Hay 400.000 expedientes pendientes

La plantilla del SEPE estalla por los ERTE: hay "errores" en el cálculo de prestaciones

Los trabajadores estallan contra el Ministerio de Trabajo, a quien reclaman que pague las horas extra, ya que llevan tres meses haciendo turnos dobles y trabajando los festivos

Foto: La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en el Senado. (EFE)
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en el Senado. (EFE)
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La tensión en la plantilla del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) lleva semanas en aumento. El colapso en la tramitación no mejora aunque siguen pasando los días, lo que obliga a realizar jornadas maratonianas a sus trabajadores. A esta situación se une la presión de los medios de comunicación y los trabajadores por el retraso del pago de los ERTE y, ahora, se añade el agravio comparativo con el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Una situación que ha provocado un "profundo malestar" en la plantilla del organismo, denuncia Manuel Galdeano, coordinador nacional del sindicato CSIF en el SEPE.

La presión por el volumen de trabajo es tan elevada que los propios trabajadores reconocen que se están tramitando ERTE de forma errónea, que incluyen prestaciones superiores a las que se corresponderían en algunos casos y, en otros, prestaciones inferiores. Así lo denuncia Movimiento SEPE, un grupo de trabajadores del SEPE que aglutina a unos 700 trabajadores que denuncian la situación que vive la plantilla. En una carta remitida por la plantilla al director del SEPE, Gerardo Gutiérrez Ardoy, aseguran que "la necesidad de aprobar el mayor número de derechos en el menor tiempo posible ha dejado atrás todo un catálogo de errores". Estos fallos incluyen prestaciones inferiores a la cuantía correspondiente, lo que deja a los trabajadores beneficiarios en una situación muy delicada.

Otra carta, en este caso remitida por Galdeano al director del SEPE, denuncia esta misma situación: "Las estadísticas transmitidas una y otra vez por la Dirección del SEPE han insistido reiteradamente en destacar como única cifra importante el número de expedientes aprobados, pero detrás de esta aprobación masiva de derechos, existe un importantísimo porcentaje de expedientes mal reconocidos". Cuando se prima la velocidad y se fuerza la realización de turnos dobles, el resultado es "menos fino". Estos errores en la tramitación derivarán en un aumento de la litigiosidad en el futuro. En los casos en que el SEPE revise la prestación y resulte desfavorable para el Estado, tendrá que reclamar la devolución de la cuantía percibida de forma incorrecta, pero en el caso de que el error sea favorable al Estado, lo más probable es que tenga que ser el trabajador quien reclame.

Detrás de esta aprobación masiva de derechos, existe un importantísimo porcentaje de expedientes mal reconocidos

La saturación en las oficinas del SEPE sigue siendo máxima. Hace dos semanas, el Ministerio de Trabajo informó públicamente de que había abonado ya el 98% de las prestaciones de ERTE solicitadas hasta la fecha, un comunicado con el que el ministerio quería salir al paso de las críticas de miles de trabajadores que aseguraban no haber cobrado ni un euro de la prestación que les corresponde. La información del ministerio sorprendió a todos, pero lo hizo especialmente entre quienes mejor conocen la realidad de la tramitación de las prestaciones: los propios trabajadores del SEPE.

Dos semanas después de la comunicación del ministerio, la saturación en el SEPE sigue siendo máxima, lo que obliga a los trabajadores a realizar turnos dobles para tramitar el mayor número posible de expedientes, y aun así, sigue habiendo cola. "Cuando escuchamos a la ministra, los compañeros del SEPE no nos lo creíamos", explica Galdeano, "tenemos contabilizados más de 400.000 trabajadores afectados por ERTE pendientes de tramitación".

"Humanamente, no se puede hacer más", lamenta Galdeano, "la situación es límite: no solo tenemos que tramitar los ERTE, también está la prestación de los fijos discontinuos, la de los trabajadores temporales, la prestación especial para la cultura, la de los empleados del hogar...". La avalancha de prestaciones que ha tenido que tramitar el SEPE ha provocado un auténtico colapso que todavía no está resuelto. Esto explica que todavía haya decenas de miles de trabajadores esperando para cobrar su prestación.

Tenemos contabilizados más de 400.000 trabajadores afectados por ERTE pendientes de tramitación

"Hemos atendido de golpe a unos 7,5 millones de personas y lo hemos hecho con una plantilla muy reducida, porque en los últimos cuatro años hemos perdido 1.200 trabajadores y unos 3.000 en los últimos 10 años", lamenta Galdeano. La situación, por tanto, deja un resultado sencillo: cada trabajador ha tenido que asumir expedientes de más de 1.000 trabajadores. Es comprensible, por tanto, que se haya producido un atasco que aún no esté resuelto, de ahí que los trabajadores pidan al Ministerio de Trabajo más efectivos para resolver el atasco actual y también para tramitar la reincorporación de los trabajadores o la conversión de los ERTE de fuerza mayor en ERTE ordinario o, incluso, en despidos y la revisión de los ERTE ya aprobados.

Para asumir el inmenso volumen de trabajo que ha llegado a las oficinas del SEPE, los trabajadores han tenido que duplicar su producción. "Desde que estalló la crisis y se declaró el estado de alarma los trabajadores han estado prácticamente doblando turnos, trabajando también fines de semana, realizando bien trabajo en las oficinas a puerta cerrada o teletrabajo en los domicilios usando sus medios personales, dado que el organismo no ha facilitado ningún medio técnico para poder realizarlo", lamenta un grupo de trabajadores del SEPE que no quieren dar su nombre por temor a posibles represalias. Las herramientas de trabajo también las han puesto los trabajadores: "Móviles, wifi, luz... Todo ello, gastos a cargo de los empleados que no van a ser compensados por la Administración", lamentan.

Un polvorín

La gota que ha colmado el vaso para el estallido del malestar entre la plantilla del SEPE ha sido el agravio comparativo con los trabajadores de la Seguridad Social. El Ministerio de Inclusión y Seguridad Social ha aprobado esta semana una nueva prestación no contributiva, el ingreso mínimo vital (IMV). La tramitación de esta prestación obligará a aumentar el volumen de trabajo en las oficinas de la Seguridad Social, pero en su caso, los trabajadores sí contarán con un "plan de intensificación" aprobado ya por el ministerio y que ascenderá a un máximo de 3.600 euros por trabajador.

En otras palabras, se pagarán horas extra y solicitudes tramitadas con el objetivo de incentivar el trabajo en la plantilla. Un beneficio que no ha tenido la plantilla del SEPE. "Es la gota que colma el vaso", lamentan los trabajadores, que llevan tres meses doblando turnos sin cobrar las horas extra. La justificación del SEPE es que el presupuesto es el que es y no hay margen para incrementar los gastos del capítulo de personal. "Siempre hemos reivindicado la opción de que habiliten las tardes para poder sacar más cantidad de trabajo, tal y como sucede en otros organismos y unidades dentro de la Administración, pero la idea siempre choca con la eterna excusa de falta de presupuesto", lamenta este grupo de trabajadores.

Esta situación ha generado un profundo malestar en la plantilla del SEPE, que reclama ahora una compensación para mantener un ritmo de trabajo superior al que viene fijado en el contrato. "Los trabajadores del SEPE somos absolutamente solidarios y no se nos ocurrió decir que estamos trabajando en turnos dobles siete días a la semana", explica Galdeano, "pero en el momento en el que se conoció la compensación del INSS, provocó un profundo malestar". "Aquí nadie ha trabajado por dinero, pero cuando ves el agravio comparativo con otra Administración, es cuando se provoca ese profundo malestar", remarca.

Aquí nadie ha trabajado por dinero, pero cuando ves el agravio comparativo, es cuando se provoca ese profundo malestar

Los representantes de los trabajadores se reunirán este jueves con la dirección del SEPE para reclamar, entre otras cuestiones, una compensación por las horas extra realizadas. También solicitarán a la dirección que no se reabra la atención personal hasta que no estén tramitados y pagados todos los ERTE. Los trabajadores temen ser ellos quienes paguen las iras de los afectados por ERTE que llevan meses esperando cobrar su prestación. "El ministerio [Trabajo] está presionando para que vuelvan a abrir las oficinas, pero tememos que no haya una situación de seguridad garantizada para los trabajadores", señala Galdeano. Ante esta situación, solicitan que se prolongue el cierre para ganar tiempo y poder abonar todas las prestaciones pendientes.

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