Es noticia
Menú
El decreto que autoriza los racionamientos blinda a los súper frente a los consumidores
  1. Economía
TRAS LAS QUEJAS POR EL ACEITE DE GIRASOL

El decreto que autoriza los racionamientos blinda a los súper frente a los consumidores

Con el estallido de la guerra en Ucrania, algunos supermercados colgaron carteles en sus establecimientos, limitando la compra de botellas de aceite de girasol para contener el acopio

Foto: Un supermercado en Zaragoza, el 22 de marzo. (EFE/Toni Galán)
Un supermercado en Zaragoza, el 22 de marzo. (EFE/Toni Galán)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Tiempos de acopio. Tras la experiencia del coronavirus, los supermercados han vuelto a vivir este 2022 tensión en sus lineales, primero por la guerra de Ucrania y luego también por el paro de transportes. En este contexto, el Gobierno ha aprobado este miércoles un cambio en el artículo 9 de la Ley 7/1996 para que los comercios puedan limitar la cantidad de productos que comprar "ante circunstancias extraordinarias o de fuerza mayor". Una medida que zanja la lucha de las asociaciones de consumidores por señalar a las medidas de los súper como una violación de la ley.

Con el estallido de la guerra en Ucrania, algunos supermercados colgaron carteles en sus establecimientos, limitando la compra de botellas de aceite de girasol para contener cualquier oleada de acopio. Este país europeo es una fuente esencial del aceite de girasol que se consume en España, por lo que el estallido de la guerra puso en guardia a muchos clientes, en especial a la hostelería.

Ante este tipo de carteles, asociaciones de consumidores como Facua u OCU llevaron a varias enseñas ante las direcciones de política comercial y de consumo de las distintas comunidades autónomas. Estos dos organismos penden de los ministerios de Industria y de Consumo, respectivamente, aunque sus competencias están cedidas a cada comunidad autónoma. Son los que se encargan de velar porque leyes como la de Ordenación del Comercio Minorista (7/1996) se cumplen.

Foto: Desabastecimiento de leche en un súper de Zaragona. (EFE/Toni Galán)

En sus denuncias, las organizaciones de consumidores señalaban que este tipo de carteles violaban el artículo 9, que hasta este miércoles se limitaba a detallar que "los comerciantes no podrán limitar la cantidad de artículos que pueden ser adquiridos por cada comprador ni establecer precios más elevados o suprimir reducciones o incentivos para las compras que superen un determinado volumen".

Las direcciones generales de política comercial y consumo respondieron a esta oleada creciente de malestar en un comunicado emitido ante las asociaciones el 17 de marzo. Según la carta, la Ordenación del Comercio minorista tiene como "la finalidad de la regulación del comercio minorista es asegurar el aprovisionamiento efectivo de los consumidores con el mejor nivel de servicio posible y con el mínimo coste de distribución".

"Sobre esta base, la jurisprudencia existente en la materia ha señalado que la obligación de venta prevista en el artículo 9 de la LOCM no es absoluta, pudiéndose llevar a cabo una limitación de ventas cuando la misma obedezca a razones objetivas y justificadas (véase, por todas, la sentencia del Juzgado de lo Mercantil de Madrid 113/2013 [Sección 5ª], de 30 de septiembre de 2013)", detallaba. El comunicado describía que la guerra había provocado "alarma social" y que el impacto sobre uno de "los principales proveedores de aceite de girasol en el mercado español, podría ser considerada como una circunstancia excepcional que justifique la limitación de la venta de este producto".

placeholder Un cartel en un comercio de Madrid el pasado 8 de marzo. (EFE/Diego Fernández)
Un cartel en un comercio de Madrid el pasado 8 de marzo. (EFE/Diego Fernández)

Con todo, también subrayaba que estas limitaciones tenían que estar "sustentadas sobre el 'stock' real de cada comerciante y tengan como fin garantizar el derecho de todos los consumidores a la obtención del producto de una forma razonable y equitativa". "En cualquier caso, cada limitación de producto deberá estar convenientemente justificada, no ser discriminatoria, y estar limitada al periodo temporal que abarque el hecho del que trae causa", subrayaba. El documento era meramente informativo, por lo que correspondía a los juzgados y tribunales dirimir lo que considerasen.

Asimismo, el sector se enfrentaba a una especie de limbo legal en el que la legislación amparaba la visión de las asociaciones, mientras que los ministerios hacían un matiz más cercano a los supermercados. La nueva ley añade un párrafo más en el que detalla que "excepcionalmente, cuando existan circunstancias extraordinarias o de fuerza mayor que lo justifiquen, los establecimientos comerciales podrán suspender con carácter temporal la prohibición prevista en el apartado 2 de limitar la cantidad de artículos que puedan ser adquiridos por cada comprador". "Estas medidas deberán estar justificadas y se adoptarán de manera proporcionada cuando sea necesario para impedir el desabastecimiento y garantizar el acceso de los consumidores en condiciones equitativas", concluye. Por tanto, las denuncias de las organizaciones quedan ahora negadas por la ley.

Foto: Escasean algunos tipos de leche en Mercadona. (A.F.)

Las asociaciones de consumidores ven este cambio de la ley como motivo de preocupación. Facua "considera una irresponsabilidad que el Gobierno dé carta blanca a los comercios para que puedan limitar el número de productos que los usuarios pueden adquirir, a la vez que suben sus precios". En el comunicado también advierte de "estas limitaciones son las que provocan el acaparamiento de bienes y el desabastecimiento, además de permitir la especulación con los precios con el argumento de la escasez de los productos a la venta".

¿Significa esto el regreso al racionamiento a España? Fuentes del sector niegan tajantemente que este sea el caso y subrayan que este cambio legislativo es más bien una cuestión técnica. Según defienden, los cambios anunciados en el BOE actualizan una ley que estaba "desfasada" ante la actual situación, ya que los límites a las compras no estaban previstos para un escenario de guerra, sino que contra argucias para trampear a los consumidores en temporada de promociones, una práctica común en los años ochenta. Además, detallan, los consumidores podrán seguir denunciando ante los organismos competentes ante los abusos que consideren.

Por su parte, fuentes de Anged, grupo empresarial que engloba a marcas como Alcampo, Carrefour o Eroski, detallan que el real decreto ley de este miércoles "no cambia las obligaciones recogidas en la Ley de Comercio Minorista en cuanto a la venta de productos". "Lo que indica es que puede haber limitaciones si existen causas objetivas, justificadas y proporcionadas", matiza.

Tiempos de acopio. Tras la experiencia del coronavirus, los supermercados han vuelto a vivir este 2022 tensión en sus lineales, primero por la guerra de Ucrania y luego también por el paro de transportes. En este contexto, el Gobierno ha aprobado este miércoles un cambio en el artículo 9 de la Ley 7/1996 para que los comercios puedan limitar la cantidad de productos que comprar "ante circunstancias extraordinarias o de fuerza mayor". Una medida que zanja la lucha de las asociaciones de consumidores por señalar a las medidas de los súper como una violación de la ley.

Leyes Boletín Oficial del Estado Supermercados
El redactor recomienda