El INE revisa a la baja el crecimiento del PIB del cuarto trimestre: la economía se estancó
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Ha mejorado el dato de todo el año

El INE revisa a la baja el crecimiento del PIB del cuarto trimestre: la economía se estancó

Tras revisar toda la serie de crecimiento del año, el resultado es que la recuperación fue más intensa durante el verano, pero la economía se congeló por los rebrotes

placeholder Foto: Aspecto de la Calle Preciados de Madrid durante las navidades. (Efe)
Aspecto de la Calle Preciados de Madrid durante las navidades. (Efe)

La economía española entró en estancamiento en la recta final del año 2020, dejando atrás definitivamente el proceso de recuperación como consecuencia de los rebrotes del virus. El INE ha recortado el dato de crecimiento que adelantó hace dos meses en cuatro décimas, lo que significa que el PIB pasó de avanzar un 0,4% que estimó para ese periodo al 0,0%, esto es, estancamiento. Y eso justo antes de la recaída que previsiblemente dejen los datos del primer trimestre de 2021. El motivo de esta rebaja en el dato de variación no está en un recorte del PIB del último trimestre del año, sino en una mejora del dato del tercer trimestre. En concreto, el INE ha elevado en siete décimas el crecimiento registrado durante el verano, hasta el 17,1%, lo que eleva la base de comparación del cuarto trimestre y finalmente arroja un estancamiento.

En resumen, aunque la rebaja del crecimiento no se debe a un menor PIB, el resultado es que la economía española se estancó en el cierre del año, poniendo fin así a la recuperación. El indicador más afectado por esta revisión es del del consumo de los hogares. Si la estimación inicial apuntaba a un crecimiento del gasto final de las familias del 2,5%, ahora rebaja esta cifra hasta el 0,0%, esto es, estancamiento absoluto. Si se tiene en cuenta que el consumo es el principal pilar del PIB, se comprende la magnitud de la rebaja de los datos avanzados.

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El cuarto trimestre de 2020 se complicó a finales del mes de octubre, cuando el Gobierno decretó el estado de alarma para contener la segunda ola del virus. En ese momento la actividad sufrió una recaída que terminó provocando este estancamiento de la producción del conjunto del cuarto trimestre del año. Este estancamiento de la economía se queda muy lejos de la previsión del ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, que anticipó en diciembre un crecimiento de la economía del 2,4%. Finalmente el dato fue peor, y más tras esta revisión del INE.

Sin embargo, hay otros indicadores que el INE ha revisado al alza. El más importante es el de la inversión (formación bruta de capital fijo), que después de anticipar un fuerte descenso en el dato adelantado, ahora corrige y deja un leve avance. En concreto, la inversión en maquinaria y bienes de equipo (inversión productiva) creció un 1,1% frente al -1,5% avanzado. Por su parte, la inversión en vivienda, que había caído un 6,3% según la primera estimación, ahora se corrige y apenas cae un 0,2%.

[Consulte aquí los principales indicadores económicos]

Por sectores, la peor parte se la lleva el comercio y la hostelería, que cerraron el año en una situació peor de la que se pensaba inicialmente. En vez de crecer un 3%, su actividad se mantuvo congelada a lo largo del trimestre, consecuencia clara del impacto de las restricciones y el temor al virus durante la segunda ola. Estos datos previsiblemente sufrirán una nueva contracción en el inicio de 2021 ya que las restricciones han sido más severas y comenzaron ya desde el inicio del trimestre.

El INE ha revisado los datos de contabilidad nacional de todos los trimestres de 2020: baja una décima, al -5,4%, el dato del primer trimestre; sube una décima, al -17,8%, el dato del segundo trimestre y eleva en 7 décimas el dato del tercer trimestre, hasta el +17,1%. En consecuencia, el PIB del conjunto del año 2020 mejora levemente y deja una caída del 10,8%, dos décimas más que el indicador adelantado hace dos meses. Esto es, el INE considera que el rebote de la actividad durante el verano fue superior al previsto inicialmente, pero la recuperación desapareció en la recta final del año. Otra cuestión importante es que como la mejora se centra exclusivamente en la segunda mitad del año, permitirá mejorar levemente las previsiones de crecimiento para 2021 gracias al efecto arrastre que se genera sobre el PIB del año siguiente.

Al cierre del año, el volumen del PIB español había recuperado casi el 60% de la caída experimentada durante las semanas del 'gran confinamiento'. Eso significa que todavía quedaba un 40% de la actividad por recuperar al cierre del año. Este dato difícilmente mejorará antes del verano, cuando debería empezar la recuperación gracias a los avances en el proceso de vacunación.

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