pequeños grandes hosteleros

Reapertura, reactivación y reinvención, el plan para ayudar a la hostelería de barrio

Entre un 15 y un 20% de los bares de barrio, pequeñas cafeterías y negocios familiares podría cerrar a causa de la crisis. Esta es la iniciativa que les ayuda a volver a subir la persiana

Foto: Foto: EFE.
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Tras casi dos meses de confinamiento estricto, los diferentes sectores económicos van, poco a poco, saliendo de la hibernación impuesta por la situación sanitaria. Sin embargo, la incertidumbre de una ‘nueva normalidad’, marcada por el distanciamiento físico y las estrictas medidas de protección e higiene, provoca efectos adversos en la economía.

Algunas actividades, especialmente aquellas englobadas en el sector servicios, han sufrido un fuerte impacto. Es el caso de la hostelería, que prevé una reducción del 40% de su facturación en 2020 y la pérdida de más de 200.000 empleos, según el informe sobre el impacto del covid-19 en hostelería en España, elaborado por las consultoras Bain & Company y EY. Asimismo, Hostelería de España estima que el 30% de los establecimientos, unos 85.000 locales, tendrá que bajar la persiana por no poder hacer frente a la crisis.

Pronósticos poco halagüeños para una actividad que supone el 6,2% del PIB nacional y genera más de un millón y medio de empleos directos, además de los indirectos, en sectores como bebidas y alimentación o distribución, y apoya a otro gran motor de la economía española como es el turismo, también fuertemente afectado.

Incertidumbre y desinformación

Ante esta situación, los hosteleros necesitan más ayuda que nunca, ya que se enfrentan a un futuro incierto donde está en juego su propia subsistencia. “Sus mayores preocupaciones son principalmente dos: el tema sanitario y el económico”, explica Francisco de Paula, comercial de Calidad Pascual en la delegación de Santander desde hace más de 16 años, quien conoce de primera mano el impacto recogido en informes y estudios.

Foto: EFE.
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“Hay diversos hosteleros, sobre todo cuando hablamos de los grandes de ciudad, que ya han caído, porque no han podido sostener los alquileres al estar cerrados”, comenta el comercial, quien añade que muchos de ellos se sienten obligados a abrir sin estar preparados ni asesorados, con demasiadas dudas e informaciones contradictorias. “No acaban de entender o de saber llevar a cabo cómo empezar a trabajar: si tienen que poner mamparas o no, si es obligatorio el gel hidroalcohólico, cuántos metros de terraza, si un cliente va a poder pedir en la barra aunque se lo lleven a la mesa o tiene que ir el camarero, cómo funcionan los ERTE...”. Un largo etcétera que acumula temor y confusión.

Por la idiosincrasia de su trabajo, los lazos que llega a estrechar Francisco con los hosteleros van más allá de lo estrictamente profesional. “No solo les asesoramos, sino que nos convertimos en un amigo, una persona a la que confían sus problemas. También hacemos un poco de psicólogos. Cada visita o cada llamada duran más tiempo del que sería habitual, incluso sin hablar de producto. Intentas orientarlos en temas económicos, con informaciones que ya tenemos o que nosotros mismos vamos aprendiendo”, reconoce el comercial.

Foco en la hostelería de barrio

Esta cercanía permite conocer desde dentro las necesidades del sector, un conocimiento que ha motivado a Calidad Pascual para poner en marcha la iniciativa #PequeñoGranHostelero, enfocada en ayudar a los hosteleros en la reactivación de sus negocios.

“Es un plan que hemos bautizado como Pequeño Gran Hostelero, porque contiene medidas para todo el sector y de alguna manera pone una especial atención en todos aquellos clientes de la pequeña hostelería que no disponen de una estructura y medios que les puedan orientar en servicios de asesoramiento; y al mismo tiempo, poder ayudarles a poner en marcha el negocio tras este parón y, así, reactivarlo”, explica Eliecer Hernández, director de Horeca y Proyectos de Distribución de la compañía.

Foto: EFE.
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De los 300.000 negocios censados, el 70% de las empresas de restauración y hostelería en España no supera los tres empleados. “Estudios y consultoras nos indican que esta crisis puede acabar con entre un 15 y un 20% de este tipo de negocios, por lo que nos vemos en la obligación de ayudar a este segmento del mercado que tan presente está en nuestra sociedad”, señala Eliecer. En total, pretenden llegar a más de 80.000 bares de barrio, pequeñas cafeterías y negocios familiares.

El plan está dividido en tres etapas: reapertura, reactivación y reinvención. La primera tiene que ver con el arranque del negocio, desde la puesta a punto de maquinaría, tiradores de cerveza, cafeteras y molinos, hasta la gestión de productos que puedan estar obsoletos. En palabras del director de Horeca, “vamos a aportar más de 6,5 millones de euros en producto: 4,7 millones de tazas de café, 800.000 litros de agua, 140.000 litros de leche y otros artículos de nuestro porfolio, que no son marcas nuestras pero distribuimos de terceros”.

El plan también contempla una serie de servicios que ayuden en la gestión posterior del negocio, como medidas de protección e higiene

En la segunda etapa, el objetivo es el tráfico de clientes y, para ello, desde Calidad Pascual han ideado una serie de iniciativas enfocadas a la promoción que no solo generen confianza en el consumidor sino también que lo fidelicen. Por ejemplo, por cada caja de leche comprada en el súper de siempre, te regalan un café en el bar de al lado. "De este modo, empujamos de la tienda al bar y conseguimos que también se genere tráfico en ese tipo de establecimientos", comenta Eliecer Hernández, ya que la pérdida de confianza de los consumidores es otro efecto del covid-19.

Finalmente, la última fase está dirigida a la reinvención del negocio, es decir, “a las necesidades de nuevos procesos, digitalización de los negocios, etc. En definitiva, de soluciones que le aporten un valor diferencial a lo que venía haciendo antes de las crisis y que lo ayuden a salir adelante”, define el director de Horeca. En este sentido, un área que quieren ayudar a potenciar e implementar es el ‘take away’, ya que se ha convertido en una alternativa de futuro.

Foto: EFE.
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Además de estos tres pilares, el plan de Calidad Pascual también contempla una serie de servicios que ayuden en la gestión posterior del negocio, ya sea en contratación de personal, seguros médicos, diseño del local, medidas de protección e higiene o estrategias de 'marketing' y comunicación. Para ello, desde la compañía, cuentan con diversos colaboradores que guiarán a estos pequeños hosteleros. Por ejemplo, Digitalízate, de mano del Banco Santander y las ‘startups’ MyChefTool y Camarero 10, para el paso tecnológico en la gestión de la cocina, las terrazas o la sala, que tanto puede ayuda en esta ‘nueva normalidad’.

Tanto Eliecer como Francisco coinciden en que para que la hostelería logre retos como convertir sus establecimientos en sitios seguros o la reconversión de sus negocios para que sean rentables, es fundamental aportarle esa visión de futuro que tanto necesita el sector en estos momentos. “Forman parte de nuestra cultura, de nuestro ADN, y les tenemos que ayudar. En muchos territorios, son el motor. ¿Quién no tiene esa imagen del bar en la plaza del pueblo y de una terraza con los amigos?”, retrata Eliecer Hernández. “Hay que luchar junto a ellos, que vean que estamos allí. Es una labor importante que va a tener la sociedad”, concluye Francisco de Paula.

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