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La Fed aprueba la mayor subida de tipos desde 1994 (0,75 puntos) para frenar la inflación
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La Fed aprueba la mayor subida de tipos desde 1994 (0,75 puntos) para frenar la inflación

La Reserva Federal teme que la inflación no vuelva a bajar al 2% antes de 2025 y opta por una subida brusca de los tipos al 1,75% y anticipa que superará el 3% antes de final de año

Foto: El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. (Reuters/Pool/Tom Williams)
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. (Reuters/Pool/Tom Williams)

La Reserva Federal ha entrado en 'modo alarma' por la inflación. La economía se frena rápidamente y la escalada de los precios no se modera. La entidad ha optado por frenar la inflación como paso imprescindible para estabilizar la economía y construir un crecimiento robusto a medio plazo. Para ello, ha aprobado la mayor subida de tipos en casi tres décadas que busca enfriar la demanda y así limitar la demanda de bienes, servicios y también de empleados. La subida de tipos ha sido de 75 puntos básicos, hasta una horquilla comprendida entre el 1,5% y el 1,75%. No solo eso, en su comunicado posterior a la reunión de esta semana explica que está "fuertemente comprometida" para devolver la inflación al 2%, para lo que mantendrá "la subida de tipos de interés en curso" durante los próximos meses. En definitiva, un mensaje contundente de que la entidad priorizará la lucha contra la inflación a costa de sacrificar crecimiento. También continuará drenando liquidez del mercado para así endurecer más las condiciones financieras.

La Reserva Federal empieza a ver cómo la lucha contra la inflación se complica y esto puede desanclar las expectativas de estabilidad de precios. La entidad ha actualizado su cuadro de perspectivas con un claro empeoramiento de los datos de precios y un deterioro de los datos de crecimiento. Ahora estima que el IPC medio de este año será del 5,2%, un punto más que en su estimación de marzo, y el IPC subyacente escalará hasta el 4,3%. "Creemos que tenemos un papel para moderar la demanda", ha explicado el presidente de la Fed, Jerome Powell, en la rueda de prensa posterior a la reunión, "no podemos tener el mercado laboral que deseamos sin estabilidad de precios".

Más allá de las cifras para este año, lo más preocupante es que la Fed teme que la inflación no vuelva al objetivo del 2% en todo el escenario de proyección que ha publicado este miércoles. En el caso del IPC general, prevé que se modere al 2,6% en 2023 y al 2,2% en 2024; mientras que para el IPC subyacente estima que se mantendrá en el 2,7% en 2023 y se moderará al 2,3% en 2023. Esto significa que la entidad tiene muy poco margen para tolerar sustos al alza en la inflación, lo que explica que haya decidido adoptar una decisión brusca como la actual. Todos los miembros de la entidad, salvo uno, votaron a favor de esta subida de tipos, la voz discordante fue la de Esther L. George, presidenta de la Fed de Kansas, quien reclamaba una subida más leve de 50 puntos básicos.

Foto: Antonio Moreno, experto en inflación de la Universidad de Navarra. (Imagen cedida por la UNAV)

Pero la Fed no solo ha subido los tipos de interés en 75 puntos básicos, también ha anticipado que en los próximos meses seguirá este endurecimiento de la política monetaria. Si en marzo los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) creían que los tipos de interés terminarían el año por debajo del 2%, ahora prevén que superen claramente el 3%, el nivel más elevado desde 2008. En concreto, para 2022 anticipan una subida del 'precio del dinero' hasta el 3,5% y en 2023 subiría un cuarto de punto adicional, hasta el 1,75%.

Powell, ha anunciado que en la próxima reunión de la entidad, que se celebrará en julio, podría volver a subir los tipos de interés entre 50 y 75 puntos básicos para mantener este endurecimiento de la política monetaria. Eso sí, los miembros de la Fed descartan por ahora que los tipos vayan a llegar a los niveles alcanzados durante la burbuja inmobiliaria, cuando superaron el 5%. Y muchísimo menos al 20% que llegaron durante la crisis del petróleo de los años setenta. Powell ha remarcado que los futuros movimientos de la entidad "dependerán de los datos" que vaya cosechando la economía estadounidense, pero advierte que actuará con contundencia si las perspectivas se siguen deteriorando.

Este movimiento de la entidad viene precedido de una escalada de la inflación en Estados Unidos hasta el 8,6% en mayo. Y lo que es más preocupante, el IPC subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos, sigue por encima del 6%. El país está sufriendo claramente efectos de segunda ronda sobre la inflación con una subida de los precios que viene motivada, en parte, por la elevada demanda interna. Este círculo es el que quiere detener la Reserva Federal con este movimiento, ya que al elevar los tipos de interés, encarece el crédito para familias y empresas y les empuja a adoptar una actitud más conservadora respecto a su consumo e inversión. No en vano, los analistas empiezan a pronosticar una recesión para el próximo año en el país como consecuencia del endurecimiento de la política monetaria.

Foto: Imagen de archivo de la bolsa de Madrid. (Getty/Pablo Blázquez Domínguez)

Powell ha explicado que las perspectivas de inflación "se han revisado al alza notablemente" porque el IPC sigue sin moderarse y porque las presiones inflacionistas se están trasladando rápidamente a los salarios. Este es el fenómeno conocido como 'efectos de segunda ronda' y era el escenario más temido por la Fed. Powell ha explicado que la demanda de mano de obra sigue creciendo, mientras que la oferta sigue estancada desde el inicio del año, lo que da un gran poder de negociación a los trabajadores para mejorar sus retribuciones.

Este círculo vicioso obliga a la Fed a adoptar decisiones duras como la de este miércoles y como las que están por venir. El resultado será un ritmo de crecimiento mucho más lento. La entidad ha rebajado su perspectiva de crecimiento del PIB para este año en más de un punto respecto a su estimación de marzo, pasando del 2,8 al 1,7%. Y la situación tampoco mejora para los próximos años: de cara a 2023 ha recortado en medio punto adicional su previsión de crecimiento, al 1,7%; y una décima adicional al de 2024, al 1,9%. Esto significa que la entidad considera que no está en riesgo la recuperación económica, pero sí que será a un ritmo débil en el medio plazo. En el peor de los casos, estima que el PIB crecerá únicamente un 0,8% en 2023, lo que significaría prácticamente el estancamiento de la actividad.

La Reserva Federal ha entrado en 'modo alarma' por la inflación. La economía se frena rápidamente y la escalada de los precios no se modera. La entidad ha optado por frenar la inflación como paso imprescindible para estabilizar la economía y construir un crecimiento robusto a medio plazo. Para ello, ha aprobado la mayor subida de tipos en casi tres décadas que busca enfriar la demanda y así limitar la demanda de bienes, servicios y también de empleados. La subida de tipos ha sido de 75 puntos básicos, hasta una horquilla comprendida entre el 1,5% y el 1,75%. No solo eso, en su comunicado posterior a la reunión de esta semana explica que está "fuertemente comprometida" para devolver la inflación al 2%, para lo que mantendrá "la subida de tipos de interés en curso" durante los próximos meses. En definitiva, un mensaje contundente de que la entidad priorizará la lucha contra la inflación a costa de sacrificar crecimiento. También continuará drenando liquidez del mercado para así endurecer más las condiciones financieras.

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