Avance hacia la fiscalidad verde

El Gobierno inicia la tramitación del impuesto al plástico no reutilizable

Será un impuesto indirecto que gravará la fabricación y la importación de estos productos. Ribera señala que España tiene un "margen muy amplio" para endurecer la fiscalidad verde

Foto: La vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. (EFE)
La vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. (EFE)

El Gobierno ha dado el visto bueno en este Consejo de Ministros el anteproyecto de ley de residuos, que incluye, entre otros puntos, el impulso de la fiscalidad verde a través de la creación de un nuevo impuesto. Se trata de un tributo que recaerá sobre los envases de plástico no reutilizables. El objetivo es penalizar estos bienes para fomentar el uso de materiales reutilizables que eviten el uso de productos de un solo uso, que supone un gran coste medioambiental, pero también un importante coste económico. El anteproyecto de ley saldrá de forma inminente a consulta pública antes de volver al Consejo de Ministros para su aprobación definitiva. El objetivo del Gobierno es que pueda quedar aprobada la ley a finales de este año o en el primer trimestre de 2021.

El Gobierno inicia la tramitación del impuesto al plástico no reutilizable

Se trata de un impuesto indirecto que recaerá sobre la fabricación, la importación y las compras intracomunitarias de envases de plástico no reutilizables. Este gravamen encarecerá estos productos para los productores y, en último término, para los consumidores, lo que desincentivará su uso. Así lo ha anunciado hoy la vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, que ha celebrado el avance de la fiscalidad verde en España. El anteproyecto de ley traspone la Directiva Europea de Plásticos de un solo uso de 2019.

"España cuenta con un margen de actuación muy amplio en materia de fiscalidad verde", ha señalado Ribera en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, "España tiene el quinto porcentaje más bajo de ingresos medioambientales sobre el PIB que el conjunto de la Unión Europea". La Comisión Europea ha reclamado en numerosas ocasiones a España que tiene que endurecer los impuestos medioambientales para desincentivar comportamientos contaminantes.

España cuenta con un margen de actuación muy amplio en materia de fiscalidad verde

"Adaptamos así nuestra legislación a las materias que vienen emanando de la Comisión Europea", ha remarcado Ribera. Aunque este impuesto no gravará el consumo final de los plásticos, como sí hace el IVA, por ejemplo, hay un elevado riesgo de que se repercuta el coste al consumidor a través de un incremento de la cadena de precios. "Necesitamos interiorizar esos costes [climáticos]", ha explicado Ribera, esto es, que se incluyan las externalidades de la contaminación en el precio de los productos. Entre otras medidas, incorpora la aplicación de una tasa sobre las tapas y cubiertos de plástico que ofrece el sector de la hostelería, a partir del 1 de enero de 2023.

El Ministerio de Hacienda ya había sometido previamente a consulta pública el impuesto sobre los envases no reutilizables, aunque el proyecto quedó paralizado como consecuencia del coronavirus. Ahora, el Ejecutivo ha decidido relanzarlo incorporándolo a la nueva ley sobre los residuos. A partir de la tarde de este martes será posible consultar el anteproyecto de ley y enviar los posibles comentarios al ministerio.

El anteproyecto de ley también incluye el incentivo al consumo de agua de grifo para evitar las botellas de plástico. Los bares, restaurantes y otros establecimientos de hostelería deberán ofrecer a sus clientes la posibilidad de consumir agua de grifo de forma gratuita como opción sustitutiva del agua envasada. Las administraciones públicas también tendrán que reducir el consumo de agua envasada.

El Consejo de Ministros también ha aprobado la Estrategia Española de Economía Circular, cuyo objetivo es reducir en un 15% el uso de envases plásticos para el año 2030. La nueva estrategia de economía circular introduce también objetivos de reutilización y reciclado. También se modifica la separación de residuos en los hogares. A partir del año 2022 se establece de forma obligatoria el contenedor de biorresiduos para municipios de más de 5.000 habitantes. Además, en 2025 se establecerán dos nuevas recogidas de productos: textiles y de aceite de cocina usado. En el año 2021 se establecen limitaciones al uso de plásticos de un solo uso, como bastoncillos, cubiertos y platos de plástico, pajitas, utensilios de cosmética, etc.

Hay seis sectores productivos que tendrán que iniciar la transición ecológica de forma inmediata: la construcción, el sector agroalimentario, pesquero y forestal, el industrial, el de bienes de consumo, el turismo y el textil.

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