SIETE DE CADA 100 EMPRESAS HAN CERRADO

Hombre, andaluz y pequeño empresario: el perfil de los nuevos parados

La debacle económica provocada por el Covid-19 va dibujando su propio perfil. Se trata de hombres, que trabajan en Andalucía y pequeños empresarios con menos de 10 trabajadores

Foto: Un hombre entra en una oficina de empleo. (EFE)
Un hombre entra en una oficina de empleo. (EFE)
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¿Quiénes han sido las víctimas laborales del Covid-19 durante el mes de marzo? Los servicios técnicos del Ministerio de Trabajo han dado una primera respuesta. Se trata de hombres, principalmente residentes en Andalucía, y pequeños empresarios que se han visto obligados a cerrar su negocio.

Este es el perfil individual, el global es aterrador. En marzo, y más en concreto en la segunda quincena del mes, el 7,5% de las empresas que hasta entonces estaban inscritas en la Seguridad Social desapareció del registro de cotización. En total, 85.873 empresas. O lo que es lo mismo en términos de plantillas, esos cierres afectaron a 792.447 trabajadores asalariados.

¿Y cómo eran esas empresas que se han dado de baja en la Seguridad Social? El segmento más castigado ha sido el de aquellas que tenían una plantilla situada entre seis y nueve trabajadores (-9,7%), seguidas de las que tenían entre 10 y 49 trabajadores (-8,9%), mientras que el descenso en las que tenían entre tres y cinco trabajadores ha sido del -8,7%. En todos los casos, por encima de la media.

¿Y en qué sectores trabajaban? Los datos oficiales dejan pocas dudas. La hostelería y la construcción han sido, con diferencia, los más castigados. En el primer caso, el número de bajas en el registro de empresas cotizantes a la Seguridad Social ha caído en nada menos que un 13,2%, mientras que en el segundo el descenso ha sido del 12,9%.

A destacar también el cierre de empresas dedicadas a la educación: ha echado el cierre una de cada 10 (el 9,9%). El único sector que ha seguido creciendo es el relacionado con la distribución de energía eléctrica y gas, cuyo número se ha mantenido estable.

El caso de la hostelería es el más significativo, porque han dejado de estar inscritas nada menos de 20.197 empresas, por encima de la 16.216 que se han dado de baja en la construcción, aunque hay que tener en cuenta que este sector ha sido el más retrasado a la hora de cerrar los tajos.

Los titulares de Trabajo y Seguridad Social, Yolanda Díaz y José Luis Escrivá. (EFE)
Los titulares de Trabajo y Seguridad Social, Yolanda Díaz y José Luis Escrivá. (EFE)

La hostelería ha perdido nada menos que 184.698 puestos de trabajo, mientras que en la construcción el ajuste ha sido equivalente a 147.701 empleos, lo que significa que estos sectores representan el 42% de las ocupaciones destruidas durante la segunda quincena de marzo, ya que durante la primera todavía se crearon empleos.

El virus y las regiones

¿Y dónde operaban esas empresas que se han dado de baja de la Seguridad Social? Pues, según los datos oficiales, la mayoría en Andalucía, que ha sido, con alguna diferencia, la comunidad autónoma más castigada por el coronavirus en términos de empleo. Sin duda, por su alta exposición a los dos sectores que han resultado más perjudicados, y que en muchos casos van de la mano: hostelería y construcción.

En concreto, 28.912 empresas radicadas en Andalucía desaparecieron el mes pasado, lo que supone que se han destruido en tan corto periodo de tiempo 11 de cada 100 empresas que componen su tejido productivo, y que al finalizar marzo ascendía a 222.178 empresas cotizantes al sistema público de protección social. El otro caso significativo es el de Canarias, que se ha dejado en el camino el 10% de sus empresas. O lo que es lo mismo, la crisis económica derivada de la pandemia se ha llevado por delante 5.081 empresas.

Temporales y fijos

¿Y por sexos? ¿Quiénes han sido los más perjudicados? Los datos del Ministerio de Trabajo dibujan un perfil muy masculinizado. Casi el 60% de los trabajadores que han perdido su empleo son hombres. Probablemente, por un efecto composición. Los hombres trabajan más en los sectores productivos más vulnerables a la pandemia económica. Ahora bien, las mujeres suelen tener empleos más precarios, que son los primeros que desaparecen cuando se desata una tormenta económica.

Lo que cambia realmente es la naturaleza de su contrato de trabajo. Como se ha dicho, las condiciones laborales determinan mucho el futuro laboral. Y eso explica que el empleo indefinido haya crecido con fuerza en marzo, hasta un 73%, básicamente porque se ha producido una debacle en el empleo temporal, que de representar el 30,6% antes de la crisis (a la luz del registro de empresas cotizantes a la Seguridad Social) ha caído hasta el 27%, un nivel similar al de la última crisis, cuando se produjo un fenómeno muy parecido. Fueron los trabajadores temporales los primeros afectados por el cambio radical en la coyuntura económica.

No hay que olvidar que los dos sectores más castigados por la crisis, al margen de la agricultura, cuyas circunstancias son singulares, son construcción y hostelería. En el primer caso, la tasa de temporalidad alcanza el 38,9%, y en el segundo (incorporando al resto del sector servicios) un 27%, en línea con la media. Esto hace que los despidos puedan ser más rápidos sin apenas coste.

Los datos del Ministerio de Trabajo son los más realistas de todos los que se publican, porque se obtienen a partir de la explotación de las cuentas de cotización a la Seguridad Social, que incluye todos los regímenes por cuenta ajena. Es decir, asalariados con la única excepción del sistema de empleados del hogar.

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