LA PRIMA DE RIESGO ROZA LOS 147 PUNTOS

Los mercados tocan tambores de guerra y sube la prima de riesgo

Los mercados de deuda vuelven a tensarse. Presionan así sobre las próximas reuniones del BCE y del Consejo Europeo. La prima de riesgo roza ya los 147 puntos básicos

Foto: Pantallas de la Bolsa de Madrid con la evolución de la prima de riesgo, en una imagen de archivo. (EFE)
Pantallas de la Bolsa de Madrid con la evolución de la prima de riesgo, en una imagen de archivo. (EFE)
Adelantado en

La tregua ha durado pocas semanas. Los mercados de deuda han vuelto tensarse y la prima de riesgo —el diferencial de rentabilidad con bono alemán a 10 años— volvió a superar este martes los 146 puntos básicos. Es decir, el máximo nivel desde hace poco más de un mes. Por lo tanto, a niveles cercanos a inmediatamente antes de que el Banco Central Europeo (BCE), tras su titubeo inicial, anunciara el lanzamiento de un programa especial de emergencia frente a la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) por importe de 750.000 millones de euros. En total, junto a otros programas, algo más de un billón de euros.

El anuncio, como se sabe, calmó los mercados, ya que el BCE había decidido actuar de una forma más decidida para sujetar los precios (que operan en sentido inverso a la rentabilidad), pero un mes después ha vuelto la tensión. Mientras que el bono alemán se mueve en el entorno del -0,45%, el español lo hace al 0,88%. Es decir, el riesgo de fragmentación (que unos países se financien en mejores condiciones que otros) ha vuelto a crecer, que es, precisamente, lo que se quiere evitar con las intervenciones del BCE, además de garantizar que no se rompa la transmisión de la política monetaria.

El ensanchamiento del diferencial también afecta a las deudas italiana (240 puntos básicos) y portuguesa (149 pb), y se produce días antes de que el Consejo Europeo, que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno, intente tomar nuevas decisiones sobre cómo financiar la gigantesca deuda que generará el bloqueo económico.

Presiones que también se producen a poco más de una semana del consejo de gobierno del BCE, que debe evaluar cómo están funcionando los nuevos programas de compra y, sobre todo, qué hacer en el futuro, con posiciones enfrentadas entre algunos de sus miembros, y que ya son públicas y se pueden leer entre líneas en las propias actas del BCE.

Los datos avanzados este lunes muestran que las compras semanales de bonos por parte del BCE ascendieron a 20.513 millones, por debajo de cifras anteriores, pero muy por encima del nivel medio de las últimas semanas.

Planes de estímulo

Lo que preocupa ahora, como sostiene Francisco Vidal, economista jefe de Intermoney, ya no es tanto la respuesta de choque a la pandemia sino la segunda fase. Cuando los gobiernos tengan que aprobar planes de estímulo para hacer frente al aumento del gasto, la caída de ingresos y el brutal aumento del desempleo. Y será en ese momento cuando los países con mayores recursos y en mejores condiciones podrán salir más rápidamente que otros con menos capacidad de endeudarse. De ahí la fragmentación del euro.

Hasta que llegue ese momento, los mercados trabajan anticipando la economía real. Lo que está sobre la mesa es la puesta en marcha de nuevos instrumentos de financiación, como ha propuesto el Parlamento Europeo en forma de un fondo de reconstrucción. O España, que plantea la creación de un fondo con una potencia de fuego de 1,5 billones, lo que supone, en ambos casos, más madera a añadir a la montaña de deuda que hoy está levantando Europa. Y a la que ayer el Banco de España puso números.

En el peor de los escenarios, el endeudamiento público se iría al 122,3% este año y solo bajaría al 120,3% el próximo, lo que también ayuda a reabrir las tensiones en el mercado. Y ello pese a que el BCE anunció hace menos de dos semanas una nueva relajación de las garantías exigibles para incluir préstamos garantizados del Gobierno y del sector público a empresas, pymes, autónomos y hogares. Es decir, la compra de casi todo lo que se le ponga por delante.

El BCE mutualiza deuda

Esto hará que la dependencia del BCE sea cada vez mayor. Los últimos datos, referidos al pasado 31 de marzo, cuando todavía los gobiernos no habían reaccionado con tanta contundencia como ahora lo están haciendo, reflejaban, en concreto, que la posición de España frente al eurosistema se situaba en 340.023 millones de euros.

Esta es la cantidad concreta que hasta la fecha había comprado el Banco Central Europeo de acuerdo con sus distintos programas de compras de activos. Es decir, alrededor del 27% del producto interior bruto, lo que da idea de la importancia que tiene hoy el BCE en la financiación de la economía española, y que es, en realidad, quien está mutualizando la deuda por la vía de los hechos.

Sede del BCE en Fráncfort. (EFE)
Sede del BCE en Fráncfort. (EFE)

Eso significa el 12,6% de las compras de activos que ha realizado hasta el momento el BCE en el conjunto de la zona euro. Por lo tanto, por encima del peso que tiene el Banco de España en el conjunto del eurosistema, que es del 8,3%.

EL BCE, sin embargo, también tiene sus límites. Y eso, según Francisco Vidal, también puede estar pesando en el rebote de la tensión en los mercados de deuda. Es ya una obviedad que tres países, Alemania, Holanda y Austria, actúan como una minoría cualificada, o de bloqueo, como se prefiera, que hace de freno a nuevas políticas expansivas, tanto por parte del BCE como de los propios gobiernos.

No se discute que haya que gastar más, incluso mucho más, en unas circunstancias como las actuales. Lo que les preocupa es que esas políticas no sean coyunturales sino permanentes. El propio Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, dijo hace unos días en una entrevista con Bloomberg que no dudaba de que había que hacer políticas expansivas, pero “no se pueden mantener de forma permanente”. Un verdadero aviso a navegantes que el mercado ha escuchado.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios