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El precio del petróleo se dispara y cada dólar de subida le cuesta 300 millones a España
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Coste de la dependencia energética

El precio del petróleo se dispara y cada dólar de subida le cuesta 300 millones a España

El precio del crudo se disparó el miércoles hasta los 110 dólares, el nivel más alto desde 2014. El coste supera ya en 40 dólares la media del precio del Brent durante el año 2021

Foto: El coste de los carburantes no da tregua. (EFE/Diego Fernández)
El coste de los carburantes no da tregua. (EFE/Diego Fernández)
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El miércoles volvió a ser un día de alta tensión en el mercado de materias primas. Solo dos ejemplos: desde las ocho de la tarde del martes a las cuatro de la madrugada del miércoles, el precio del barril Brent subió desde los 104 dólares hasta casi los 111 dólares. Y entre la una y las dos del mediodía, se anotó una subida de otros tres dólares, hasta los 113. Esto es, en apenas dos franjas del día el precio subió casi 10 dólares, un alza que es más propia de un año completo que de un solo día. En 2017 o en 2019, la subida fue de poco más de 10 dólares en todo el año.

Esta escalada es el resultado de la preocupación de los compradores de petróleo, que perciben que la guerra en Ucrania va a complicar el suministro de crudo. Si las sanciones comerciales a Rusia se consolidan, es posible que el país tenga dificultades para colocar su producción en los mercados internacionales. En ese caso, podrían desencadenarse situaciones de escasez de oferta, hipótesis ante la que ya están reaccionando los inversores comprando crudo al contado o firmando contratos de futuros para los próximos meses.

Este precio de 110 dólares por barril implica un encarecimiento del crudo de 40 dólares respecto al precio medio de 2021. Una escalada que ha provocado un brusco encarecimiento de los costes energéticos para las empresas y las familias en todo el mundo. La situación es especialmente grave en Europa, donde estos costes se convierten en una transferencia de rentas a los países productores. Europa y España están comprando gas, petróleo e incluso carbón en los últimos meses para buscar un 'mix' algo más barato.

Foto: Cartel del gasoducto Nord Stream 2. (EFE/Clemens Bilan)

Para España, cada dólar de subida del petróleo implica algo más de 300 millones de dólares (unos 270 millones de euros) más de gasto en importaciones a lo largo del año. Esta cifra puede oscilar a la baja o al alza (sobre todo al alza) en función del tipo de productos que compre el país (no es lo mismo crudo sin refinar que gasolinas o diésel), pero la media del tipo de productos que está adquiriendo en los últimos años se sitúa en torno a los 300 millones por cada dólar. Además, todas las compras no se hacen al contado, sino que las empresas tienen contratos que garantizan precios menos volátiles. También influye la evolución del tipo de cambio del euro con el dólar, aunque esta relación es mucho más estable que el precio del crudo, lo que afectará en menor medida a este coste. Sin embargo, este último factor jugará en contra de los intereses de España, ya que el contagio de la guerra en Ucrania a la economía está debilitando el euro, encareciendo el coste de las importaciones.

Este cálculo excluye el petróleo que procesa y exporta España, ya sea como productos refinados u otro tipo de derivados. En total, España vende en torno al 40% del petróleo que importa. Si se descuentan estas exportaciones, el resultado es que el coste de las importaciones es de unos 300 millones por cada dólar de subida del precio del barril.

El precio medio diario del barril de Brent en lo que va de año se sitúa en 91 dólares, esto es, casi 20 dólares más que en 2021. Si se mantuviese esta subida hasta final de año, el coste para España en importaciones de petróleo sería de casi 6.000 millones de euros. A esto habría que añadir el gasto adicional en gas y carbón.

Sin embargo, los futuros apuntan a que el precio medio de este año será superior a esta cifra. El precio del crudo para el mes de abril ya está en 110 dólares y para mayo alcanza los 111 dólares. A partir de ese momento, los inversores contemplan una moderación de los precios, pero seguirá por encima de los 90 dólares al finalizar el año. Esto dejaría la media del precio anual en el entorno de los 100 dólares, lo que supondría un sobrecoste para España de algo más de 8.000 millones de euros en importaciones.

Y si la situación geopolítica se complica por la prolongación de la guerra en Ucrania y las sanciones, un precio medio de 110 dólares implicaría un deterioro de la balanza comercial de España que podría superar los 11.000 millones de euros y aproximarse a los 12.000 millones. Este último escenario no es el que prevén los inversores actualmente, pero con una situación tan imprevisible como la actual, no es descartable. En cualquiera de los casos se trata de situaciones muy delicadas para la economía española. Sobre todo después de que la inflación haya escalado hasta el 7,4% en febrero.

Empresas españolas temen el impacto en sus exportaciones

Para comprender la magnitud de las transferencias que tendrá que hacer España al extranjero en función de la subida del precio del petróleo, sirva un dato: en 2022, el país recibirá 18.000 millones de euros de los fondos europeos según las previsiones del Gobierno. Esto significa que el sobrecoste de las importaciones de petróleo se llevará, fácilmente, una cuantía equivalente a la mitad de toda la ayuda europea para este año. E incluso más si se suman el resto de materias primas energéticas.

Este agujero saldrá, principalmente, de los bolsillos de las familias y las empresas, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo generalizada dentro del país. El riesgo es que esta caída de la renta disponible amenazará la recuperación económica en un momento en que todavía existen grandes dudas sobre la evolución futura de la pandemia. Es difícil pensar que el encarecimiento de la energía pueda cortar la recuperación si no se produce una nueva ola del virus, pero sí que podría cercenar las elevadas expectativas que tenían los expertos para este año. No ha terminado una crisis y ya ha estallado otra amenaza para la economía.

El miércoles volvió a ser un día de alta tensión en el mercado de materias primas. Solo dos ejemplos: desde las ocho de la tarde del martes a las cuatro de la madrugada del miércoles, el precio del barril Brent subió desde los 104 dólares hasta casi los 111 dólares. Y entre la una y las dos del mediodía, se anotó una subida de otros tres dólares, hasta los 113. Esto es, en apenas dos franjas del día el precio subió casi 10 dólares, un alza que es más propia de un año completo que de un solo día. En 2017 o en 2019, la subida fue de poco más de 10 dólares en todo el año.

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