El horizonte económico se complica

BBVA prevé un fenazo de la recuperación: el PIB crecerá sólo un 2% en el último trimestre

La entidad rebaja sus previsiones de crecimiento por los rebrotes del virus y los pobres datos económicos de las últimas semanas. Para 2021 estima una recuperación del 6%, un punto menos

Foto: Jorge Sicilia (D), director de BBVA Research, y Rafael Doménech (I), responsable de Análisis Económico. (BBVA Research)
Jorge Sicilia (D), director de BBVA Research, y Rafael Doménech (I), responsable de Análisis Económico. (BBVA Research)

Los datos económicos de las últimas semanas están mostrando una brusca ralentización de la actividad económica. Un ejemplo es el gasto con tarjetas de crédito, que en agosto crecía por encima del 4% y en las últimas semanas se ha frenado por debajo del 2%. En este contexto, BBVA Research ha dado un fuerte recorte de su previsión de crecimiento para el último trimestre del año, bajándolo del 6% al 2%. De esta forma, la economía española pasará de crecer en el entorno del 14% en el tercer trimestre, tras la reapertura, al 2% en el último, según las estimaciones de la entidad incluidas en su informe 'Situación España', presentado este miércoles.

Esta nueva previsión sigue sujeta a una gan incertidumbre, ya que la evolución de la pandemia es imprevisible y los contagios están avanzando peligrosamente en todo el continente europeo. Tal es el nivel de duda sobre el futuro inmediato que ya no puede descartarse una recaída del PIB en el cuarto trimestre del año. "Ahora mismo es difícil descartar ningún escenario", ha explicado Jorge Sicilia, director de BBVA Research y economista jefe de BBVA, "dos meses y medio son muy largos para pensar que no pueda pasar nada que nos lleve a modificar esa previsión [de crecimiento del 2%]". Este frenazo de la recuperación provocará que el PIB del último trimestre del año siga un 9,4% por debajo del mismo periodo del año anterior, el último antes de la pandemia.

Esta ralentización de la actividad de cara al cuarto trimestre del año apenas tendrá impacto sobre el PIB del conjunto del año 2020, pero tendrá una gran influencia sobre el PIB de 2021, porque supone un menor punto de partida y porque, además, hace que la inercia del crecimiento sea muy inferior. De ahí que BBVA Research haya revisado a la baja su previsión de crecimiento para el próximo año en un punto porcentual, hasta el 6%, en un escenario inercial (sin contabilizar la ayuda europea). Esto significa un punto menos que la previsión del Gobierno. "Consideramos que los 2,6 puntos de multiplicador fiscal del Gobierno son un objetivo aspiracional, pero pensamos que es más realista optar por la prudencia dada la información de la que disponemos", ha explicado Rafael Doménech, resposable de Ánálisis Económico de BBVA Research.

La entidad también invita a ser prudente con las previsiones de crecimiento del Gobierno derivadas de las ayudas del fondo 'NextEU'. El Ministerio de Economía prevé que el impacto de estos fondos se traduzca en 2,6 puntos de PIB en 2021 con un multiplicador fiscal del entorno de 1,2. Sin embargo, BBVA Research pone su escenario central para el multiplicador fiscal en 0,7, de modo que aportaría apenas un punto al crecimiento del PIB en 2021. Una vez más, esta previsión también está sujeta a grandes incertidumbres, aunque en este caso son consecuencia del desconocimiento de qué hará España con la ayuda europea. En cualquier caso, la literatura económica apunta a que es más probable que el multiplicador esté cerca de la unidad o por debajo.

Las previsiones económicas de BBVA Research se asientan sobre la hipótesis de que en el primer semestre de 2021 ya existirá una vacuna contra el virus y empezará a suministrarse, llegando a casi todos los países a lo largo del año. Esto significa que hay riesgo de desviación al alza, si la vacuna llega antes, pero también un gran riesgo a la baja si las investigaciones se complican.

La ralentización de la actividad en las últimas semanas también es consecuencia de que "las políticas de apoyo que se pusieron en marcha en lo más agudo de la crisis se han debilitado", ha explicado Doménech. Es especial, pone el foco en el final del programa de avales del ICO que ha contribuido a una brusca caída de la concesión de nuevos préstamos, de entre el 20% y el 40% en función de los sectores y que para la entidad es una señal clara de la desaceleración. Sin embargo, cuando más aumentaron los créditos fue precisamente cuando había un confinamiento estricto, de modo que el frenazo de los préstamos en los últimos meses puede ser una señal positiva.

La salida de trabajadores de los ERTE fue muy rápida durante los primeros meses de la reapertura, pero la inercia se frenó radicalmente en los últimos días de septiembre. Esta es otra muestra de la pérdida de dinamismo en el sector privado tras el final del verano y el inicio de los nuevos confinamientos.

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