Según el Banco Central Europeo

La incertidumbre provocada por la pandemia costará más de 16.000M a España

El Banco Central Europeo estima que en torno al 20% de la caída del PIB fue consecuencia de las dudas de los agentes, y para los próximos meses restará un 5% al crecimiento

Foto: La ministra de Economía, Nadia Calviño. (EFE)
La ministra de Economía, Nadia Calviño. (EFE)
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Los rebrotes del virus de las últimas semanas, ya meses en España, han frenado la recuperación de la economía. Aunque apenas se han puesto en marcha restricciones a la movilidad, salvo en algunos lugares puntuales, el crecimiento económico se está frenando mucho antes de lo que temían los expertos. El motivo no es otro que el impacto de la incertidumbre sobre los agentes económicos. Aunque todavía no haya restricciones, el ritmo de los contagios se ha acelerado tanto que hogares y empresas ya se han preparado para un otoño muy complicado.

La factura de la incertidumbre económica ya ha sido muy alta, y seguirá siéndolo durante los próximos meses. El pico de incertidumbre registrado durante los primeros meses de pandemia no se había vivido nunca, lo que explica su elevado coste para el PIB. El Banco Central Europeo ha cuantificado la factura económica de esta incertidumbre y las cifras resultantes son muy abultadas, tanto como la magnitud de la pandemia.

En total, el coste de la incertidumbre superará los 16.000 millones de euros en España. El impacto más severo se produjo durante los dos primeros trimestres del año, que es cuando ocurrió el episodio de incertidumbre. En apenas unas semanas, empresas y familias se vieron confinadas y con un horizonte económico muy delicado. Los indicadores de incertidumbre de los agentes económicos se dispararon durante los meses de marzo y abril, y su impacto económico fue muy profundo. El BCE estima que en torno a un 20% del hundimiento del PIB se produjo por este efecto de la incertidumbre, como ha publicado en su último 'Boletín económico'. Esto significa que solo en España habría costado en torno a 14.000 millones de euros en esos dos primeros trimestres del año.

La mayor incertidumbre explica alrededor de una quinta parte de la caída de la actividad en la primera mitad de 2020

“Las estimaciones señalan que la mayor incertidumbre explica alrededor de una quinta parte de la caída de la actividad en la primera mitad de 2020, sobre todo en el segundo trimestre, con un impacto especialmente intenso en la formación de capital fijo”. Es importante tener en cuenta que una buena parte de la caída de la demanda interna no se produjo por las medidas de restricción de la movilidad, sino por las dudas de los hogares sobre la pandemia. Por ejemplo, las familias pudieron seguir comprando bienes y servicios 'online', y las empresas declaradas imprescindibles pudieron seguir invirtiendo. Sin embargo, no lo hicieron por temor a que sus rentas sufrieran una brusca caída, por la pérdida del empleo o de la demanda. En su lugar, intentaron ahorrar y prepararse para un futuro incierto.

Es así como la incertidumbre maximizó el golpe de la pandemia sobre la actividad, provocando la mayor caída del PIB vivida en tiempos de paz. “El aumento de la incertidumbre frena la actividad a través de varios canales”, explica el estudio elaborado por los economistas Arne Gieseck y Svetlana Rujin. El primero, y más importante, es la cancelación de proyectos de inversión y contratación de las empresas, que tienen un efecto directo sobre la actividad. El segundo, el aumento de los costes financieros, que deteriora el balance de los agentes económicos. Y el tercero, la caída del consumo de los hogares por un ahorro precautorio.

Tradicionalmente, la incertidumbre empieza a rebajarse a partir del tercer trimestre, aunque sus efectos negativos sobre la economía se mantienen durante un año más. Esto significa que, aunque no se produzcan fuertes rebrotes del virus, solo la primera ola ya tendrá efectos directos sobre la recuperación. “Es probable que la mayor incertidumbre perdure durante un tiempo, por lo que podría seguir frenando el crecimiento del PIB real de la zona del euro en los próximos trimestres”, explica el BCE en su 'Boletín económico'.

“Los indicadores de incertidumbre observados se mantuvieron en niveles muy altos en julio y agosto de 2020, y posiblemente continuarán siendo elevados en el corto plazo, al menos hasta que se encuentre una solución médica efectiva para la pandemia de covid-19”, señalan los autores. Según sus cálculos, el impacto de la incertidumbre sobre el PIB restaría en torno al 5% del crecimiento esperado hasta la primera mitad de 2021. Si se tienen en cuenta las previsiones del consenso de mercado, esta cifra supone unos 2.500 millones menos de crecimiento para el próximo año.

En caso de que la incertidumbre persista durante más tiempo, podría tener un impacto adverso en el potencial de crecimiento

De esta forma, el coste de la incertidumbre económica en España superará los 16.000 millones de euros… en el mejor de los casos. El Banco Central Europeo también contempla la posibilidad de que los rebrotes actuales provoquen un nuevo repunte de los niveles de incertidumbre económica. La próxima semana, se publican los datos de la encuesta de confianza de la Comisión Europea, que arrojará algo más de luz sobre la situación actual en los hogares y las empresas. En el caso de que se produzca un nuevo incremento de las dudas, su impacto económico podría ser persistente en el tiempo. “En caso de que la mayor incertidumbre persista durante más tiempo, también podría tener un impacto adverso en el potencial de crecimiento a largo plazo”, señala la entidad, lo que significa que lastraría la economía de forma permanente.

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