¿Ha matado la 5ª ola la temporada turística? Pinta regular, pero aún es pronto para saberlo
  1. Economía
Miedo a una avalancha de cancelaciones

¿Ha matado la 5ª ola la temporada turística? Pinta regular, pero aún es pronto para saberlo

La desconfianza de los países europeos crece ante la expansión de la variante delta, pero los empresarios del sector se encomiendan al 'milagro británico'

placeholder Foto: Playa de Cartagena cerrada durante la tercera ola. (EFE)
Playa de Cartagena cerrada durante la tercera ola. (EFE)

Peligra la temporada turística. El verano que se prometía como el de la recuperación para uno de los sectores más afectados por la crisis vuelve a estar en el aire por la quinta ola de covid. Con la variante delta, regresan las dudas y hay quien ya presume que habrá un nuevo golpe al número de visitantes que vendrán a España; la duda estaría en la magnitud de la avalancha de cancelaciones.

Sin embargo, asociaciones y empresarios coinciden en que es muy pronto para hablar de un daño importante. Los rebrotes, como el sucedido en Mallorca, el aumento en el número de contagios entre los jóvenes y las recomendaciones de no viajar a España por parte de Francia —matizada este viernes— y Bélgica suponen malos augurios. Sin embargo, el sector se aferra a la buena campaña de vacunación y al fin de la obligación de cuarentena para los viajeros de Reino Unido, el principal emisor de turistas para España. Las dificultades están claras, pero el turismo no quiere llamar al mal tiempo.

El sector se enfrenta a un dilema. Por un lado, la temporada no va todo lo bien que se esperaba hace apenas un par de semanas. Por el otro, no quiere quejarse demasiado para no proyectar mala imagen al exterior y generar, a modo de profecía autocumplida, una caída mayor de las visitas.

"Todo esto que ha pasado estos días, con la portada del 'Financial Times', por ejemplo, no ayuda, pero hay que trabajar para lanzar un mensaje positivo", asegura Juan Molas, presidente de la Mesa del Turismo, organización que representa a personalidades, empresas y profesionales del sector. Se refiere a la apertura del diario londinense, uno de los más influyentes del mundo, titulada “La variante delta empuja la tasa de covid-19 a la más alta de Europa continental”, y donde se hacía hincapié en el descontrol de la tasa de contagios entre los jóvenes.

Pero el FT solo recogía el clima generalizado que se respira desde hace semanas en el Viejo Continente. Aunque nunca con nombre y apellidos, España lleva dos semanas recibiendo rapapolvos y críticas veladas de sus socios europeos en forma de declaraciones más o menos indirectas. La más vocal fue la canciller alemana, Angela Merkel, que insistió en que “algunos socios europeos” no estaban haciendo “tanto como nos gustaría” para controlar el aumento de casos de coronavirus, especialmente de la variante delta. Entonces, el Gobierno cedió a la presión y ordenó algunas restricciones para los viajeros británicos. El gesto, sin embargo, no sirvió para ahuyentar la desconfianza.

Con el paso de los días y la subida de los contagios, las alusiones se han ido haciendo cada vez más directas. El secretario de Estado de Asuntos Europeos francés, Clément Beaune, reiteró este jueves los argumentos de Merkel, a los que añadió una estocada final: recomendó a sus conciudadanos no viajar a España. Las declaraciones de Beaune no han sido refrendadas oficialmente por ningún otro miembro del Gobierno francés, que ha insistido en que “no tiene recomendaciones concretas” más allá de “estar alerta”.

Este viernes, el titular de Sanidad, Olivier Véran, ha matizado las palabras de su compañero: "Que no cunda el pánico entre las personas que han reservado sus vacaciones en España, en Portugal o en otro sitio. Desde el momento en que tienen el certificado sanitario, están habilitadas para viajar y evidentemente les dejamos circular". El Elíseo recula el mismo día en que el ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, viaja a Madrid.

Pero es una de cal y otra de arena. Alemania ha anunciado a mediodía que estudia declarar a toda España como zona de riesgo por el coronavirus - una medida que podría concretarse esta misma tarde. Con todo, la inclusión en la lista de riesgo no tiene casi repercusiones directas para los turistas alemanes (como sí tendrían, en todo caso, las listas de "riesgo de alta incidencia" y "riesgo por variante peligrosa".

Al otro lado de los Pirineos, nadie salió decididamente en defensa de un sector que hasta la pandemia representaba el 12% de la economía nacional. Molas denuncia la pusilanimidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez: "Nos sueltan esto desde Francia y nadie del Gobierno responde". La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, se ha limitado a reiterar que España "es un destino seguro", y ha demandado que se preste más atención a la baja ocupación hospitalaria y menos a los contagios. Fuentes del Gobierno español apuntan a que las declaraciones de Beaune no son política oficial francesa, y el embajador en París, Manuel Albares, se ha prodigado en las últimas horas en varios medios galos.

El presidente de la Mesa del Turismo considera prematuro afirmar que la polémica está erosionando ya la llegada de viajeros. "Aún es pronto para saber si esto tendrá un impacto fuerte en las reservas. Para eso, hay que esperar entre tres y cinco días", advierte.

En cualquier caso, matiza que este año la temporada turística se va a alargar más de lo normal, lo que va a dar una oportunidad al sector de recuperar parte de lo que se pueda perder estas semanas. "Hay mucha gente que está reservando para septiembre y octubre; para esos meses, hay ya más reservas de las que había para mayo y junio".

"No hay estadísticas de cancelaciones y de momento no está afectando", explica el secretario general de Cehat

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), con argumentos similares a los de la Mesa del Turismo, cree que el verano de 2021 será bueno. “No hay estadísticas de cancelaciones y de momento no está afectando, nadie puede decir que está sucediendo”, explica su secretario general, Ramón Estalella, quien defiende que el golpe que puede suponer la recomendación francesa es muy relativo porque “solo ha sido un comentario, no una comunicación oficial y, además, el mercado francés, incluso con cierres de fronteras, ha seguido activo y viniendo a España”.

Por último, el secretario general de Cehat cree que la campaña de vacunación será clave para asegurar el verano y califica como “excelente” el ritmo que lleva España. Hoy supera los 20 millones de personas inmunizadas, lo que implica que casi el 44% de la población está protegido en estos momentos. Desde Cehat, en cualquier caso, creen que los efectos de la quinta ola son bajos en relación con la incidencia en hospitalizaciones y fallecimientos como “para generar la alarma que se está generando y apostar por restricciones”. En ese sentido, critica el clima que pueden haber provocado publicaciones como la del 'Financial Times'.

Desde el Grupo Anfi, una compañía que cuenta con cinco complejos turísticos en Gran Canaria, enfrentan el momento actual con relativo optimismo, ante la constatación de que el fin de las restricciones a los viajes desde Reino Unido ha impulsado las reservas de turistas británicos. De hecho, la firma ha decidido abrir un tercer complejo desde este fin de semana, incorporando a todo el personal del mismo, para atender la creciente demanda.

Foto: Turistas caminan por Palma de Mallorca. (Reuters)

No obstante, admiten dar este paso con algo de incertidumbre debido al repunte de los casos de coronavirus en España. "No sabemos si los turistas se asustarán ante estas noticias", apuntan, aunque confían en que el alto grado de vacunación de los turistas británicos, una parte fundamental de su clientela (hasta el 80%), atenúe este riesgo.

Precisamente, las buenas noticias llegaron este jueves desde el Reino Unido. Tras unas semanas de gran incertidumbre, en que toda España —excepto Baleares desde el 24 de junio— ha estado en la llamada lista ámbar, la situación ha dado un vuelco. Era un secreto a voces: el Ejecutivo de Boris Johnson ha decidido eliminar la cuarentena obligatoria para los viajeros británicos con vacunación completa, incluso si vuelven de países en la lista naranja.

La decisión del Gobierno británico supone una inyección de optimismo. En 2019, vinieron a España más de 18 millones de británicos, frente a los 10 millones de alemanes. Se trata del principal país emisor y representa más de un 20% del total de los visitantes. En 2020, el impacto de la pandemia hizo que el número de turistas extranjeros no superase los 19 millones, por lo que una buena temporada con los procedentes de Reino Unido ayudaría mucho al sector. Además, los turistas británicos son los que más gastan: una media de 995 euros, que hizo que el total superase los 92.000 millones en 2019.

Alemania ya ha fijado una cuarentena obligatoria para Portugal. De aplicar la misma fórmula en España, los objetivos quedarían comprometidos

A pesar de ello, el mayor riesgo se posa ahora sobre Berlín. La locomotora de Europa es también uno de los actores clave para el objetivo de lograr las previsiones de llegar 17 millones de turistas planteadas por el Gobierno. El país liderado por Angela Merkel ya ha fijado una cuarentena obligatoria para Portugal que afectará a los no vacunados y, de aplicar la misma fórmula en España, los objetivos quedarían comprometidos.

De momento, el sector se muestra optimista con este escenario porque, a pesar de haber incluido como zonas de riesgo algunas regiones del país como Cataluña o Cantabria, el ministro de Exteriores, Heiko Maas, descartó aumentar restricciones “en un futuro próximo”. Además, remarcó que las cifras de España "no son preocupantes por el momento". También relajó sus medidas con respecto a Reino Unido.

Foto: Reunión del comité de seguimiento del coronavirus

Pero los datos son tozudos y pueden jugar en contra de las esperanzas de España, especialmente en un sector tan sensible a la percepción pública. Este mismo viernes se publicaba la última versión del semáforo epidemiológico europeo del Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC), con prácticamente todo el continente en verde y solo Portugal y España en rojo oscuro. Según las guías europeas, los viajes a zonas en rojo están desincentivados.

Aunque el semáforo del ECDC no es vinculante, la Comisión Europea ha recordado que los Estados miembros tienen derecho a un “freno de emergencia” y aplicar restricciones incluso a socios de la UE. El sector espera, sin saber muy bien si el tiempo juega a su favor o corre en su contra.

Peligra la temporada turística. El verano que se prometía como el de la recuperación para uno de los sectores más afectados por la crisis vuelve a estar en el aire por la quinta ola de covid. Con la variante delta, regresan las dudas y hay quien ya presume que habrá un nuevo golpe al número de visitantes que vendrán a España; la duda estaría en la magnitud de la avalancha de cancelaciones.

Reino Unido Turismo Bélgica Perder peso
El redactor recomienda