Los españoles se lanzan a comer fuera tras el fin del estado de alarma
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Fuerte recuperación del consumo

Los españoles se lanzan a comer fuera tras el fin del estado de alarma

En las dos últimas semanas las ventas de los restaurantes y locales de ocio nacionales se han disparado hasta situarse por encima de los niveles previos a la pandemia

placeholder Foto: Una terraza en la Plaza Mayor de Madrid. (EFE)
Una terraza en la Plaza Mayor de Madrid. (EFE)

Después de más de un año de pandemia, los hogares tenían ansias por empezar a recuperar la normalidad. Aunque la situación sanitaria no está solucionada, el fin del estado de alarma provocó que los ciudadanos salieran en masa de sus casas. Y aunque las imágenes de las fiestas ilegales y los botellones han copado los espacios informativos, la realidad es que restaurantes, bares y locales de ocio han sido los verdaderos protagonistas, disparando la facturación gracias a la reapertura y al final de muchas de las restricciones.

El repunte del consumo en estos servicios de restauración y ocio ha sido tan fuerte que los negocios están recuperando el nivel de facturación que tenían antes de la crisis. Así lo evidencian los datos de compras con tarjetas que publica semanalmente CaixaBank a partir de operaciones con sus tarjetas y TPV. En concreto, el gasto con tarjetas en este sector tras el fin del estado de alarma es un 14% superior al nivel existente antes de la crisis. La entidad elabora un indicador del consumo que habría existido en 2020 sin pandemia tomando como base las compras registradas en cada semana de 2019 y aplicándole el crecimiento experimentado hasta el mes de febrero de 2020.

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Esto significa que la facturación con tarjetas que están realizando los locales de comidas, bebidas y ocio supera ampliamente a los registros que se habrían obtenido sin pandemia. Un dato que muestra, sin dudas, el gran impacto que ha tenido el final del estado de alarma sobre el consumo de los hogares. Se trata del mejor dato registrado desde el pasado verano, con la diferencia de que entonces los españoles estaban de vacaciones dentro del país, con lo que realizaron un gran gasto en restauración, y ahora están trabajando.

Es importante señalar que este dato solo contempla operaciones con tarjetas emitidas en España, ya que el gasto de los turistas internacionales sigue hundido, con caídas que todavía superan el 45%. Será necesario, por tanto, esperar a los registros de los próximos meses para ver una recuperación verdadera del consumo de los extranjeros en España. Además, las compras con tarjetas están sustituyendo a las compras en efectivo, de modo que una parte del crecimiento respecto a los niveles precrisis se debe a este efecto. En cualquier caso, el fuerte repunte de las últimas semanas muestra la intensidad con la que los españoles han salido a bares y restaurantes.

Este repunte tan rápido es una noticia muy positiva, ya que indica que la demanda retenida se está liberando rápidamente, de modo que, por el momento, no se percibe que exista un gran ahorro forzoso por la incertidumbre económica. Según las estimaciones, más de dos tercios del ahorro desde que comenzó la pandemia ha venido forzado por las restricciones y menos de un 15% responde a un efecto precautorio por la incertidumbre.

Esto significa que es previsible un rápido repunte del consumo, tal y como está ocurriendo. El último informe de previsiones de la economía española elaborado por Orfin (Observatorio de la Realidad Financiera) anticipa "una intensa recuperación de la movilidad de los consumidores españoles" de cara a los próximos meses, estimulada por "las bolsas de ahorro acumuladas durante la pandemia y la necesidad vital de salir de vacaciones este verano".

Foto: Tarjeta de crédito y datáfono en una tienda. (EFE)

El comportamiento relativo de los sectores indica que las compras se están centrando en los servicios que estaban paralizados hasta ahora, ya fuese por restricciones administrativas o por el temor a los contagios. En el sector de la restauración y el ocio, las ventas con tarjetas cayeron un 14% en abril, mientras que en las dos últimas semanas han registrado un crecimiento del 14%, lo que significa 28 puntos porcentuales de diferencia.

Ningún otro sector ha registrado esa mejora. De hecho, en algunos se ha producido un leve descenso, como es el caso de los bienes de primera necesidad, que siguen en tasas positivas, pero menores, con un crecimiento que ya está por debajo del 30%. Esto indica que ha comenzado el trasvase de compras desde la alimentación en supermercados hacia la restauración.

Foto:
La reapertura del turismo dará un ‘chute’ de 25.000 millones en la segunda mitad del año
Javier G. Jorrín Carlos Muñoz Luis Rodríguez Laura Martín Pablo López Learte

El turismo nacional también ha experimentado un fuerte repunte, aunque sigue muy por debajo de los niveles previos a la crisis. Si a mediados de abril el gasto en turismo (alojamientos, agencias de viajes y tiendas de 'souvenirs') era un 50% inferior a los niveles precrisis, a mediados de mayo está ya solo un 7,7% por debajo. Una gran recuperación que deja los mejores datos del turismo nacional desde el pasado verano. Y eso a pesar de que muchas familias están esperando a que el proceso de vacunación esté más avanzado para irse de vacaciones. Se trata de unos datos que anticipan un buen verano si la situación sanitaria mantiene este ritmo de mejoría.

El dato complementario al del gasto con tarjetas es el de la asistencia a establecimientos comerciales, datos que mide Google a partir de las posiciones de los teléfonos móviles. Este indicador tiene una gran ventaja, y es que no sufre el efecto distorsionador de las compras con tarjetas/efectivo. Sin embargo, el punto negativo es que la desagregación es muy leve, de modo que los datos de los servicios están todos unidos en el sector de hostelería, restauración y ocio. Aquí el efecto negativo del turismo supone un lastre para el indicador.

En cualquier caso, en las últimas semanas ha mostrado una recuperación muy intensa, ya que si a finales de abril se registraban descensos de la afluencia de clientes a estos locales de más del 30% respecto a los niveles precrisis, en los últimos días la caída es inferior al 20%.

En las provincias españolas que menos dependen del turismo internacional, la recuperación de la movilidad ha sido más intensa. Es el caso, por ejemplo, de varias de las provincias de Castilla y León o Castilla-La Mancha, como Palencia, Ávila o Soria. Y también se está recuperando con rapidez en las provincias de costa elegidas por el turismo nacional, como son las vecinas de Barcelona (Girona y Tarragona), y el Atlántico andaluz (Huelva y Cádiz).

Estos datos confirman que la movilidad se está recuperando rápidamente entre los residentes en España. El debate ahora entre los economistas gira en torno a la liberación del ahorro acumulado desde el inicio de la pandemia. En el lado pesimista de la balanza está que el ahorro acumulado es consecuencia del recorte del gasto en servicios y se concentra especialmente en las rentas altas. Eso significa que la demanda embalsada se liberará con menor dinamismo, primero porque aunque se recupere la economía, el consumo tiene un límite al crecimiento en el propio tiempo de ocio que disponen las familias, tanto de vacaciones como de días libres. Además, las rentas altas tienen menor propensión a consumir el ahorro acumulado, ya que sus rentas son suficientes para satisfacer su demanda.

Sin embargo, aunque el ahorro se vaya liberando lentamente, será suficiente con que se reduzca la tasa de ahorro para provocar un 'boom' del consumo, dados los niveles tan bajos de los que parte la economía española. De ahí que sea previsible que el crecimiento del gasto de las últimas semanas sea solo el principio de lo que está por venir a lo largo del verano.

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