Aluvión de usuarios en la red ¿Tienes sal?

Redes sociales contra el Covid: "En minutos decenas de vecinos ofrecieron ayudarme"

Cada vez más vecinos se suman a redes de colaboración para contagiados, personas en cuarentena y mayores. Para comprar medicinas, alimentos o hacer sesiones de psicología

Foto: Aplausos en balcones. (EFE)
Aplausos en balcones. (EFE)

"Pedí ayuda porque tenía los síntomas del coronavirus, me estaba quedando sin comida y necesitaba medicinas. En minutos tenía decenas de ofrecimientos", cuenta Helena. El mensaje lo escribió en la red social ¿Tienes sal?, que busca poner en contacto a vecinos. "Al final me han ayudado dos personas, una de ellas a la que yo había dejado unas muletas meses atrás", agrega.

La crisis sin precedentes por la pandemia del Covid-19 también ha desatado, con la misma intensidad, un aluvión de solidaridad en los vecindarios. Y las nuevas tecnologías lo facilitan, como la red social ¿Tienes sal?, que tiene como misión conectar a los vecinos y en las últimas semanas se ha duplicado la actividad de los usuarios con ofrecimientos de ayuda. Y hay de todo: compras de medicinas y alimentos para personas en riesgo, paseo de mascotas, consultas médicas y conversaciones con psicólogos.

Helena vive en el barrio madrileño de Lavapiés, cerca del centro, y relata que el 11 de marzo empezó a sentirse enferma, con los síntomas del coronavirus. "Tenía fiebre alta, he llegado a 39 grados, y tras varios intentos conseguí hablar con el teléfono de asistencia de la Comunidad de Madrid, pero al no ser persona de riesgo me mantuve en casa en cuarentena y en la misma semana remitieron los síntomas", relata esta actriz de 43 años.

"Vivo sola y mis amigos o familia está lejos del centro, no quería que tuvieran que coger transporte público para ayudarme y ponerse en riesgo. Al final, me han estado ayudando dos personas, pero a través del mensaje se ha creado un chat en el que la gente manda mensajes de ánimos y se preocupan unos de otros", explica. Las dos personas que siguen ayudándola, porque aunque ha dejado atrás los síntomas sigue en cuarentena, son también usuarias de ¿Tienes sal?. "Me han traído paracetamol y pastillas para la anemia, también alimentos y esta semana, el día que sabían que era mi cumpleaños, me dejaron cervezas y un pastelito", agrega agradecida.

Cada vez hay más casos de este tipo a través de distintas redes de solidaridad vecinal. La red social ¿Tienes sal? tiene su origen en Alemania, y empezó en España en 2018 en las ciudades de Madrid y Barcelona, llegó a Valencia en 2019 y planea hacerlo pronto en Zaragoza y Sevilla. La idea es conectar vecinos para recomendaciones, favores, conocerse… Hay grupos de pádel, de mus o, simplemente, de incipientes amigos para tomar cañas. Pero ahora solo hay un objetivo: la ayuda de unos a otros.

Psicóloga ofreciendo ayuda en Valencia
Psicóloga ofreciendo ayuda en Valencia

Lo más habitual es personas que no están en colectivos de riesgo que escriben mensajes para comprar o pasear perros para los que corren más peligro en caso de contagiarse. Iniciativas musicales en los balcones o de juegos para niños. Y profesionales. Desde psicólogos abiertos a conversaciones telefónicas a médicos que ofrecen consulta telefónica ante la saturación de los canales oficiales.

"Se ha duplicado el número de interacciones, y las altas semanales de usuarios en España han pasado de una horquilla de 1.000-2.000 usuarios a 6.000 nuevos en las dos últimas semanas con el confinamiento", explica Sonia Alonso, cofundadora de ¿Tienes sal?. La red social, con origen en Alemania, quiere dar ahora un nuevo paso para crear una web y número de teléfono con el que llegar a los más mayores. "Hay muchas ofertas de ayuda, pero no tantas demandas. Vemos el problema de no llegar a todas la capas, porque al ser 'online', no se conecta la gente que más ayuda necesita", lamenta Sonia.

El objetivo pasa por seguir los pasos de la matriz en Alemania, donde la operadora Telekom les ha facilitado un número gratuito y cuentan con la colaboración de los ayuntamientos de Berlín y otras ciudades y del Ministerio de Familia, iniciativa que lleva en funcionamiento desde el lunes. "Telekom nos facilita el teléfono gratuito también en España, y la web está preparada, pero necesitamos ayuda institucional para llegar a los mayores y que confíen en la iniciativa", cuenta la cofundadora de la red social.

Por ahora, han encontrado predisposición del Ayuntamiento de Alcobendas, la Universidad Complutense o el programa 'Adopta un abuelo'. "La parte oficial la necesitamos para la comunicación, porque muchas personas tienen desconfianza o se sienten débiles ante estas iniciativas, pero es diferente si llega desde un canal institucional", arguye Sonia, que también asegura haber hablado con abogados por la protección de datos. "Sería un contestador automático en el que se avisa de que se van a difundir el código postal y el número de teléfono, que son los únicos datos que se piden. El teléfono se vincula con la plataforma y se dan los datos a una persona cercana que se haya ofrecido a ayudar para que pueda ponerse en contacto", añade.

Redes vecinales

A pequeña escala, ya hay teléfonos de ayuda en varios barrios de España. De hecho, un grupo de vecinos de Madrid ha creado una página web para buscar o inscribir grupos vecinales de apoyo en la lucha contra el Covid-19, que pasa por el confinamiento. Uno de estos grupos está en Guindalera, barrio de Madrid del Distrito de Salamanca, creado por cinco mujeres que habían impulsado antes la asociación de vecinos La Atenea. "Cuando cerraron los colegios, nos juntamos para intentar ayudar en el cuidado de los niños, pero rápidamente la situación empeoró y la prioridad fue ayudar a los más mayores", explica una de las fundadoras de este movimiento, que prefiere que no se publiquen sus nombres.

Entonces, compraron un teléfono con tarjeta prepago, y pusieron un anuncio en la red social ¿Tienes sal? para que más personas se unieran al grupo de ayuda, y ya hay más de 100 en el grupo de WhatsApp a través del que coordinan la ayuda. "Es un barrio muy envejecido, y ya estamos incorporando también la zona de Lista (también en el Distrito Salamanca). Nosotras recibimos la solicitud de ayuda y ponemos el anuncio, una persona se ofrece y se le facilitan los datos en privado. Muchos siguen luego en contacto por darse ánimos o para volver a hacer pedidos", explica. "El centro de Madrid Salud de la calle Núñez de Balboa o el de Servicios Sociales de la calle Pilar de Zaragoza lo saben y nos derivan personas. También lo sabe la Policía, que nos ha agradecido nuestra labor", agrega.

Las cinco fundadoras de esta red de ayuda se intercambian cada semana el teléfono. "El 80% de los pedidos es de medicinas, y el resto de alimentos. La persona que lo recibe deja en el rellano una bolsa con el dinero que cuesta, y la que lleva el pedido hace un cambio de bolsas. Desinfectamos la bolsa y la ponemos unos días en cuarentena para evitar riesgos. Tenemos muchas ideas de iniciativas vecinales para cuando esto pase, pero por ahora, esto es lo importante", explica.

La red cuenta con un protocolo propio con 10 puntos: se recibe el aviso en el número; se explica de qué es este grupo si es el primer contacto; se cercioran de que la persona necesita el servicio; se da aviso al grupo de WhatsApp; si hay ofrecimiento se da el 'ok'; se envía un mensaje al voluntario con los datos; se pone en contacto con la persona que ha pedido ayuda; se cumple un protocolo de higiene y de no verse ni hacer contacto en la entrega; se acuerda la forma de pago; y el voluntario avisa en el grupo de que ha entregado el pedido, así como compartir su experiencia si lo desea.

"Tu voluntad de ayudar a los demás es impagable", asegura una vecina del barrio, de edad avanzada. Otro voluntario, comenta al resto que "Ana quedó muy agradecida. Me quería dar hasta una propina para unas cervezas, pero le he dicho que no, que lo haremos cuando esto acabe".

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios