", preguntó el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hace un año. La respuesta fue inequívoca: el 73,9% se consideró clase media en sus tres acepciones clásicas. Un 6,7% de los encuestados se vio reflejado como clase media-alta; un 12,3% se autodefinió como clase media-baja y la gran mayoría, un 54,9%, consideró que su estatus encajaba mejor en el epígrafe clase media-media.
Obviamente, al tratarse de una encuesta, las respuestas tienen un carácter subjetivo, y, de hecho, en los últimos años, sobre todo a partir de la Gran Recesión, la pertenencia a una determinada clase social ha saltado a la conversación pública como un asunto central. Hasta el punto de que en buena parte de la opinión pública europea ha triunfado la idea, empujada por el populismo, de que las clases medias, sin aportar evidencias académicas, están menguando.
¿Es eso cierto?, un reciente estudio, publicado por Eurofound, ofrece algunas certezas que desmontan, con matices, esa idea. Un dato lo acredita: el tamaño de la clase media global de la UE a 27 se ha contraído de manera insignificante en los últimos 15 años, ha pasado del 64% al 63,8%.
Es verdad, sin embargo, que en las dos terceras partes de los países europeos se ha reducido el tamaño de la clase media, pero globalmente, y dado que se ha producido un proceso de convergencia entre los países centrales de la UE (los más ricos) y los de la ampliación hacia el Este (los más pobres), la clase media continúa siendo hegemónica. De hecho, sus niveles se mantienen estables. En todo caso, advierte el estudio, "cada vez resulta más difícil para las personas con un bajo nivel educativo, los jóvenes y los desempleados entrar en la clase media".
Sociedades de clase media
Como sostiene su autor, Carlos Vacas Soriano, investigador de Eurofound, una agencia de la Unión Europea que analiza las políticas sociales, los países europeos son sociedades de clases medias en las que la mayoría de la población pertenece a este estrato social. En concreto, y en promedio de los 27 países de la UE, casi el 64% de la población se considera clase media (10 puntos más que en España). Ahora bien, no en función de una interpretación subjetiva, como son las encuestas, sino a la luz de sus ingresos reales. Otro 28,5% se sitúa como clase media-baja y el 7,5% restante (casi un punto más que en España) se considera clase media-alta. En el conjunto de los 27, la horquilla de clase media-media —la gran mayoría— oscila entre el 75% de Eslovaquia y el 51% de Bulgaria.
"Esto da lugar a sociedades cohesionadas con una gran proporción de personas concentradas en torno a la mitad de la distribución del ingreso, lo que explica que el tamaño de la clase media y los niveles de desigualdad del ingreso estén muy correlacionados", sostiene el autor del trabajo, quien define el concepto clase media como aquel grupo con un ingreso familiar disponible equivalente que se sitúa entre el 75% y el 200% de la mediana nacional.
Como recuerda Vacas Soriano, para llegar a esta conclusión se utilizan datos sobre la renta disponible de los hogares durante el periodo 2007-2022 construidos a partir de los que suministra la Encuesta de Condiciones de Vida, que elabora Eurostat.
¿Y por qué ha descendido el tamaño de la clase media durante esos años en algunos países ricos? El estudio lo achaca a que la proporción de personas por debajo del umbral de pobreza, es decir, quienes no alcanzan el 60% de la renta media, aumentó en dos tercios de los estados miembros durante ese periodo, lo que refleja un movimiento interno de clase media-media hacia clase media-baja. Por lo tanto, es la desigualdad lo que condiciona tanto el tamaño como la estructura de la clase media. Por lo tanto, los cambios en el tamaño de la clase media y en la desigualdad de ingresos también están muy correlacionados.
Desigualdad y clase media
Ahora bien, globalmente no ha habido una variación significativa. El autor, de hecho, habla de estabilidad en el tamaño global, aunque advierte que la desigualdad de ingresos medios de mercado en los distintos países (antes del efecto de las políticas públicas) esconde tendencias claramente divergentes.
Mientras que la desigualdad de la renta aumentó en aproximadamente la mitad de los Estados miembros, especialmente en varios países nórdicos y continentales (entre ellos Suecia y Dinamarca, que antes eran mucho más igualitarios), disminuyó en poco más de la mitad, principalmente en varios países de Europa central y del Este y del Mediterráneo, entre ellos Rumanía, Portugal, Grecia, Polonia y Croacia, que eran mucho más desiguales al principio. Es decir, los países del antiguo bloque comunista son cada vez menos desiguales gracias al crecimiento económico. Por el contrario, los países más ricos, la mayoría fundadores de la UE, son los que han tenido un peor desempeño en términos de igualdad. Una tendencia que, por supuesto, tiene consecuencias políticas.
¿Y por qué ha sucedido esto? El estudio relaciona la menor desigualdad con la evolución de la tasa de empleo, pero también con la extensión del Estado de bienestar, que cumple un papel fundamental en la mitigación de la desigualdad de ingresos, reduciéndose en un promedio del 42% en todos los países. Y lo que ha ocurrido es que en algunos países ricos la protección social, es decir, el Estado de bienestar, ha encogido, pero en los más pobres, por el contrario, se ha ensanchado.
En el caso de los países mediterráneos, en general, no han logrado converger con los de los Estados miembros de ingresos más altos, básicamente porque los efectos de la Gran Recesión se prolongaron en el tiempo, principalmente a causa de las altas tasas de desempleo. Este es el caso de España, Grecia o Portugal.
Esto ha dado lugar a que se haya producido una cierta convergencia en el tamaño de la clase media entre países debido a su contracción en algunos donde inicialmente era muy elevada y, por el contrario, a su expansión en otros países donde solía ser más pequeña. En el primer caso, esto ha sucedido en Suecia, Dinamarca, Países Bajos o Chequia, mientras que en el segundo están Rumania, Letonia o Portugal. España se mantiene en niveles medios respecto de la Unión Europea, tanto en términos de evolución de la clase media como de desigualdad.
"¿A qué clase social diría usted que pertenece?", preguntó el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hace un año. La respuesta fue inequívoca: el 73,9% se consideró clase media en sus tres acepciones clásicas. Un 6,7% de los encuestados se vio reflejado como clase media-alta; un 12,3% se autodefinió como clase media-baja y la gran mayoría, un 54,9%, consideró que su estatus encajaba mejor en el epígrafe clase media-media.