Las heridas de la crisis serán duraderas

El FMI mejora las previsiones de PIB de todas las economías desarrolladas salvo España

El Fondo mejora en 2,3 puntos su previsión para los países desarrollados en 2020 con una mejora de 1,9 puntos para la eurozona. España se queda descolgada con una contracción del -12,8%

Foto: La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva (Reuters).
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva (Reuters).

La pandemia del coronavirus ha vuelto a cambiar el horizonte de previsiones económicas en apenas cuatro meses. El Fondo Monetario Internacional se ha visto obligado a corregir sus proyecciones una vez conocidos en detalle los datos del PIB del segundo trimestre del año, así como la cantidad de indicadores publicados en los últimos meses. Su conclusión es que la crisis económica ha sido menos severa de lo que estimó inicialmente, pero también la recuperación será más lenta como consecuencia de la intensidad y la precipitación de la segunda ola.

Como resultado, el Fondo ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento de las grandes economías del mundo para este año en la actualización de su Informe de Perspectivas Globales (WEO, por sus siglas en inglés). O lo que es lo mismo, ha rebajado la magnitud de la recesión. Sin embargo, hay un país al que no ha llegado esta mejora: España, que se queda con las mismas previsiones de junio y ya claramente se sitúa a la cola de los países desarrollados.

En concreto, el FMI pronostica una caída del PIB del 12,8% para España, igual que el dato adelantado en junio y que el publicado tras la misión a España de hace dos semanas. Esta caída es más del doble que la prevista para el conjunto de economías desarrolladas, que sería del 5,8%, después de una mejora de 2,3 puntos. Dato que refleja claramente cómo España será el país de la OCDE perdedor de la crisis.

Los grandes países de la eurozona también salen reforzados de las nuevas previsiones del Fondo, en especial Francia e Italia, para quienes mejoran las perspectivas en 2,7 y 2,2 puntos. De esta forma, toman ya distancia con España, en el caso de Francia, su contracción sería del 9,8%, mientras que Italia caería un 10,6%. En conjunto, la eurozona registrará un descenso del PIB del 8,3%, casi dos puntos mejor que la previsión de junio.

Las previsiones económicas de España se han quedado estancadas y el horizonte inmediato es incluso más delicado. La caída del PIB en el segundo trimestre fue superior a la que esperaban los analistas y la recuperación se ha frenado mucho antes de lo que se preveía por los rebrotes. Ambos factores dan como resultado esta caída estimada del PIB del 12,8%, cifra que deja ‘contra las cuerdas’ la previsión actual del Gobierno. El cuadro macroeconómico que publicó la semana pasada el Ministerio de Economía prevé un descenso del PIB del 11,2%, casi dos puntos más optimista que el FMI.

En el caso de las economías emergentes, el FMI ha realizado un gran recorte de las previsiones para la India por la extensión de la pandemia por el país. En concreto, ha recortado en casi seis puntos sus previsiones, lo que eleva su recesión hasta el 10,3%. La cara de las previsiones es China que mejora en 0,9 décimas sus estimaciones y crecerá casi un 2% este año a pesar de la pandemia.

El FMI advierte que estas nuevas previsiones también están sujetas a una gran incertidumbre por la dificultad para predecir la evolución de la pandemia. En cualquier caso, recomienda a los países mantener las ayudas públicas durante los próximos meses, ya que la crisis está lejos de remitir. “La recuperación probablemente esté caracterizada por medidas persistentes de distanciamiento social hasta que los riesgos para la salud sean abordados y los países podrían tener que adoptar nuevamente medidas de contención dependiendo de la expansión del virus”, explica el Fondo.

De cara al año 2021 se consolidará la recuperación económica. Sin embargo, quedarán las heridas de la crisis, que estarán lejos de curar. En el caso de España, el FMI ha mejorado en 0,9 puntos su estimación, anticipando así una recuperación del 7,2%. Para el resto de economías desarrolladas las previsiones se deterioran levemente, ya que el Fondo prevé una recuperación más lenta. Eso sí, gracias a la mejora esperada para 2020, su saldo sigue siendo más positivo que el de España.

En el caso de la eurozona, crecerá un 5,2% en 2021, con Alemania, Francia e Italia registrando un avance del 4,2%, 6% y 5,2% respectivamente. Todas estas previsiones todavía no tienen en cuenta el impacto positivo generado por el plan de reconstrucción europeo, ya que aún no están definidas las cantidades que se emplearán cada año. Por su parte, Estados Unidos crecerá un 3,1% y el conjunto de economías desarrolladas, casi un 4%.

La pandemia del coronavirus tendrá efectos permanentes sobre la actividad que se prolongarán en el medio plazo. Aunque el crecimiento a partir de 2021 sea superior a la media de los últimos años, la recuperación no será tan fuerte como se esperaba inicialmente. El crecimiento del PIB se ralentizará, convergiendo al 3,5% a partir del año 2022. Esto significa que no se cerrará la brecha de PIB provocada por la covid-19. El Fondo señala que tardarán años en curarse las cicatrices de la crisis, en forma de quiebras de empresas, reducción de la participación en el mercado laboral u obstáculos para la recolocación de trabajadores desde los sectores que han quedado sentenciados de muerte hacia los más dinámicos.

“Entre las 10 mayores economías de los países desarrollados, el PIB potencial en el medio plazo se prevé que siga, de media, 3,5 puntos por debajo del nivel proyectado antes de la pandemia”, señala el Fondo. “Entre las 10 mayores economías emergentes, la caída es incluso mayor, de 5,5 puntos de media”, culmina. Datos que confirman que para cerrar la brecha provocada por la crisis será necesario un estímulo al crecimiento no visto en las últimas décadas”.

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