cuarto día de encuentros

Los líderes europeos rozan el acuerdo tras una madrugada más de negociación

Los líderes europeos se han reunido toda la noche con lo que se espera sea la propuesta final sobre la que pueda construirse un cierto consenso. En todo caso, el riesgo de fracaso no ha desaparecido

Foto: Pedro Sánchez, tras una de las reuniones que se han celebrado durante la cumbre. (Reuters)
Pedro Sánchez, tras una de las reuniones que se han celebrado durante la cumbre. (Reuters)

Tras una agotadora noche de negociaciones, tiras y aflojas, redibujo de líneas rojas y mucha tensión, los líderes europeos rozan ya el acuerdo en Bruselas: sobre la base de la última propuesta de Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, que ha presentado una nuvea 'negobox', como se llama en el argot bruselense a la nueva propuesta sobre la que se negociará en las próximas horas. En ella el belga propone que el Fondo esté estructurado en 390.000 millones de transferencias y 360.000 millones de crédito, sumando los 750.000 millones de la propuesta original. En su nuevo borrador Michel también mantiene una clave de reparto del núcleo del Fondo que, en un principio, dividía a los Estados miembros: el 70% de los fondos se comprometerán en 2021 y 2022 siguiendo criterios como el desempleo entre 2015 y 2019, y solo el 30% restante se comprometerá a finales de 2023 cuando ya haya una idea clara del impacto del covid-19 sobre el PIB.

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Michel ha vuelto a convocar a los líderes a una reunión plenaria sobre las 5:15 de la madrugada en la que esperan cerrar un pacto sobre la base de la última propuesta del presidente del Consejo Europeo. Durante las últimas horas las delegaciones de los Veintisiete han trabajado retocando y terminando de ajustar todos los detalles de la propuesta que pretenden aprobar.

El elemento central del Fondo de Recuperación, que es, básicamente, una enorme emisión de deuda con la que se plenean financiar distintas iniciativas, es el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), por el que los Estados miembros deberán enviar propuestas a Bruselas a cambio de la obtención de financiación. El gran riesgo durante toda la cumbre era que los recortes que un grupo de Estados miembros deseaban hacer sobre el Fondo se vieran reflejados en el efecto del MRR. La propuesta de Michel aumenta ligeramente el número de subvenciones dedicadas al MRR, situándolas en los 312.500 millones de euros, pero a cambio recorta otras partidas que iban a ir dirigidas a financiar programas del presupuesto europeo sobre innovación, reducido a la mitad, o lucha contra el cambio climático, donde la financiación para el Fondo de Transición Justa que está pensado para los perjudicados por la transformación verde, pasa de 30.000 millones a recibir solo 10.000 millones de euros.

Hasta ahora los Veintisiete no lograban ponerse de acuerdo en el tamaño ni la arquitectura del fondo de recuperación, un plan europeo para reactivar la economía europea tras el covid-19, que en la primera propuesta de la Comisión Europea era de 750.000 millones de euros pero sobre la que ha ido menguando a lo largo de los últimos cuatro días de cumbre la proporción que se propuso de transferencias no reembolsables, la clave del plan. En la propuesta del Ejecutivo comunitario eran medio billón de euros, con solo 250.000 millones en crédito, y esa proporción ha ido equilibrándose en los últimos días. La última idea del presidente del Consejo Europeo hace que las subvenciones pasen de ser 500.000 a 390.000 millones.

No logran ponerse de acuerdo en el tamaño ni la arquitectura del fondo de recuperación, un plan para reactivar la economía tras el covid

Michel ha basado su estrategia en la búsqueda de un posible espacio de consenso entre las posturas de los dos grupos que están chocando en la cumbre: el liderado por Países Bajos que ha exigido un fondo más pequeño en el que no haya tantas transferencias y que se han autonombrado como el grupo de los 'frugales', y el liderado por Francia con apoyo alemán, italiano y español, que hasta este domingo pedía que las transferencias de este instrumento no quedara por debajo de los 400.000 millones de euros. Aunque las posturas en ambos lados han sido sólidas y las líneas rojas han estado bien marcadas, en las últimas horas se ha ido produciendo un cierto movimiento.

El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte. (EFE)
El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte. (EFE)

Los 'frugales' han vendido caro el acuerdo. El sábado, tras un primer intento de Michel por construir un acuerdo recortando en 50.000 millones el tamaño de las transferencias, pidieron que se redujeran otros 300.000 millones hasta dejarlos cerca de los 150.000 millones, algo que desconcertó a varios diplomáticos consultados y que impedía saber cuál era el objetivo real de estos países, dónde podía encontrarse el posible consenso.

En la noche del domingo comenzó a aparecer ese espacio común. Tras una cena muy tensa los nórdicos comenzaron a ceder y estaban dispuestos a aceptar un fondo con 350.000 millones de euros en transferencias. Para Francia, que junto a Alemania había expresado durante la noche del sábado la necesidad de que no quedara por debajo de los 400.000 millones, la propuesta seguía estando demasiado lejos. Hubo todavía algún baile de cifras más antes de que Michel decidiera suspender la cumbre por el momento y volver a convocar a los líderes europeos a partir de las dos de la tarde, aunque rápidamente el presidente del Consejo Europeo retrasó dos horas más esa convocatoria.

El gran riesgo de la cumbre era que los recortes que un grupo de Estados deseaban hacer sobre el Fondo se vieran reflejados en el efecto del MRR

El eje franco-alemán ha abordado esta negociación de forma especial porque la propuesta de fondo se construye sobre su idea de un paquete de medio billón de euros en transferencias no reembolsables que sirvió a la Comisión Europea como base para añadir después 250.000 millones en créditos y sumar así un fondo de un total de 750.000 millones de euros.

Mark Rutte, primer ministro holandés, está concentrando la mayoría de las críticas. Llegó a la cumbre con la gobernanza como uno de sus principales objetivos: pedía que la aprobación de los Planes Nacionales de Reforma por los que los Estados miembros reciben la financiación del fondo tuviera que ser aceptado por unanimidad en el Consejo. La propuesta de Michel es que fuera por mayoría absoluta, pero al final el belga acabó ofreciendo la opción de “freno de emergencia” que España solo calificó de “obstáculo” y que sí ha encontrado algo más de resistencia en Italia.

Rutte comenzó el lunes lanzando un mensaje claro: "Todavía no estamos seguros de que [la cumbre] no pueda fracasar, pero parece un poco más esperanzador". Y es que durante muchas horas el encuentro caminaba por la cuerda floja. “Las cosas se están moviendo en la buena dirección”, señaló Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que ha jugado un rol secundario durante toda la cumbre.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, entrando al edificio del Consejo Europeo. (Reuters)
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, entrando al edificio del Consejo Europeo. (Reuters)

"Son negociaciones increíblemente duras. Pero una situación extraordinaria requiere esfuerzos extraordinarios", aseguró el lunes Angela Merkel, canciller alemana, que explicó que espera que pueda alcanzarse un acuerdo, "aunque no será fácil". Por su parte, Emmanuel Macron, presidente francés, señaló que hay un "espíritu de compromiso" y que "las cosas han avanzado".

Pedro Sánchez, que llevaba desde el pasado viernes sin lanzar ningún mensaje a la prensa, habló al entrar en el encuentro y ha explicado que España mantiene una postura "constructiva". El presidente del Gobierno ha señalado también que "hay una ciudadanía europea preocupada por la evolución de la pandemia" y que la "crisis no ha sido resuelta completamente".

Marco financiero

Los jefes de Estado y de Gobierno no solo han discutido respecto a un gran fondo de recuperación. Sobre la mesa hay una parte del menú de la que no se está hablando tanto pero que en febrero provocó que una cumbre de treinta horas finalizara sin acuerdo: el marco financiero plurianual para el periodo 2021-2027.

Michel hizo una propuesta que redujo la cifra que provocó el bloqueo hace algunos meses, 1,095 billones de euros, hasta los 1,074 billones, incluyendo nuevos rebates para convencer a los 'frugales', que ya en febrero monopolizaron parte del debate pidiendo un MFP mucho más pequeño. Las prioridades de España no han cambiado aquí: defender partidas tradicionales de enorme importancia como son los fondos de cohesión o la Política Agraria Común (PAC).

España, que junto a Francia o Italia habrían promovido el fin de los rebates con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, ha calificado durante el fin de semana de "regresivos" estos cheques que buscan compensar a los principales contribuyentes al presupuesto plurianual. Pero la delegación española, como la italiana o la francesa, saben que los rebates son un instrumento necesario si se quiere lograr que los frugales acaben aceptando unas condiciones que en principio no favorecen en el fondo.

En la última propuesta de Michel los rebates se ven aumentados para muchos de los que han estado en la primera línea del pulso durante el fin de semana. Dinamarca obtiene 322 millones de euros, Alemania 3.671 millones, Países Bajos 1.921 millones de euros, Austria 665 millones y Suecia 1.069 millones de euros durante el periodo 2021-2027.

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