Los sindicatos convocan una primavera de movilizaciones para presionar al Gobierno
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Comenzarán el 11 de febrero

Los sindicatos convocan una primavera de movilizaciones para presionar al Gobierno

CCOO y UGT reclaman una subida del salario mínimo, la derogación de la reforma laboral y el blindaje de las pensiones frente a los recortes. Piden fechas concretas y no otorgar derecho de veto a la CEOE

placeholder Foto: Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez. (EFE)
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez. (EFE)

Los sindicatos llevan desde 2017 esperando a que el Gobierno de Pedro Sánchez aborde la agenda para derogar la reforma laboral y la de pensiones del Ejecutivo de Mariano Rajoy y su paciencia se ha terminado. La gota que ha colmado el vaso son las negociaciones que está realizando el Ministerio de Economía con la Comisión Europea para fijar una agenda de reformas en la que no están participando los agentes sociales. Finalmente, los sindicatos han optado por las movilizaciones como vía de presión al Gobierno bajo el lema: "Ahora sí toca, movilízate". CCOO y UGT se han reunido este martes para acordar una agenda de acción sindical que comenzará con la convocatoria de concentraciones por todo el territorio nacional el próximo 11 de febrero a las 12:00 de la mañana.

Las concentraciones se realizarán ante las subdelegaciones provinciales del Gobierno, para crear así una protesta en red por todo el país. Las manifestaciones se llevarán a cabo "manteniendo todas las medidas de seguridad" contra el coronavirus, ha explicado Unai Sordo, secretario general de CCOO, pero ya no se pueden posponer más las movilizaciones a pesar de la pandemia. "Las organizaciones sindicales no nos vamos a quedar mirando para otro lado", ha señalado Pepe Álvarez, secretario general de UGT, "hemos decidido iniciar este proceso de movilizaciones para manifestar nuestro desacuerdo y nuestra exigencia de iniciar un proceso de negociación".

Foto: El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. (EFE)

Estas concentraciones estarán restringidas como consecuencia de las medidas de distanciamiento social, lo que impedirá a muchos trabajadores que puedan acudir. Sin embargo, los sindicatos pretenden que esta campaña de movilizaciones se extienda también a las redes sociales "para que el Gobierno conozca hasta qué punto existe indignación social", ha señalado Álvarez. Se trata de una estrategia nueva de los sindicatos con la cual pretenden aumentar el eco de las protestas sin necesidad de que los trabajadores se movilicen presencialmente.

Aunque los sindicatos no han anunciado más movilizaciones, su previsión es que continúen a partir de febrero hasta que el Gobierno acepte la urgencia por abordar la agenda social que plantean las dos formaciones. "La idea es dar un pistoletazo de salida a esta movilización", ha explicado Sordo. Las concentraciones coincidirán en el tiempo con las negociaciones que está realizando el Gobierno en Bruselas para acceder al paquete de ayudas del fondo Next Generation EU y en un momento de importantes desacuerdos en el seno del Ejecutivo entre el ala socialista y el de Unidas Podemos.

No vamos a renunciar a ninguna de las cuestiones abiertas antes de la pandemia

Las exigencias de los sindicatos se centran, básicamente, en tres puntos: derogar la reforma de pensiones de 2013, corregir las reformas laborales (incluye la última del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero) y subir el salario mínimo interprofesional. "No vamos a renunciar a ninguna de las cuestiones que estaban abiertas antes de la pandemia", ha advertido Álvarez. Además, los sindicatos rechazan que el Gobierno acuerde estas medidas antes con Bruselas, ya que se trata de una competencia nacional.

En materia laboral, los sindicatos reclaman la "corrección" de varios "aspectos lesivos" de las reformas laborales. Entre ellos, se encuentra la recuperación del equilibrio en la negociación colectiva (ultraactividad de los convenios, prevalencia de los convenios de ámbito superior), la redefinición de las subcontratas para evitar la devaluación de salarios por esta vía, combatir la dualidad reforzando la causalidad del empleo temporal, limitar los despidos y mejorar los esquemas de flexibilidad interna pactada, como son los ERTE.

Foto: Imagen de una oficina de empleo. (EFE)

En pensiones, las organizaciones reclaman el blindaje de las pensiones, tanto actuales como futuras. Rechazan así la propuesta del Ministerio de Seguridad Social de ampliar el periodo de cálculo de la pensión de 25 a 35 años. Para lograrlo, quieren que el Gobierno mejore la financiación del sistema con nuevas vías de ingresos y el traspaso de todos los gastos que no sean meramente el pago de prestaciones a los presupuestos del Estado.

Por último, en materia del salario mínimo, los sindicatos "no renunciamos" a que haya una mejora lo antes posible. El Gobierno se comprometió, al inicio de la legislatura, a llevar el SMI hasta el 60% del salario medio y las organizaciones reclaman ahora que no se demore en este objetivo a pesar de la crisis económica. "Hoy en día, la posibilidad real de que en el diálogo social se suba el SMI es nula o casi nula porque se le ha otorgado a CEOE el derecho de bloqueo de esa mesa", ha denunciado Sordo, por lo que pide que el Gobierno actúe de forma unilateral (tiene la potestad para hacerlo) subiendo el salario mínimo.

Los sindicatos han señalado que su intención es pactar todas estas reformas con la patronal, ya que esto garantizaría mayor estabilidad a la regulación laboral resultante. Sin embargo, exigen al Gobierno que no otorgue "derecho de veto" a la CEOE. En su opinión, si las reformas solo pueden salir adelante con consenso, entonces estará dando vía libre a la patronal para bloquear cualquier cambio. "No se puede volver a lanzar el mensaje de que si no hay un acuerdo social no se toca nada, porque eso es apostar por un bloqueo", ha alertado Sordo. En definitiva, el diálogo social es imprescindible, pero no el acuerdo social.

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