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España destruyó 100.000 empleos en el inicio del año y el paro subió en 70.000 personas
  1. Economía
La tasa de paro se sitúa en el 13,6%

España destruyó 100.000 empleos en el inicio del año y el paro subió en 70.000 personas

El inicio del año muestra la ralentización del mercado laboral. Este trimestre ya ha sido peor que el promedio de los años 2016 a 2019. La temporalidad cae por debajo del 25%

Foto: Imagen de una oficina de empleo. (EFE/Manuel Bruque)
Imagen de una oficina de empleo. (EFE/Manuel Bruque)

El mercado laboral español cerró el primer trimestre del año con sensaciones contradictorias. El número de ocupados se redujo en 100.200 personas en el inicio del año, unos meses que siempre son complicados tras el fin de la campaña navideña, pero que en esta ocasión fueron peores que los años previos a la pandemia. En concreto, de media entre 2016 y 2019 se destruyeron algo menos de 90.000 empleos en estos meses. El desempleo aumentó en 70.000 personas, un dato que triplica al de los años previos a la pandemia. En definitiva, la encuesta de población activa (EPA) publicada este jueves por el INE muestra un mercado laboral en fase de ralentización coincidiendo con una coyuntura económica complicada por el inicio de la guerra en Ucrania.

Esta ralentización del empleo se debe, en gran medida, a los despidos en el sector público a medida que la pandemia remite y ya no es necesario el refuerzo de plantillas. En concreto, el sector público perdió algo más de 7.000 empleos en un trimestre en el que antes de la pandemia creaba casi 10.000 empleos. El sector privado destruyó 93.000 empleos, pero esta cifra es mejor que los casi 98.000 que pierde habitualmente en el inicio de cada año.

Si se analizan los datos en tasa interanual, el ritmo del empleo privado avanza a más del 5%, mientras que en el sector público crece un 2%. Desde el final del estado de alarma, se observa este cambio de tendencia con el sector privado liderando la recuperación del mercado laboral mientras el público va en retirada. Con esta mejoría, el empleo privado recupera por primera vez los niveles que tenía en el mismo trimestre previo a la pandemia (el primer trimestre de 2019).

Sin embargo, la buena noticia es que se produce una importante reducción de la tasa de temporalidad tras la aprobación de la reforma laboral. En concreto, el empleo indefinido superó los 12,8 millones de trabajadores por primera vez en la serie histórica, incrementándose en algo más de 164.000 personas a lo largo del trimestre. Se trata del mayor crecimiento del empleo indefinido en un primer trimestre del año desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria. La tasa de temporalidad se situó por debajo del 25% de los asalariados, una cifra que es casi dos puntos inferior a la que existía en los años previos a la pandemia.

Foto: El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. (EFE/Kiko Huesca)

En conjunto, los datos muestran un importante avance hacia la estabilización del empleo en un contexto complicado para la economía. El número de ocupados se consolida por encima de los 20 millones y el empleo aceleró notablemente en tasa interanual. Sin embargo, esta aceleración no se debe a que el primer trimestre del año haya sido muy positivo en términos de ocupación, sino a que el inicio de 2021 fue especialmente malo con el rebrote del covid, el estado de alarma y la tormenta Filomena. El cuarto trimestre, por el contrario, había dejado un ritmo de creación de empleo de 154.000 ocupados en unos meses en los que antes de la pandemia se creaban algo menos de 14.000 empleos. Si se desestacionalizan los datos, el ritmo del empleo en tasa trimestral fue del 1,08%, el peor dato desde el final del estado de alarma.

La tasa de paro aumentó levemente en el inicio del año como consecuencia de estos datos, sin embargo, se mantuvo en niveles relativamente bajos para lo que es España (la economía con la tasa de paro estructural más alta de la eurozona). En concreto, el desempleo fue del 13,6%, el nivel más bajo en un inicio de año desde 2008, en plena burbuja inmobiliaria.

Uno de los factores que explican que la tasa de paro siga en niveles bajos para la media histórica de España es que durante la pandemia se ha frenado el flujo de entrada de población activa inmigrante y a las jubilaciones. Actualmente, hay 23,3 millones de personas activas en España (trabajan o quieren trabajar), una cifra muy similar a la que había antes de la pandemia. Este parón de la población activa supone un problema para muchos sectores que tienen graves dificultades para encontrar mano de obra.

El número de trabajadores en ERTE siguió reduciéndose en el inicio del año, aunque ya lo hace a un ritmo muy leve porque apenas quedan 60.000 ocupados que no trabajan por estar en algún tipo de esquema de protección de empleo. Muy lejos quedan los meses en los que había 3,5 millones de asalariados con el empleo protegido.

La mayor parte de los sectores de actividad han creado empleo en el último año de forma intensa, pero hay tres que destacan por encima de los demás. Dos de ellos son los más afectados por la pandemia: la hostelería y las actividades culturales y de ocio, que han crecido más de un 20% en términos de ocupación. El tercero es el de las actividades de información y comunicación, esto es, servicios de alto valor añadido que incluyen a los profesionales TIC. El empleo en este sector ha crecido un 18% en el último año y ya supera en más de un 26% los niveles previos a la pandemia, siendo el que más crece de España. Por el contrario, la hostelería sigue todavía un 5% por debajo de los niveles de 2019.

Con esta mejoría, el empleo privado recupera por primera vez los niveles que tenía en el mismo trimestre previo a la pandemia (el primer trimestre de 2019).

El mercado laboral español cerró el primer trimestre del año con sensaciones contradictorias. El número de ocupados se redujo en 100.200 personas en el inicio del año, unos meses que siempre son complicados tras el fin de la campaña navideña, pero que en esta ocasión fueron peores que los años previos a la pandemia. En concreto, de media entre 2016 y 2019 se destruyeron algo menos de 90.000 empleos en estos meses. El desempleo aumentó en 70.000 personas, un dato que triplica al de los años previos a la pandemia. En definitiva, la encuesta de población activa (EPA) publicada este jueves por el INE muestra un mercado laboral en fase de ralentización coincidiendo con una coyuntura económica complicada por el inicio de la guerra en Ucrania.

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