S&P avisa de que España está a la cola en capacidad de absorber los fondos europeos
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REBAJA LA PREVISIÓN DEL PIB

S&P avisa de que España está a la cola en capacidad de absorber los fondos europeos

La agencia de ‘rating’ rebaja la perspectiva de crecimiento del PIB español del 8,2% al 6,5% en 2021, tras una caída de más del 11% en 2020. Pide modernizar instituciones y reformas

Foto: Imagen de S&P. (Efe)
Imagen de S&P. (Efe)

La recuperación será más lenta de lo previsto por los rebrotes. La intensidad de las nuevas olas de contagios del covid-19 ha dejado olvidada la esperanza de una recuperación en forma de ‘V’, pese a los esfuerzos de las autoridades. La previsión de crecimiento para España en 2021 de S&P Global Ratings ha empeorado del 8,2% al 6,5%, después de una caída superior al 11% del PIB en 2020. En este contexto, se hace vital maximizar el aprovechamiento de los fondos europeos.

Sin embargo, la historia reciente deja a España y a Italia a la cola en capacidad de absorción de fondos europeos, según avisan en la calificadora crediticia norteamericana. En la presentación de proyecciones para 2021, S&P ha mostrado que España usó 8.000 millones en fondos europeos entre 2014 y 2020, lo que supone el 40,1% del total, mientras que Italia se quedó en el 38,6%.

Estas ratios están lejos del 47,4% de Francia, del 60% de Portugal o del 68,4% de Grecia. Hay que tener en cuenta que el uso de estos fondos depende de la capacidad de presentar proyectos que tengan el visto bueno europeo. “España e Italia son los países que se han quedado atrás en términos de disponibilidad respecto al resto de países miembro (de la Unión Europea). Esto lo que indica es que debería haber una prioridad de modernizar la administración pública para tirar más de esos fondos, con una mejor cooperación público privada”, arguye Marko Mrsnik, director de ratings soberanos de S&P Global Ratings.

Foto: La vicepresidenta económica, Nadia Calviño

La calidad del gasto será clave para apoyar la recuperación, no sólo su intensidad, recuerda el experto. Por ahora, España se enfrenta a un perfil de recuperación menos lineal e intenso de lo previsto hace unos meses, algo que “sucede en todos los países debido a los rebrotes”. Después de un desplome del PIB que la agencia estima en más del 11% en 2021, la nuevas olas del virus provocan que haya una rebaja general en las previsiones de crecimiento, como ha hecho también BBVA Research.

En el caso de S&P, las nuevas estimaciones apuntan a una expansión del 6,5% este año y un 6,4% el próximo, frente al 8,2% y el 4,3% para 2021 y 2022 que tenía antes de diciembre. “Los rebrotes de la segunda ola y las medidas de contención nos han llevado a no cambiar la media de crecimiento este año y el próximo, sino cambiar el perfil. En otros países la dinámica es parecida, esto sugiere que el rebote de la economía debería empezar sobre todo en el segundo trimestre pero tendrá más fuerza a lo largo de la segunda mitad del año”, expone Mrsnik.

Morosidad contenida

El economista comenta que la recuperación se verá apoyada por la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), mientras que la actuación regulatoria y fiscal también contribuyen a que la morosidad prevista sea inferior al pico de 2013, por encima del 13%, tras la crisis de deuda.

Este es un punto relevante para limitar las secuelas del ‘shock’, evitando así una crisis financiera que extienda y potencie el daño. “Para las entidades financieras tener una valoración de la magnitud total del deterioro va a llevar tiempo”, indica Luigi Motti, responsable de análisis de instituciones financieras EMEA, S&P Global Ratings.

Motti explica que “la economía española en su totalidad llega a esta parte del ciclo sin problemas estructurales que amplificaron el impacto de la anterior crisis. El endeudamiento privado se ha reducido y en algunos mercados o sectores, como el inmobiliario, no hay evidencia de desequilibrios como anteriormente”.

Foto: Banco de España

Así, los balances de los bancos son ahora más fuertes, lo que hace que la crisis sea más manejable. A diferencia de 2008, con impagos y deterioro del crédito en el sector promotor, esta vez los segmentos más vulnerables son los de pymes y crédito al consumo. Pero dentro de las empresas, los sectores más vulnerables como turismo o transporte tienen “un peso relativamente contenido y sin grandes diferencias entre bancos”, añade.

El problema para la banca es que aumentará la brecha entre la rentabilidad exigida por los inversores (coste del capital) y el retorno sobre fondos propios (ROE), apunta el experto. “Las entidades pueden seguir trabajando en eficiencia y reducción de costes”, con “un incentivo para que siga habiendo fusiones, especialmente entre las entidades medianas y pequeñas”, añade.

En el segmento empresarial, comenta Leandro de Torres Zabala, responsable S&P Global Ratings España, hay “generación negativa de flujos netos de caja (‘free cash flow’) que se ha financiado con más deuda. Nosotros esperamos que el volumen de bancarrotas mundiales alcance el 8%, desde el 5% de 2020, con un 11% en el escenario pesimista”. Para España, prosigue el ejecutivo, hay proyección de que sobrepase el 11%. De hecho, recuerda que un análisis del Banco de España apuntó a que el 55% de la deuda de las pymes tiene probabilidad alta de ‘default’.

Previsión de crecimiento PIB Standard & Poors (S&P)
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