La OCDE calcula que el PIB español se ha hundido un 23,3% desde el inicio de la crisis
  1. Economía
Es el país más golpeado por la covid-19

La OCDE calcula que el PIB español se ha hundido un 23,3% desde el inicio de la crisis

El organismo confirma que España será uno de los países perdedores de la crisis del coronavirus, ya que cada semana de confinamiento ha perdido nada menos que el 36,5% de su actividad

Foto: El secretario general de la OCDE, Ángel Gurria, saluda a Pedro Sánchez y a Nadia Calviño. (Efe)
El secretario general de la OCDE, Ángel Gurria, saluda a Pedro Sánchez y a Nadia Calviño. (Efe)

La OCDE despeja hoy cualquier duda que todavía pudiera mantenerse: España está siendo uno de los grandes perdedores de la crisis del coronavirus. El retraso al contener la expansión del virus, la dureza del confinamiento y la elevada exposición del país al sector servicios harán que la crisis sea más profunda y que la destrucción de empleo sea mayor. Así lo explica la OCDE en su informe de Previsiones Económicas publicado este miércoles. El organismo estima que el PIB español se ha hundido un 23,3% desde el inicio de la crisis, el peor dato de todos los países analizados, mucho peor que el conjunto de la eurozona, donde la caída es del 18,4%, y de los países de la OCDE, cuyo caída es del 14,7%.

Además de la estimación de la caída actual, el organismo realiza sus previsiones para 2021 y 2021 sobre dos escenarios diferentes. El primero se asienta sobre la hipótesis de que ya no se produce ningún rebrote severo de la covid-19 y el segundo contempla un nuevo brote en otoño. En ambos casos, la magnitud de la destrucción de actividad global arroja cifras no vistas desde la Gran Depresión posterior al crac de 1929. En el caso de España, la OCDE prevé una caída del PIB este año del 11,1% en el escenario de recuperación sin rebrotes y del 14,4% si se produce un nuevo episodio de contagios en el último trimestre del año. Esta previsión sitúa a España como el peor país de todos los que conforman la OCDE. Los dos escenarios que dibuja la OCDE empeoran significativamente las estimaciones del Ministerio de Economía, que ya se han quedado desfasadas, ya que apuntan a una caída del PIB del 9,2%.

Según el organismo, si se produce un segundo brote del virus en otoño, España terminará el año sufriendo la mayor recesión de todos los grandes países del mundo. Y eso a pesar de que hasta mediados de marzo la economía nacional crecía a tasas próximas al 1,8%. Sin embargo, la magnitud de la expansión del virus ha obligado a adoptar medidas de confinamiento muy severas, que han lastrado la actividad más que en otros países. La OCDE estima que cada semana de confinamiento ha restado el 36,5% del PIB sumando los efectos directos e indirectos del estado de alarma. Además, la abundancia de autónomos y pymes hace que el tejido productivo sea muy vulnerable a las situaciones de parón económico.

Foto: La industria que no volverá: por qué las políticas de España siguen fracasando

El impacto de las medidas de confinamiento sobre la actividad ha sido superior en España al resto de países que ha analizado la OCDE. El impacto directo restó en torno a 29 puntos del PIB cada semana de confinamiento, mientras que el impacto indirecto superó los 7 puntos. España es un país muy dependiente del sector servicios, en especial del turismo, lo que ha provocado que el cierre de locales tuviera un impacto mayor sobre la actividad económica. A esto se une el problema del sector manufacturero por la desindustrialización sufrida durante las últimas décadas y la elevada exposición al automóvil, que está sufriendo una grave crisis de demanda. Ambos factores, combinados, hacen que la industria española apenas compense la caída de los servicios y deja al la economía nacional en una situación muy vulnerable.

El organismo calcula que el PIB se ha hundido un 23,2% desde el cuarto trimestre de 2019, el último previo a la pandemia, y el segundo trimestre, que es cuando la economía tocará fondo. La recesión de España duplica a la del conjunto de la economía global, que está sufriendo una caída del 12,4% en este primer semestre del año, según los cálculos de la OCDE. Y también es superior a la de otros países europeos muy afectados, como Francia o Italia.

La principal contribución negativa es consecuencia del hundimiento del consumo de los hogares, que han restado 9,5 puntos del PIB cada semana de confinamiento, según las estimaciones de la OCDE. Las actividades profesionales, que aglutinan al grueso del sector servicios fuera de la hostelería y la restauración, han provocado una caída de 6,2 puntos del PIB. La hostelería, por su parte, ha restado 4,8 puntos y la construcción otros 3 puntos.

El desplome de la economía española no solo se explica por la caída del turismo internacional, también está gravemente afectada por la caída de la demanda doméstica como consecuencia del aumento del paro. "Es el principal factor de la contracción", explica la OCDE en su informe. El organismo estima que el consumo de los hogares se hundirá un 13,4% en el escenario de recuperación sin rebrotes y del 17,3% si se produce un nuevo foco de la pandemia en octubre. Ambas previsiones son mucho más pesimistas que la del Gobierno, que estima una caída del consumo del 8,8%.

La OCDE considera que la subida del desempleo conllevará una caída mayor del consumo de los hogares, que es el principal contribuyente del PIB. Según sus previsiones, la tasa de paro se disparará por encima del 19% este año, pudiendo alcanzar el 20,1% (en media anual) si se produce un rebrote en otoño. Si se cumplen sus previsiones, la tasa de paro de España duplicará a la de la eurozona, lo que muestra la magnitud de la crisis. Este aumento del desempleo tendrá un impacto sobre el consumo, incluso durante la fase de recuperación, lo que generará heridas permanentes en la actividad que tardarán varios años en recuperarse.

"La recuperación será impulsada por la realización de consumo e inversiones pospuestas", señala la OCDE, aunque advierte que "la elevada incertidumbre y el elevado peso del turismo en el PIB puede reducir la velocidad de la recuperación". Según el organismo, el PIB crecerá un 7,5% en 2021 si no se producen más rebrotes del virus y un 5% si hay un nuevo episodio en otoño. Esto significa que España no recuperará ni siquiera la mitad del terreno perdido por el coronavirus en 2021. "La recuperación solo será parcial", señala la OCDE, de modo que el país tardará varios años en regresar al nivel de actividad y empleo que tenía en 2019.

Coronavirus Economía Informe OCDE PIB Empleo