España, líder mundial en el comercio de carne de tiburón: "Es herencia del colonialismo"
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España, líder mundial en el comercio de carne de tiburón: "Es herencia del colonialismo"

El país encabeza la lista de mayor número de exportaciones entre 2009 y 2019. El valor total del comercio de tiburones y rayas entre 2012 y 2019 ascendió a 2.200 millones de euros

Foto: Tiburón capturado. (Reuters)
Tiburón capturado. (Reuters)

El mercado de carne de tiburón es uno de los más lucrativos del mundo. Las personas han capturado y consumido tiburones durante muchos cientos de años, pero solo en las últimas décadas se ha fortalecido la demanda y los principales actores de la globalización económica se han puesto de acuerdo para crear un mercado verdaderamente global. El valor total del comercio de tiburones y rayas en el período comprendido entre 2012 y 2019 se situó en unos 2.200 millones de euros.

En cabeza del ranking de los países que lideran el comercio de esta carne aparece una sorpresa: España. Son datos del informe 'The shark and ray meat network', publicado por WWF en colaboración con varios expertos el mes pasado. Se trata del primer análisis realizado de la red mundial de comercio de tiburones y rayas. El objetivo de la ONG es dar una imagen lo más clara posible de los puntos clave, relaciones y propiedades de las redes que impulsan los flujos de este producto altamente comercializado.

España encabeza la lista con un total de 616 millones de euros en exportaciones y 256 millones en importaciones en el período de 10 años. También es líder en cantidad, con 196.000 toneladas exportadas y aproximadamente 137.000 importadas. Además, se sitúa como uno de los principales mediadores de este mercado, junto a países como Francia, Portugal e Italia.

Foto: El tiburón azul o tintorera es una de las especies amenazadas. (EFE)

La llamativa cifra tiene una explicación. En primer lugar, España cuenta con una de las flotas pesqueras más grandes del mundo. Pero además, la forma de contabilizar los datos eleva a nuestro país en este ranking. Aunque el tiburón sea capturado en aguas del atlántico africano, la pesca se registra en el puerto de desembarco. Es decir, las cifras no significan que se pesquen muchos tiburones en nuestras aguas, sino que los pesqueros españoles capturan en aguas de diversas zonas del mundo y las ventas se cuentan como españolas. Además, es el país con más número de socios comerciantes, con 85 enlaces de exportación y 65 de importación.

Carlos Villasante, uno de los investigadores que ha participado en el estudio para WWF, explica: "Muchas de las presentaciones, preparaciones y recetas que tienen como producto base carne de tiburón no dicen que esta se encuentra presente. Este fenómeno se conoce como “etiquetado erróneo” y es tan común como ofrecer carne de tiburón en una receta muy conocida como lo es el “cazón adobado”. Es decir, que muchos consumidores pueden estar comiendo tiburones y rayas sin saberlo".

"Esto es una herencia directa de la época colonialista. España y Portugal suelen explotar muchos de los derechos de pesca de sus excolonias de ultramar. Es una práctica legal, pero desde un punto de vista ético, poco favorable para las poblaciones humanas costeras de muchos de estos países", cuenta Villasante.

En el caso de Francia, hay muchos países de la antigua polinesia francesa que aún registran las capturas pesqueras como francesas. Además, quedan muchas islas del Pacífico que son aún departamentos franceses de ultramar y cuyas capturas se registran también a nombre del país. Algo parecido ocurre en el caso de Portugal. Tiene una flota pesquera grande, como España, y las fuertes relaciones con antiguas colonias en África y con Brasil le permiten capturar en sus aguas y registrarlo en Portugal.

En la última década, las rutas comerciales donde mayor volumen de carne de tiburón se ha trasladado han sido de Uruguay a Brasil, de Portugal a España, desde España a Italia, Portugal a Brasil y de Ecuador a Perú. Sin embargo, los puentes comerciales más importantes han sido entre Japón, Portugal, Reino Unido y España; Japón y Panamá; y China y Japón.

La Unión Europea (UE) se estableció como el principal proveedor del sureste y este de Asia. Los mercados asiáticos, con sus propias exportaciones e importaciones, representan alrededor del 22% del comercio mundial total de carne de tiburón.

Andrés Ospina, otro de los artífices del estudio junto a WWF, explica que la idea de la investigación se centraba en mostrar a los grandes intermediarios. "Los grandes puertos europeos juegan un papel muy importante en la red de este comercio. Aunque el flujo va mayoritariamente a Asia, los países que controlan la red y median son europeos".

La carne de raya

Pese a que el comercio de aletas y carne de tiburón es mayoritario, se reparte el mercado con el de la carne de otra especie menos conocida, pero que también se consume: el de las rayas. La red de comercio mundial de la carne de raya está menos diversificada que la de la carne de tiburón. La conexión entre Argentina como exportador y Corea del Sur como importador domina el mercado. Estados Unidos y Brasil también son importantes proveedores para el mercado coreano. Pero como ocurre con el mercado de carne de tiburón, varios de los países puente más importantes para la fluidez de las operaciones de compraventa son europeos.

"Con la metodología que hemos utilizado para el estudio podemos ver los países que son más importantes no solo por las exportaciones, sino por el peso que tienen como intermediarios, que es fundamental", dice Ospina.

Aunque el discurso sobre el consumo de carne de tiburón y raya siempre ha recaído sobre el sudeste asiático, son los países europeos los que actúan como actores clave en la comercialización. Las importaciones de la UE representan el 17,3% del total de transacciones en la red mundial desde el año 2000. Esto significa que estos comerciantes tienen un impacto importante en los precios y el flujo del volumen negociado.

Problema para las especies

Según el informe de WWF, cada año mueren hasta 100 millones de ejemplares de estas especies y algunas poblaciones han disminuido en más del 95% como resultado de la sobrepesca. Hoy en día, el 36% de las más de 1.200 especies conocidas de tiburones y rayas está en peligro de extinción. "Los tiburones y las rayas son los predadores que se encuentran en la cúspide de las cadenas alimenticias. Si protegemos a los depredadores, hacemos un paraguas que lleva a proteger al resto de especies que hay en el arrecife", explica Andrés Ospina.

Actualmente, 14 especies de tiburones y 29 especies de rayas están incluidas en el listado de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que establece que su comercio debe estar prohibido o controlado.

Foto: Nadó con una sola mano de vuelta al barco pese a estar rodeado de tiburones (Instagram)

Para Villasante, las soluciones se centran en la educación ambiental, el consumo responsable, las políticas de gestión adecuadas, trazabilidad (desde el anzuelo/malla a la mesa) y las pesquerías sustentables. El declive de tiburones y rayas es un factor que contribuye al deterioro del océano. Como depredadores superiores, estos animales han existido durante más de 400 millones de años y juegan un papel esencial en los ecosistemas marinos, desde el mantenimiento de redes alimentarias y hábitats equilibrados, hasta el control del tamaño de la población y la ayuda al intercambio de nutrientes a través de las capas del océano.

"Para contribuir a la salud de los océanos, las poblaciones de tiburones y rayas necesitan conservación y ordenación de sus pesquerías y comercio. Para que eso suceda, necesitamos una mejor comprensión del opaco y complejo comercio mundial de sus productos", cita el informe.

El 36% de las más de 1.200 especies conocidas de tiburones y rayas está en peligro de extinción

Hay leyes, pero no suficientes

La transparencia en el comercio de este tipo de carnes es vital para su control. Los países que actúan como nexos de mercado deben proporcionar información útil sobre cómo y dónde concentrar mejor los esfuerzos internacionales para revertir el declive de las poblaciones de tiburones y rayas. Se deben dedicar recursos adicionales a los controles y vigilancia del mercado. A nivel internacional, son necesarios códigos comerciales y arancelarios mucho más detallados. La presentación de informes debe convertirse en la norma a nivel mundial, para que las poblaciones de estas especies puedan ser manejadas de manera efectiva.

Sin embargo, hasta la fecha, las pesquerías de tiburones de la UE no cuentan con un marco de gestión integral en las pesquerías europeas ni en las regionales. Un área en la que la legislación de la UE ha tenido cierto éxito en términos de conservación ha sido la introducción en 2013 de la norma 'Aletas naturalmente adheridas al cuerpo', que prohíbe extraer las aletas de los tiburones y luego desechar el cuerpo del animal. Aun así, la UE sigue siendo una de las principales fuentes de aletas obtenidas y, al alimentar el mercado global, contribuye a que la situación general empeore.

Foto: Se restringido al baño una zona de la playa hasta que sea capturado o devuelto a alta mar. (EFE)

Se trata de un comercio legal, pero es necesaria una mayor transparencia y trazabilidad para tener información de todas las etapas de la cadena de suministro, desde su pesca hasta su consumo. De esta forma se facilita el mantenimiento de las especies protegidas fuera del mercado, además de que el consumidor sepa lo que compra y lo que come.

WWF avisa: "Se debe evitar comprar o comer tales productos a menos que sean de origen sostenible y rastreable. Los consumidores deben tener en cuenta que actualmente muy pocos de los productos disponibles en el mercado cumplen estos requisitos".

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