La factura del gas afronta una subida del 4% desde el 1 de julio en pleno récord de luz y gasolina
  1. Economía
Más carga para el bolsillo de los usuarios

La factura del gas afronta una subida del 4% desde el 1 de julio en pleno récord de luz y gasolina

El Gobierno tendrá que revisar al alza la tarifa regulada (TUR) dada la escalada del gas natural en los mercados internacionales. El recibo del gas se encarece así más del 10% con respecto al precio de 2020

placeholder Foto: La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. (EFE)
La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. (EFE)

Nuevo golpe al bolsillo de las familias. En pleno récord de los precios de los combustibles (la gasolina está en máximos de siete años) y la electricidad (la luz va camino de cerrar el mes más caro de la historia este junio), el recibo del gas sufrirá una subida de forma inminente.

Dada la fuerte subida del gas natural en los mercados internacionales (en Europa, está en máximos de 13 años, según Bloomberg), el Gobierno tendrá que actualizar el precio de las tarifas reguladas de gas. Dicha alza entrará en vigor el 1 de julio.

De esta manera, fuentes del sector han elaborado cálculos y estiman, con base en el coste de las materias primas actuales, que la tarifa de último recurso (TUR) se encarecerá alrededor de un 4%. Concretamente, el recibo de los usuarios acogidos a la TUR 1 (consumo de menos de 5.000 kWh al año) experimentará una subida del 3,4%, mientras que las familias que tengan contratada la TUR 2 (consumo de entre 5.000 y 50.000 kWh al año) verán cómo los precios suben en torno al 4,4%.

Foto: El precio de los combustibles tira al alza del IPC. (EFE)

Este incremento se carga sobre la subida de casi un 6% que se decretó el 1 de enero. Es decir, que la factura del gas será en apenas ocho días alrededor de un 10% más cara que en 2020.

A diferencia de lo que ocurre con el precio de la luz, que se registra hora a hora, ya que esta energía no se puede almacenar, en el caso del gas las tarifas que marca el Ministerio para la Transición Ecológica son trimestrales. Al término de cada trimestre, se revisan al alza o a la baja en función de si el coste de la materia prima varía más de un 2%. Los cálculos para el trimestre que está a punto de entrar apuntan a que el coste de la materia prima será un 13% superior al fijado para los primeros seis meses del año. Basándose en una compleja fórmula matemática, se determina que el precio del recibo deberá subir ese 4% antes de impuestos. Con la nueva subida, el precio vuelve a niveles de 2019.

En los próximos días, la Dirección General de Política Energética y Minas deberá publicar en el BOE una resolución con la actualización de costes. Estos nuevos precios, en cualquier caso, solo aplican a los usuarios con la tarifa regulada que marca el Gobierno. Muchas familias disponen de contratos en el libre mercado que se negocian con las comercializadoras. Pese a ello, las firmas de venta de gas no son inmunes a las subidas de la materia prima en los mercados internacionales. Según comenta una comercializadora, tarde o temprano las compañías trasladarán sus mayores costes al cliente.

Foto: La ministra de Hacienda junto a la Vicepresidenta para la Transición Ecológica. (EFE)

El gas natural está subiendo con fuerza en todo el mundo por la mayor demanda tras el fin de las restricciones que se impusieron por la pandemia. Sobre todo, en Asia es donde se está demandando más gas. Hasta el punto de que algunos barcos con destino España se están desviando hacia el continente asiático por los mayores precios que se están pagando, comentan desde una gran empresa del sector. A ello, además, hay que añadir algunas limitaciones del gas que entra en Europa procedente de Rusia.

Todo ello supone un cóctel explosivo para la inflación, el efecto económico que lamina el poder adquisitivo. Cada vez preocupa más el encarecimiento de los suministros básicos, que a su vez se trasladan a toda la economía. Un fantasma que es ya una de las primeras preocupaciones en la recuperación poscovid. En medio de esta situación, el Gobierno trata de aplacarla y rebajará el IVA de la electricidad del 21% al 10% para pequeños consumidores, y también ha suspendido el impuesto del 7% a la generación eléctrica. Esto permitirá una caída de la luz inminente ante la previsión de que los precios inusualmente altos se mantengan en la segunda mitad del año.

Además, el Gobierno trabaja en otras medidas de medio y largo plazo. Ha puesto encima de la mesa trasladar costes de la factura de la luz al gas y los combustibles, además de otras propuestas como elevar los impuestos al diésel. En medio de estas reformas de corte medioambiental y destinadas a la descarbonización de la economía, el presidente de EEUU, Joe Biden, ha descartado subir más los impuestos a la gasolina porque aumentarían los costes a las personas que ganan menos.

Nuevo golpe al bolsillo de las familias. En pleno récord de los precios de los combustibles (la gasolina está en máximos de siete años) y la electricidad (la luz va camino de cerrar el mes más caro de la historia este junio), el recibo del gas sufrirá una subida de forma inminente.

Factura de la luz Impuestos Electricidad Gas natural Política energética Inflación
El redactor recomienda