Es noticia
La subida en vertical de las materias primas da los primeros síntomas de agotamiento
  1. Economía
¿CAMBIO DE TENDENCIA?

La subida en vertical de las materias primas da los primeros síntomas de agotamiento

El incremento de las materias primas y de la energía muestra síntomas de agotamiento. Todavía se encuentran en niveles muy altos, pero los índices avanzan una estabilización

Foto: Foto: EFE/Biel Aliño.
Foto: EFE/Biel Aliño.
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Aún es pronto para saber si se trata de un cambio de tendencia. Pero los datos de noviembre muestran que el alza en vertical de las materias primas —acelerada desde la entrada del verano pasado— comienza a dar un respiro. El petróleo Brent, por ejemplo, tras alcanzar un máximo en la actual fase de recuperación de 86,40 dólares barril a finales de octubre, cotiza ahora en torno a los 72 dólares; el oro, por su parte, aunque con fuertes oscilaciones, se sitúa en niveles de julio, mientras que el precio de los futuros de la soja, tras alcanzar un pico en mayo, se mueve hoy en niveles de hace un año. El cobre, igualmente, ha sufrido una fuerte caída desde que a mediados de octubre subió hasta niveles desconocidos en una década.

El petróleo, la soja, el oro y el cobre son, precisamente, las cuatro materias primas que más pesan en el Dow Jones Commodity Index, que sirve de referencia para conocer la evolución de las materias primas, cuyo incremento —además del aumento de los costes de la energía— ha llevado a la inflación a niveles desconocidos en casi tres décadas. La tendencia a la baja se ha acelerado con la irrupción de la variante ómicron, toda vez que al aumentar las restricciones a la movilidad se deprime la demanda, y, por lo tanto, sufren las economías, pero el descenso de los precios era anterior.

Foto: Foto: iStock.

Un dato aportado por Axpo Energy, uno de los principales empresas de 'trading' de Europa, apunta en la misma dirección en el mercado de la energía. Los precios en el mercado spot para España descendieron un 3% en noviembre pese al incremento del gas. El precio medio del megavatio/hora se situó en 193,43 euros, todavía en niveles históricamente elevados, pero hay que tener en cuenta que lo que mide el IPC es la tasa de variación. Y, por lo tanto, aunque los precios sigan en cotas muy elevadas, su impacto sobre la inflación es menor. O expresado de otra forma, si en 2021 el llamado ‘efecto base’ explica el repunte de la inflación (en 2020 el IPC entró en terreno negativo), en 2022 ocurrirá todo lo contrario.

España vende a Francia

Como revela el informe enviado por Axpo Energy a sus clientes, el freno a la subida de la electricidad (en media mensual) fue fruto de una mayor aportación del viento, lo que provocó que los flujos de intercambio con Francia pudieran cambiar de dirección. Es decir, España se convirtió en noviembre en exportador neto de energía y Francia, por el contrario, en importador. Y eso que en España —también en Francia— se produjeron cortes planificados en los reactores de Ascó I y Cofrentes.

Foto: Foto: iStock.

La estimación para diciembre es que el incremento de la producción sea suficiente para compensar el aumento de la demanda que se producirá a consecuencia de las temperaturas más bajas tras la llegada del invierno al hemisferio norte. Algo que contribuirá a que los precios puedan estabilizarse, aunque en niveles, como se ha dicho, muy elevados.

La gran incógnita es el comportamiento del gas. Lo que refleja el mercado ibérico del gas (Mibgas) es que hoy cotiza en torno a 95,5 euros MWh, mientras que en enero se situará de media 91,2 euros. En media del año 2022, según los contratos de futuro, sin embargo, bajará hasta los 56,41, por lo tanto, una clara tendencia a la baja si se cumplen las previsiones del mercado. Existen, sin embargo, incertidumbres muy relevantes, como la calidad y la cantidad del aprovisionamiento y, por supuesto, el nivel de reservas, que hoy se encuentra sensiblemente por debajo de hace un año.

Las reservas en Europa, en concreto, se sitúan en el 68,6% de su capacidad. En el caso de España, según AGSI, las reservas suponen el 75,7% de la capacidad instalada, lo que significa un mayor margen de maniobra para hacer frente a crisis de demanda imprevistas. Ya sea por un invierno más crudo de lo normal o por problemas de suministro.

La irrupción de ómicron, en todo caso, lo condiciona todo. Y eso explica que la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) esté estudiando cómo se adapta a la nueva realidad del mercado. Por el momento, en su reunión de Viena, se da por hecho que cumplirá su compromiso de vender 400.000 barriles más al día para estabilizar los precios. Lo que es una clara señal de que se muestra en una posición cómoda con un barril situado en torno a los 70 dólares, como hasta ahora.

En esta línea ‘moderada’ se encuentra la llamada OPEP+, que reúne no solo a los fundadores del cártel, sino a más países (Rusia o México). El mercado se inclina porque dejará las cosas como están, pese a que algunos países han liberado reservas en los últimos días, lo que significa unos precios del crudo similares a los actuales. La Administración Biden, sin embargo, quiere petróleo más barato y está presionando a los productores para que saquen más crudo al mercado.

Aún es pronto para saber si se trata de un cambio de tendencia. Pero los datos de noviembre muestran que el alza en vertical de las materias primas —acelerada desde la entrada del verano pasado— comienza a dar un respiro. El petróleo Brent, por ejemplo, tras alcanzar un máximo en la actual fase de recuperación de 86,40 dólares barril a finales de octubre, cotiza ahora en torno a los 72 dólares; el oro, por su parte, aunque con fuertes oscilaciones, se sitúa en niveles de julio, mientras que el precio de los futuros de la soja, tras alcanzar un pico en mayo, se mueve hoy en niveles de hace un año. El cobre, igualmente, ha sufrido una fuerte caída desde que a mediados de octubre subió hasta niveles desconocidos en una década.

Inflación OPEP Coronavirus Cobre
El redactor recomienda