DEFIENDEN EL USO DE CORONABONOS

Sánchez y ocho líderes europeos más piden emitir deuda común ante el coronavirus

Sánchez firma junto a los líderes de Portugal, Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Grecia y Eslovenia una carta al presidente del Consejo Europeo pidiendo instrumentos financieros conjuntos

Foto: Pedro Sánchez charla con la presidenta del BCE, Christine Lagarde, y el presidente francés, Emmanuel Macron, en una cumbre europea. (EFE)
Pedro Sánchez charla con la presidenta del BCE, Christine Lagarde, y el presidente francés, Emmanuel Macron, en una cumbre europea. (EFE)

Aumenta la presión de cara al Consejo Europeo que se celebra este jueves. Hay decisiones importantes que tomar para dar una respuesta europea al shock económico del Covid-19, pero existe el riesgo de que no se adopte ninguna. Por eso nueve líderes europeos han firmado una carta a Charles Michel, presidente del Consejo [aquí en PDF], pidiendo acciones concretas, entre otras la emisión de deuda común para afrontar el coronavirus.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, junto a Emmanuel Macron, presidente francés; Giuseppe Conte, primer ministro italiano; Xavier Bettel, primer ministro de Luxemburgo; Sophie Wilmès, primera ministra de Bélgica; Kyriakos Mitsotakis, primer ministro de Grecia; António Costa, primer ministro portugués; y Janex Jansa, primer ministro de Eslovenia, han enviado este martes una misiva a Michel en la que recuerdan que el coronavirus “es un shock sin precedentes y requiere medidas excepcionales”.

El primer ministro portugués y los presidentes francés y español, tres de los firmantes de la carta. (Reuters)
El primer ministro portugués y los presidentes francés y español, tres de los firmantes de la carta. (Reuters)

“Debemos trabajar en un instrumento de deuda común emitido por una institución europea para recaudar fondos en el mercado sobre la mism base y en beneficio de todos los Estados miembros, asegurando así un financiamiento estable a largo plazo para las política requeridas para contrarrestar los daños causados por esta pandemia”, escriben los líderes. Así, nueve jefes de Estado y de Gobierno vuelven a la ofensiva con los “coronabonos”, eurobonos temporales dirigidos específicamente a tomar medidas contra el impacto del virus.

La carta tiene peso porque los firmantes representan sobre el 50% de la población europea y se reparten en varios ejes. Hay países sureños (España, Italia, Portugal y Grecia), la mitad del eje franco-alemán (Francia), un miembro de la ortodoxa Nueva Liga Hanseática liderada por Países Bajos (Irlanda), así como dos miembros del Benelux (Bélgica y Luxemburgo) y un miembro del bloque del este (Eslovenia). Además, los firmantes de la carta provienen tanto de la familia popular, como de la socialista y también de los liberales europeos.

Pero Alemania y Países Bajos se oponen frontalmente a la posibilidad de que se adopte este instrumento, barajado en el pasado y que siempre ha sido rechazado por Berlín. Pero Sánchez y el resto de líderes defienden que el caso a favor de los coronabonos “es fuerte”. “Todos nos enfrentamos a un shock externo simétrico, del cual ningún país es responsable, pero cuyas consecuencias negativas son soportadas por todos”, señalan en la carta, en la que recuerdan que los líderes de la UE son “responsables de manera colectiva de una respuesta europea efectiva y unida”.

La Haya y Berlín no van a ceder fácilmente. El Gobierno holandés continúa defendiendo el discruso del “riesgo moral” que supone repartir el peso de la responsabilidad con sus socios del sur, y da a entender que si hubieran cumplido con las normas de disciplina fiscal ahora tendrían espacio para hacer frente a la crisis. Mário Centeno, presidente del Eurogrupo, ha enviado un mensaje directo a Países Bajos: “Las consideraciones de riesgo moral no están justificadas aquí”, criticó anoche.

Angela Merkel, canciller alemana. (EFE)
Angela Merkel, canciller alemana. (EFE)

Decepción en el Eurogrupo

Esta carta llega solo horas después de que el Eurogrupo, la reunión de ministros de Finanzas de la Eurozona, a la que ahora se han sumado los titulares económicos del resto de países de la UE, finalizara su encuentro siendo incapaces de acordar un comunicado conjunto.

Aunque muchos países, y también la Comisión Europea, llegaban con la idea de impulsar la idea de los coronabonos durante el encuentro, lo único en lo que se avanzó es en la posibilidad de usar el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y uno de sus instrumentos precautorios, la línea de crédito de condiciones mejoradas (ECCL) para ofrecer a los Estados miembros fondos de hasta el 2% de su PIB. Esta fórmula, según Centeno, contaba con un “amplio apoyo” en la reunión. Pero antes del encuentro Nadia Calviño, vicepresidenta económica del Gobierno, ya avisaba que incluir al MEDE no era suficiente. “Esto no supone una verdadera respuesta europea desde el punto de vista fiscal”, aseguraba Calviño, aunque sí que podía ser un “primer paso”.

Pero Países Bajos no movía su línea, y tras el encuentro insistía ya no en que los coronabonos no estuvieran sobre la mesa, sino que el uso del MEDE era la última opción y que se utilizaría para lo que se creó, es decir, en caso de que los Estados miembros perdieran acceso a los mercados, algo que todavía no ha ocurrido.

Los ministros estaban, en general, mucho más relajados que día atrás porque la noche del miércoles al jueves pasado el Banco Central Europeo (BCE) ya les había sacado las castañas del fuego. Tras pedir a los Estados miembros que tomaran acciones y que las capitales hicieran oídos sordos, y después de un error importante a nivel de comunicación por parte de Christine Lagarde, presidenta del eurobanco, el BCE anunció un paquete de compras de 750.000 millones de euros. Los mercados se calmaron y los ministros de finanzas respiraron.

Lagarde junto al presidente del Eurogrupo. (Reuters)
Lagarde junto al presidente del Eurogrupo. (Reuters)

Pero los líderes firmantes de la carta señalan que tras el movimiento del BCE la cosa no se puede quedar ahí: “Las medidas de política monetaria del BCE deben ir acompañadas de decisiones igualmente audaces de política fiscal”. Según Reuters, en el Eurogrupo celebrado este martes, Lagarde hizo un llamamiento a que se emitieran coronabonos.

Con nueve Estados miembros, la Comisión Europea y el BCE empujando a favor de la emisión de deuda conjunta, la presión aumenta sobre Países Bajos y Alemania de cara a la reunión de este jueves. En el encuentro de líderes hace una semana Angela Merkel, canciller alemana, que en su momento aseguró que no los eurobonos no vería la luz del sol "mientras viva", señaló que este instrumento era problemático para Berlín, aunque no se mostró tan tajante como Italia, España o Francia se esperaban, lo que hizo aumentar el optimismo en Roma, Madrid y París y redoblar el llamamiento a usar los coronabonos.

Los líderes también hacen una referencia a los planes que se han mencionado para afrontar la reconstrucción de la economía europea tras el virus, como el "plan Marshall" para la UE que han defendido Sánchez y el propio Michel. "Tendremos que prepararnos juntos para el día después y reflexionar sobre la forma en que organizaremos nuestras economías", señala la carta firmada por Conte, Macron y el resto de líderes.

La carta también aborda otros puntos de coordinación en materia no económica, como reforzar la coordinación en materia sanitaria, así como un compromiso para mantener funcionando el mercado interior, que se está viendo amenazado por el cierre de fronteras que se han ido produciendo en las últimas semanas, y que están provocando dificultades en las cadenas de suministro.

El mensaje que envían es claro: "Si queremos que la Europa del mañana esté a la altura de las aspiraciones de su pasado, debemos actuar hoy y preparar nuestro futuro común. Abramos este debate ahora y avancemos, sin dudarlo". No va a ser tarea fácil.

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