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"Antes de 2023, se pedirá a la UE la parte de los préstamos a que tenemos acceso"
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ENTREVISTA AL SECRETARIO GENERAL DEL TESORO

"Antes de 2023, se pedirá a la UE la parte de los préstamos a que tenemos acceso"

El Tesoro Público está a punto de completar un ejercicio complicado: subida de tipos, guerra en Ucrania y alta inflación. Su responsable asegura que la financiación está asegurada y que en 2023 se seguirán reduciendo la deuda y el déficit

Foto: Carlos Cuerpo Caballero posa para El Confidencial. (I. B.)
Carlos Cuerpo Caballero posa para El Confidencial. (I. B.)
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A Carlos Cuerpo (Badajoz, 1980), secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, le ha tocado vivir un año extraño en su departamento. Comenzó con políticas expansivas y con la financiación asegurada por parte del BCE, que compraba la deuda. Pero el alza de la inflación ha dado completamente la vuelta ese escenario. Hoy confía en que los largos plazos en que se ha financiado el Tesoro en los últimos años permitan transitar sin problemas pese a la elevada deuda pública. A él le ha tocado lidiar con la banca en el acuerdo de las hipotecas y en el gravamen extraordinario a sus beneficios. Su otro frente de batalla es la Sareb. Es licenciado en Economía por la Universidad de Extremadura y antes pasó por la AIReF en su Departamento de Análisis Económico.

PREGUNTA. ¿Cómo se presenta la financiación del Tesoro en un entorno tan complicado: subida de tipos, guerra en Ucrania o intensa desaceleración económica?

RESPUESTA. En los presupuestos de 2023 se ha puesto un primer objetivo de endeudamiento neto, unos 70.000 millones de euros, y lo que prevemos es mantener esta tendencia decreciente de las emisiones netas. Al mismo tiempo, prevemos una vuelta a la normalidad de las emisiones brutas en 2021, debido a que en 2022 tuvimos un descenso de las amortizaciones como consecuencia de que hace una década [crisis del euro] hubo una ausencia de emisiones. Seguiremos reduciendo las emisiones en coherencia con la reducción del déficit público. Cumpliremos nuestros objetivos. Este año, la deuda será del 115,2%, y el próximo, del 112,4% del PIB.

Foto: El secretario general del Tesoro y Financiación Internacional del Gobierno de España, Carlos Cuerpo. (EFE/José Jacomé)

P. Pero lo que sí crecerá es el pago de intereses por el aumento de las rentabilidades…

R. Efectivamente, supondrá un ligero aumento respecto de los presupuestos de este año. Destinamos, en total, algo más de 31.000 millones de euros. En términos relativos, sin embargo, tanto respecto de los ingresos como del PIB, nos mantendremos en el entorno del 2,1-2,2% en los próximos años. Esto se debe a los esfuerzos que hicimos durante los años pasados de alargamiento de la vida media de la cartera del Tesoro. Ese es nuestro elemento diferencial respecto de otros países. La vida media de la deuda se ha situado en alrededor de ocho años, y esperamos que se mantenga así el año que viene. Esos ocho años de vida media lo que quieren decir es que el riesgo de refinanciación es muy bajo. Solo se refinancia el 15% de nuestra deuda total.

"Los instrumentos que mejor funcionan del BCE son los que no tienen continuidad"

P. ¿No le ha sorprendido que en un entorno tan exigente las primas de riesgos estén estabilizadas, justo cuando el BCE ha anunciado la normalización de la política monetaria y la consiguiente retirada gradual de estímulos?

R. Eso es fundamental y se debe a que el riesgo de España con Alemania es constante. Los mercados están valorando nuestra calidad crediticia en línea a como estábamos en 2019, es decir, antes del covid. Y todo esto, habiendo pasado la mayor subida de tipos de la historia del BCE. Se ha producido un aumento de los inversores no residentes, por encima del 40%, lo que significa que la economía española tiene mayor credibilidad. Un último aspecto es importante. Cuando el BCE hace recompras, en el caso español, ya no está haciendo recompras netas positivas, y sin embargo esto no está afectando a nuestra prima de riesgo. En una palabra, la fragmentación no existe por una cuestión de política interna. Hay confianza en la economía española. Además, el BCE ya se ha preocupado de que no exista fragmentación por cuestiones externas.

P. Fíjese que le ha bastado al BCE anunciar una política antifragmentación y eso ha calmado a los mercados. Se podría llamar el efecto Draghi, que con solo anunciar medidas cumplen su función, aunque no se ejecuten.

R. Los instrumentos que mejor funcionan del BCE son los que no tienen continuidad…

Foto: Carlos Cuerpo, secretario general del Tesoro. (EFE/José Jácome)

P. Lo que sí le puede afectar al Tesoro son las nuevas reglas fiscales, todavía en una fase incipiente. Los mercados pueden entender que si un país no cumple los objetivos, se encuentra en una situación débil. Fíjese en lo que ha pasado en el Reino Unido.

R. La primera línea de defensa para los mercados es la actuación de los gobiernos. O dicho de otra forma, si son capaces de mantener su credibilidad para que haya apetito inversor, incluso antes de pensar en las reglas fiscales en las que nos movemos. Crear un marco reglado es un elemento adicional de certidumbre, no solo respecto del presupuesto del año siguiente, sino también en el medio plazo. La propuesta que hizo la Comisión Europea está en línea con lo que propusimos hace algún tiempo junto a Países Bajos.

"El rol de los bancos va a ser muy importante con los Next Generation"

P. ¿No son muy poco ambiciosos los objetivos de deuda y déficit de España en un contexto de fuertes ingresos del Estado como consecuencia de la inflación?

R. Yo no diría que es poco ambicioso, al contrario. Si miramos históricamente, ir dando dentelladas a nuestro stock de deuda en dos o tres puntos de PIB anuales es un ritmo excelente y envidiable. Lo que tenemos que hacer es mantenerlo, porque nos permitiría pasar en pocos años de nuestro máximo del 120% a estar por debajo del 110% en 2025. La velocidad refuerza nuestra credibilidad.

P. ¿No sería razonable destinar los fuertes ingresos del Estado a reducir directamente la deuda, como la propia Comisión Europea ha reclamado a España en determinadas ocasiones? La última, en tiempos de Montoro.

R. Esa es una de las grandes preguntas en términos de política económica: ¿cuál es el policy mix adecuado? Hay una discusión muy rica sobre cuál debe ser el tono de la política fiscal, que es lo que subyace en la pregunta. Si debe tener un tono expansivo, más neutral o, incluso, contractivo, como reclaman algunos países e instituciones para acompañar a la política monetaria con el objetivo de reducir la inflación. En los comunicados del Eurogrupo y en declaraciones de la propia Comisión Europea, se ha llegado a conclusiones que, en mi opinión, son bastantes acertadas. Hay acuerdo en que hay que ir retirando los elementos masivos del covid para que no se genere un déficit estructural adicional como consecuencia de que se mantengan estas medidas de forma permanente. Otra cosa es mantener las ayudas para los sectores más vulnerables bajo dos principios, lo que llamamos la doble T. Por un lado, que sean temporales y, por otro, que tengan bien definido su objetivo [target]. De tal forma que su impacto fiscal sea el menor posible pero que ayuden a aliviar la situación de los hogares más afectados. Es por eso por lo que podemos mantener una política fiscal neutra, apoyando a los sectores más afectados, pero que se vuelva expansiva gracias a la inversión. Esa es la combinación óptima gracias a los fondos europeos. En definitiva, una política expansiva de inversión como nunca hemos conocido compatible con una reducción de loas ratios de deuda y déficit. Una especie de cuadratura del círculo.

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Foto: I. B.

P. España será el primer país que reclame a Bruselas el tercer desembolso del plan de recuperación. ¿Cuándo se pedirán los 70.000 millones en forma de préstamos, no de transferencias?

R. Antes de 2023, se presentará a la UE la adenda mediante la cual se pedirá la parte de los préstamos a que tenemos acceso.

P. Habida cuenta de que algunos sectores se han quejado de que el dinero no llega, ¿no hubiera sido razonable implicar a la banca en la articulación de los fondos, como se hizo con los créditos del ICO?

R. El rol de los bancos va a ser muy importante en la instrumentación de las herramientas financieras que vamos a utilizar en la distribución de los préstamos de los fondos Next Generation. Ahí sí que podemos optimizar su participación, como se hizo con los avales del ICO, que contó con su capilaridad y su experiencia financiera. Estamos en ello. Tenemos hasta final de año para definir la adenda e identificar los instrumentos específicos de cómo se va a articular la llegada y la distribución de esos fondos europeos y cuál va a ser la colaboración de cada uno de los agentes. Tenemos que aprovechar los conocimientos que tienen los bancos de las pymes.

"En Europa, nos preguntan cómo vamos tan adelantados con los fondos"

P. ¿Por qué se ha extendido la idea de que el reparto de los fondos no está funcionando? ¿Qué está fallando?

R. Cuando tenemos reuniones en Bruselas y hablamos con los colegas, este es un asunto recurrente que existe en todos los países, y yo lo interpreto desde un punto de vista positivo. Todos queremos que estos proyectos se lleven a cabo lo antes posible, y en eso estamos todos. A mí lo que me preguntan muchos es por qué España está más adelantada. Es una pregunta típica de los periodistas en otros países.

P. A lo mejor es que se han cerrado demasiadas expectativas. Ustedes calcularon que en 2021 los fondos europeos aportarían 2,7 puntos de crecimiento al PIB, y el resultado ha estado muy lejos.

R. En cuanto al impacto macro, hay un elemento importante. Independientemente del trimestre en que lleguen los fondos, lo importante es que su multiplicador, es decir, su impacto macroeconómico, sea lo más alto posible. El que lleguen durante el tercer trimestre o en el cuarto es una discusión coyuntural. Hay que elevar la discusión. Lo importante es que lleguen a la economía real en los próximos años.

"Hay otro elemento importante para el multiplicador, que son las reformas que acompañan a las inversiones"

P. A lo mejor es que el multiplicador era demasiado ambicioso, ¿estaba sesgado al alza?

R. Bueno, yo creo que son dos elementos distintos. Uno es cuándo entra temporalmente y otro elemento es cuál es el impacto una vez que entra. Es una discusión muy técnica, hay grandes cifras. El multiplicador del plan está hecho de muchos multiplicadores, cada uno asociado a proyectos de inversión que son muy heterogéneos. Uno asociado a la eficiencia energética de los hogares es distinto a otro asociado al hidrógeno. Al verlo en una sola cifra, a lo mejor estamos perdiendo parte de la riqueza de la estadística. Y luego hay otro elemento importante para el multiplicador, que son las reformas que acompañan a las inversiones. Las inversiones no hubieran sido posibles sin las reformas. Al final, el impacto en el PIB potencial de las reformas estructurales suele ser igual o mayor que las propias inversiones. Y en este caso hay un ejemplo claro, como es la reforma laboral.

P. ¿Y cuál es el impacto que tienen ahora calculado para 2023?

R. No soy el que tiene que ponerse el gorro de ver los impactos macro, pero si no recuerdo mal es de un incremento de nuestra senda de PIB potencial de 2,6% de aquí a 2031, me parece. Es decir, que nos situaremos en una nueva senda de crecimiento más alta gracias a los planes, que al fin y al cabo lo que quiere decir es que tendremos un mayor crecimiento potencial.

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Foto: I. B.

P. La productividad es clave para elevar el PIB potencia de la economía española. ¿Por qué no se crea el Consejo de la Productividad, como ha reclamado la Unión Europea?

R. Aquí hay un elemento importante. Existe un Consejo Consultivo que está al servicio de la propia vicepresidenta. Cuenta con grandes mentes y participan los grandes popes, los grandes nombres de la economía española. Está generando un elevado valor añadido en la definición y en la implementación de las distintas medidas.

P. Pero el Consejo de la Productividad podría tener capacidad, autonomía, para hacer informes y que fueran públicos. Nadie conoce las discusiones del Consejo Consultivo.

R. Vamos avanzando en la creación de consejos y de autoridades, como habéis podido comprobar hoy [en referencia a la creación de la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero].

"El impuesto a la banca será temporal"

PREGUNTA. Una de las sorpresas que se encontraron fue la situación de la Sareb. ¿Qué previsiones tienen con esta sociedad desde que han entrado a fondo en su gestión? ¿Van a recuperar toda su deuda?

RESPUESTA. Con respecto a Sareb hay varios mensajes importantes. Uno es que desde principios de año se han dado pasos importantes: la toma de control por parte del FROB es ya efectiva con la salida del Consejo de las entidades financieras. La primera decisión que tomamos fue adecuar sus objetivos, aunque manteniendo el original, que es tanto su liquidación como la de maximizar la recuperación del dinero del contribuyente. Lo que vimos fue la necesidad de utilizar los activos de la Sareb en materia de vivienda social. 

P. ¿Pero usarlas dentro de Sareb o sacarlas de Sareb como un parque de vivienda pública?

R. Bueno, aquí estamos en conversaciones con otras instituciones públicas, que son al final las que tienen las competencias en materia de vivienda social. El objetivo es ser capaces de vender esas viviendas a las comunidades y que ellas hagan uso para cubrir las necesidades que tienen en materia de vivienda social.

P. ¿Y saben ya el perímetro?

R. No puedo dar el detalle o una gran cifra porque estamos yendo a un nivel muy micro de análisis geográfico. Tenemos que saber en qué condiciones de habitabilidad están esas viviendas y si necesitan algún tipo de acondicionamiento, elementos clave a la hora de entrar en alguna negociación con las comunidades autónomas o a la hora de plantear los convenios con los ayuntamientos o las corporaciones locales.

P. ¿Cuáles son las barreras que hacen que Sareb, que se creó hace 10 años, no haya vendido todavía muchísimos activos?

R. Yo creo que tiene que ver en parte con la localización de las viviendas. El que tengamos un casamiento entre dónde se necesitan las viviendas y dónde están disponibles. Luego está también su adecuación. Después de 10 años, hay algunas viviendas que por no haber sido utilizadas han sufrido algún tipo de deterioro. Y luego hay un tercer elemento que tiene que ver con la existencia de compradores y los posibles descuentos, es decir, la decisión de la propia entidad de cuál es el precio óptimo de venta para recuperar el máximo valor. 

P. En los últimos años, se han sucedido una serie de choques con la banca, como el de los sueldos, la despoblación, los ERE (Expediente de Regulación de Empleo) y más recientemente el impuesto y la negociación de las hipotecas. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha dicho que el Gobierno está usando a la banca como un saco de boxeo. ¿Cuál es la realidad? ¿Hay un problema del Gobierno con el sector financiero?

R. Lo que yo veo desde mi posición es un acercamiento y un contacto continuo con la banca y una negociación continua en muchos ámbitos. Hay una relación excelente con las patronales y las entidades en todos los ámbitos, tanto los que están por encima de mí como los míos. La relación es buena y el trabajo es continuo y evidentemente hay puntos en los cuales los intereses no tienen por qué estar alineados al 100%. Pero yo creo que ahí también está el trabajo de todos por intentar llegar a acuerdos, que es parte de lo que nos pagan.

P. ¿Cree que se podría haber ido un poco más allá como piden los representantes de Unidas Podemos en el Gobierno?

R. El conjunto de medidas es eficaz para aliviar la situación financiera de los hogares vulnerables, especialmente afectados por la subida de los tipos de interés. Permite que los hogares puedan acceder a la solución que mejor se adapta a su situación financiera, proporcionándoles certidumbre a medio y largo plazo; y es equilibrada porque se mantiene la estabilidad financiera y la buena salud del mercado hipotecario.

P. Los bancos se han quejado de que se ha corrido demasiado en esta última fase de las negociaciones, que a lo mejor se tenía que haber discutido un poco más la letra pequeña de este Real Decreto, ¿cómo lo ve?

R. Yo creo que las negociaciones han sido muy intensas porque era un elemento que era particularmente complicado por sus muchas dimensiones. Estaba el tema del perímetro y de las medidas específicas. Había muchos temas por cerrar y por eso hemos tenido todos la sensación de que teníamos mucha intensidad en la negociación. 

P. ¿Este plan de las hipotecas va a generar un impacto en provisiones que pueda crear problemas a los bancos?

R. No.

P. ¿Por qué?

R. Las medidas han sido adoptadas después de análisis minuciosos, para lograr el máximo alivio para los hogares, minimizando los efectos colaterales adversos que puede tener la reclasificación de sus créditos como dudosos, tanto para ellos como para las entidades financieras. De esta forma conseguimos llegar a un perímetro amplio de hogares con medidas de alivio eficaces, sin afectar de manera significativa al volumen de provisiones de los bancos.

P. ¿Podría este acuerdo afectar a la nueva concesión de hipotecas?

R. No lo creemos, precisamente por lo que señalaba, el diseño equilibrado de las medidas minimiza la aparición de efectos adversos. El mercado hipotecario español goza de buena salud y un elevado nivel de competencia, y esto garantiza también continuidad en la provisión de crédito.

P. El BCE ya emitió un dictamen crítico respecto al impuesto a la banca. ¿Cree que puede haber algún pronunciamiento adicional por la solución de las hipotecas y el impacto en provisiones?

R. Cuando vemos el impacto que puede tener el gravamen sobre los resultados de la banca, creo que está muy por debajo del que están teniendo algunas de las medidas que está llevando a cabo el propio BCE en su proceso de normalización de la política monetaria. La salud del sector financiero es envidiable y esperamos que en los próximos años no haga otra cosa que mejorar.

P. Si le hemos entendido bien, ¿dice que la subida de los márgenes va a compensar de sobra la factura del impuesto, la retirada de los beneficios caídos del cielo y las nuevas provisiones, verdad?

R. Si ven tanto el dictamen del propio BCE, donde decía que la evidencia empírica refleja que cuando hay una normalización de los tipos, estos se traducen en los mayores beneficios para el sector bancario, como la realidad de lo que estamos viendo, el incremento del negocio doméstico con respecto al 2021 ya estaba en línea con lo que podía ser la recaudación esperada del propio gravamen. Entonces, hay que contextualizar un poco cuando hablamos de las cifras. Evidentemente, entiendo que al sector no guste que le pongan un gravamen, es comprensible.

P. En el sector temen que el gravamen no sea temporal, ¿es infundado?

R. Evidentemente, está establecido por los próximos dos años. Cuando hablábamos antes de medidas temporales y específicas, aquí tienes una.

P. Llama la atención que se quiera proteger al cliente financiero en materia de criptomonedas cuando es un mercado no regulado. ¿Cómo se puede proteger un mercado que es libre y casi salvaje?

R. Hay un elemento importante, y es que hemos sido previsores. Aquí lo que esperamos es que en los próximos meses ya entre en vigor la regulación europea en materia de criptoactivos (MiCA).

P. ¿Y tendría carácter retroactivo?

R. Las reclamaciones se podrán hacer una vez que la legislación sectorial esté en vigor.

P. El que haya perdido ahora, ha perdido…

R. No será porque no hemos avisado de las precauciones que había que tener desde el Tesoro, desde el Ministerio, desde el Banco de España y de la CNMV. Todos los reguladores y supervisores hemos ido diciendo que son inversiones especulativas de alto riesgo y en las que es necesario tener una información y un conocimiento financiero muy elevados.

P. ¿Cree que Guindos ha sido clave en el dictamen que ha hecho el BCE, como ha dicho el Gobierno?

R. A mí me gusta interpretar los dictámenes como propiedad de la institución que los emite. En este caso, yo lo interpreto como un dictamen del BCE, igual que hoy ha salido un Real Decreto y un acuerdo del Consejo de Ministros. Es el Consejo de Ministros el que lo ha adoptado. 

A Carlos Cuerpo (Badajoz, 1980), secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, le ha tocado vivir un año extraño en su departamento. Comenzó con políticas expansivas y con la financiación asegurada por parte del BCE, que compraba la deuda. Pero el alza de la inflación ha dado completamente la vuelta ese escenario. Hoy confía en que los largos plazos en que se ha financiado el Tesoro en los últimos años permitan transitar sin problemas pese a la elevada deuda pública. A él le ha tocado lidiar con la banca en el acuerdo de las hipotecas y en el gravamen extraordinario a sus beneficios. Su otro frente de batalla es la Sareb. Es licenciado en Economía por la Universidad de Extremadura y antes pasó por la AIReF en su Departamento de Análisis Económico.

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