La OCDE dispara un punto la previsión de crecimiento para España: un 2,8% en 2024
El organismo lanza un mensaje optimista sobre la economía mundial, que deja a nuestro país a la cabeza del crecimiento en Occidente durante este año y el que viene (2,2%)
España será la gran economía occidental que más crezca este año. La Organización de la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha actualizado este miércoles sus previsiones de crecimiento e, igual que otros organismos recientemente, lo ha hecho al alza para nuestro país. Sin embargo, esta vez no se trata de un ajuste de unas décimas, sino de una espectacular revisión de un punto, que sitúa el crecimiento nacional en el 2,8% para este año. Se trata de la estimación más optimista para la economía española, junto a la del Banco de España de José Luis Escrivá.
No es habitual que la OCDE incremente de golpe y porrazo un punto la previsión de crecimiento, pero desde la última, el pasado mayo, han ocurrido muchas cosas. Las constantes revisiones del INE han situado la variación del PIB de los dos primeros trimestres en unas tasas espectaculares del 0,8%, especialmente por la fortaleza de la demanda externa en contraste con la contracción de las importaciones. Con esos datos, los principales organismos se están viendo obligados a revisar al alza sus proyecciones para la economía española, hasta configurar dos grupos: los que ya lo han hecho, como el propio Banco de España, son los más optimistas, mientras que los que aún no (Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea) se han quedado rezagados.
La OCDE elaboró su previsión con datos hasta el 19 de septiembre, que incluyen ya la revisión metodológica del INE que ha añadido más de 36.000 millones de euros al PIB de 2023, con la que es probable que este viernes se vuelva a corregir al alza la contabilidad nacional del segundo trimestre. Esta vez, el organismo con sede en París no se ha quedado desfasado con sus datos, como había ocurrido en mayo. De ahí la espectacular actualización, la mayor para cualquier economía occidental, y que sitúa al club de los países ricos incluso por encima de la previsión del propio Gobierno, que este martes dibujaba un 2,7%.
De cara a 2025, sin embargo, la OCDE se queda por debajo del Ejecutivo: el cuadro marco que maneja el Ministerio de Economía contempla un crecimiento del 2,4%, mientras que el organismo con sede en París augura un 2,2%. En ambos casos son dos décimas más que la estimación anterior. La previsión de la OCDE coincide con la del Banco de España y supera el crecimiento potencial que calcula el ministerio (un 2%).
Las buenas noticias se apoyan en un escenario internacional mejor de lo previsto. Pese a todas las turbulencias de los últimos meses, en los que se ha llegado a especular con una posible recesión en Estados Unidos, la OCDE destaca la "resiliencia" de la economía mundial, sostenida, principalmente, en dos factores: la estabilización de la inflación y el repunte del sector servicios gracias a la recuperación del poder adquisitivo perdido durante la espiral de precios.
En ese contexto, el club de los países ricos mantiene un notable crecimiento para la primera economía mundial durante este año (2,6%) y, aunque empeora en dos décimas su estimación para el año que viene (1,6%), aleja los tambores de una crisis económica, gracias al giro de la política monetaria emprendido por la Reserva Federal. Las bajadas de tipos de interés servirán para impulsar la economía, en un momento en el que, destaca la OCDE, las presiones sobre el mercado laboral se han relajado.
Estados Unidos resiste, pero las revisiones al alza para España hacen que nuestro país lo supere como el que más crecerá en Occidente en 2024 y 2025. La estimación para la economía nacional contrasta con el pobre horizonte de la eurozona, que solo crecerá un 0,7% este año y un 1,3% el que viene, lo mismo y dos décimas menos de lo augurado mayo, respectivamente. Los Veintisiete siguen lastrados por la crisis en Alemania, que cerrará 2024 con un pírrico crecimiento del 0,1%.
La inflación, cerca del objetivo
Sin embargo, no todo son malas noticias para la eurozona. Los últimos datos de inflación han sido muy positivos, y la OCDE acerca un poco más el objetivo del 2% que persigue el Banco Central Europeo (BCE). En 2025, el índice de precios de consumo (IPC) se quedará en el 2,1% tanto en el conjunto de países de la moneda única como en España, en ambos casos una décima menos de lo proyectado en mayo. La subyacente, que es la que más tiene en cuenta el BCE para las bajadas de tipos de interés, caerá hasta el 2,2%, también muy cerca del objetivo.
"Está previsto que el crecimiento se estabilice y que la inflación se siga moderando", remata el informe del club de los países ricos, aunque advierte de que los factores de incertidumbre siguen sobre la mesa, especialmente por causas geopolíticas, pero también por las posibles turbulencias financieras si se produce una ralentización del crecimiento. En el otro lado de la balanza, la recuperación del poder adquisitivo, con un salario real que en España ya se sitúa por encima de los niveles previos a la pandemia, podría impulsar la economía más de lo esperado. Las dudas persisten, pero la OCDE lanza, a grandes rasgos, un mensaje optimista sobre la economía mundial, que deja a nuestro país entre los mejor parados.
España será la gran economía occidental que más crezca este año. La Organización de la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha actualizado este miércoles sus previsiones de crecimiento e, igual que otros organismos recientemente, lo ha hecho al alza para nuestro país. Sin embargo, esta vez no se trata de un ajuste de unas décimas, sino de una espectacular revisión de un punto, que sitúa el crecimiento nacional en el 2,8% para este año. Se trata de la estimación más optimista para la economía española, junto a la del Banco de España de José Luis Escrivá.