Calificada de "operación de Estado"

El Gobierno ultima una gran compra de material sanitario a fabricantes chinos

Un equipo interministerial especializado en compras con apoyo de firmas privadas está tratando de cerrar acuerdos con fabricantes chinos de material crítico para luchar contra el Covid-19

Foto: Operarios descargan más de un millón de mascarillas y material sanitario, donado por Inditex y procedente de China. (EFE)
Operarios descargan más de un millón de mascarillas y material sanitario, donado por Inditex y procedente de China. (EFE)
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El Gobierno de España está moviendo todos los recursos del Estado para lograr aprovisionarse de materiales sanitarios críticos que demandan los profesionales médicos para hacer frente a la crisis del coronavirus. Según detallan fuentes al tanto de los movimientos del Ejecutivo en el exterior, un equipo interministerial especializado en compras está ultimando acuerdos en exclusiva con proveedores chinos para que estos fabriquen y entreguen a la mayor celeridad los productos que se necesitan y que más están esperando las diferentes comunidades autónomas. No obstante, la complejidad del mismo hace que aún no esté plasmada la firma definitiva.

Actualmente, se está produciendo una avalancha de infectados con Covid-19 que llegan a los hospitales y que amenaza con colapsar las UCI. Por ello, desde hace más de una semana, España ha desplegado lo que entienden es una "gran operación de Estado" para lograr estos fines.

El coronavirus está siendo especialmente dañino en España con el personal sanitario, que además se ha quejado en repetidas ocasiones de la falta del material que ahora trata de proveer el Ejecutivo. Dada la escasez de material homologado, los profesionales han tenido que recurrir a prácticas extremas, utilizando plásticos como material de escudo frente a los pacientes infectados y otras prácticas de elevada peligrosidad.

De los más de 33.000 diagnosticados por Covid-19 en España, casi 4.000 son sanitarios, lo que representa más del 12% del total. Esto supone un problema añadido a la contención del virus, ya que a medida que se pierden efectivos sanitarios se hace más difícil parar la ola de contagiados. Los materiales que llegarán de China irán a paliar este déficit en el momento más crítico desde que se inició la pandemia.

De manera paralela, la falta de respiradores es un problema de primer orden en las UCI, donde el Covid-19 ha matado ya a 2.182 enfermos graves. Otro problema crucial es la falta de test de detección, críticos para la identificación de infectados a los que aislar y así romper la cadena de transmisión. Estas pruebas han sido clave en Corea, donde han logrado salir de la epidemia con daños mínimos en comparación con otros países.

En la operación están colaborando las principales multinacionales españolas con capacidad compras en el extranjero, un apoyo que está siendo agradecido por el Gobierno. Para tratar de cerrar los acuerdos, se ha tenido que recurrir a lo que denominan compras cautivas, en las que el adquiriente del material ofrece un elevado volumen de trabajo a largo plazo al fabricante para que este acepte. De esta manera, produce en exclusiva para dar salida a estos pedidos.

Un equipo interministerial especializado en compras, formado por Hacienda, Exteriores, Sanidad o Industria, ha cerrado acuerdos exclusivos

Se trata de una operación a gran escala en la que se han involucrado diferentes ministerios como el de Hacienda (María Jesús Montero), Exteriores (Arancha González Laya) o Industria y Comercio (Reyes Maroto), todos ellos supervisados por Sanidad (Salvador Illa), mando único coordinador desde que se decretó el estado de alarma. Los contactos con fabricantes chinos vienen de hace alrededor de 10 días, cuando se desató la pandemia en España. También desde hace más de una semana empresarios de ambos países tanto en China como en España se están moviendo para realizar operaciones de compra, incluso manejan un extenso catalogo de productos con stock al que ha tenido acceso El Confidencial, donde hay referencias de todos los materiales que más se necesitan.

No obstante, esta operación de compra están entrañando máxima dificultad. Según explicó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en sus últimas intervenciones públicas, el contexto internacional está siendo "muy complicado, muy complejo, muy agresivo". La creciente ola de contagios por los diferentes países del mundo está elevando el nivel de competencia por adquirir mascarillas quirúrgicas, equipos de protección individualizada (EPI), gafas protectoras, respiradores para UCI o test de detección rápida del coronavirus. En este sentido, España se tiene que batir el cobre con potencias mundiales como Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos o Rusia por lograr los materiales.

Distintos profesionales, con material sanitario. (EFE)
Distintos profesionales, con material sanitario. (EFE)

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, detalló este lunes que España ya ha puesto a disposición de los españoles cuatro millones de mascarillas, un millón y medio de EPI y quiere distribuir en los próximos días un millón de test rápidos para detección del coronavirus. Estos son fundamentales para controlar el brote, según ha recalcado en diversas intervenciones recientes el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom.

"Estamos centrando nuestros esfuerzos en tres direcciones: equipos de protección, respiradores y ventiladores y test de detección rápida de la enfermedad", ha destacado Salvador Illa, que ha vuelto a recordar que el Estado está poniendo todos sus recursos para lograr el material. Además, ha señalado que irán detallando las compras a medida que confirmen las entregas que se están cerrando durante esta semana. "Hay un equipo especializado en compras públicas formado por Hacienda, Exteriores y Sanidad no para proveernos de un número de mascarillas sino para tener una línea de producción que regularmente, cada semana, nos garantice equis millones de mascarillas y otros materiales mientras dure esta crisis" explicó el líder del Ejecutivo el domingo desde la Moncloa. El presidente reiteró que el Estado está poniendo todo su peso para defender sus intereses y los de la sanidad española en el exterior.

Sanidad ha repartido cuatro millones de mascarillas, un millón y medio de EPI y quiere distribuir en estos días un millón de test rápidos

Por otro lado, Salvador Illa ha indicado que seguirán apoyando tanto a actores privados como a comunidades autónomas en sus compras del material que necesiten y ha negado cualquier retención de material, como habían denunciado algunas de estas administraciones. En cuanto al material ya recibido, el ministro de Sanidad ha dicho que irá adonde más se necesita —actualmente Madrid, Cataluña, País Vasco, La Rioja y Navarra, regiones en las que la pandemia está golpeando con más dureza—.

Con respecto a la compra, cabe destacar el papel de la Oficina Económica y Comercial de Pekín, Shanghái y Cantón. El área de comercio en China dependiente del Instituto de Comercio Español en el Exterior (ICEX), aunque bajo la batuta de Exteriores, está rastreando sin parar diferentes proveedores que puedan abastecer no solo al Gobierno central sino también a las CCAA y los particulares que necesitan protegerse en sus labores. En la operación está también teniendo un papel activo la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez.

Sectores de agroalimentación, industria o logística están demandando material para salvaguardar a sus profesionales y lograr así no romper las cadenas de suministro esenciales para los españoles. En este sentido, el propio ICEX ha remitido una relación de potenciales proveedores chinos a las patronales y empresas interesadas en España. En todo este proceso, además, se está buscando que el material esté certificado con los estándares homologados de la Comunidad Europea. En este sentido, los materiales que se están comprando son validados por Sanidad.

Buena relación institucional

El ministro chino de Comercio, Zhong Shan (i), durante la firma de un acuerdo de colaboración con la ministra española de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto (d), en presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2d), y del presidente de la República Popular China, Xi Jinping (2i), en el Palacio de la Moncloa. (EFE)
El ministro chino de Comercio, Zhong Shan (i), durante la firma de un acuerdo de colaboración con la ministra española de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto (d), en presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2d), y del presidente de la República Popular China, Xi Jinping (2i), en el Palacio de la Moncloa. (EFE)

En la operación de compra, las fuentes consultadas destacan las relaciones construidas a nivel institucional desde finales de 2018 entre China y España. El presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, ha participado en actos de Estado en España junto a Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El mandatario del país más poblado del mundo ha elegido Canarias para sus escalas con otros países, con la colaboración del Gobierno. Pero, sobre todo, destacan los viajes a España y a China que ha hecho la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, quien por diferentes cuestiones ha estado forjando relaciones diplomáticas durante los últimos meses con el gigante asiático.


Pese a todo lo anterior, la dificultad de las operaciones ha llevado a Pedro Sánchez a tomar otras alternativas y reconvertir a la industria nacional para transitar hacia una economía de guerra. El Gobierno, a través de la Secretaría General de Industria y Pymes, está trabajando en que la industria española reconvierta su actividad hacia productos que son de máxima urgencia actualmente. Así, empresas como Airbus, Navantia, Seat o la patronal de la industria digital Ametic están afanadas en la producción nacional de respiradores. Otras como Ron Arehucas están produciendo geles hidroalcohólicos, necesarios para la desinfección e higiene. El objetivo es depender en la menor medida posible del difícil suministro internacional y evitar una situación de desabastecimiento hospitalario. Industria ha coordinado una reunión este mismo lunes con AMETIC, ANFAC, ASPAPEL, FARMAINDUSTRIA, FEDECON, FEIQUE, FENIN, FIAB, OFICEMEN, SERCOBE, SERNAUTO, UGT-FICA y CCOO-Industria.

El porqué de la reserva estratégica

Sin embargo, el presidente del Gobierno admitió que la producción 'made in Spain' puede llegar en el muy corto plazo pero no es inmediata. Las grandes compras a China y la reconversión de la industria pueden generar excedentes. Esto explicaría en parte el anuncio este domingo por parte de Pedro Sánchez de crear una reserva nacional estratégica de material sanitario. El presidente advirtió de que quizás en un futuro esta reserva pueda servir para que no suceda lo ocurrido en esta crisis y ayudar a potenciales pandemias en otros países, una vez en España esté controlado el brote, en un gesto de solidaridad.

La situación de desabastecimiento ha llevado al sistema sanitario español al límite. A finales de enero, cuando las autoridades señalaban que la posibilidad de que España sufriera una crisis por el coronavirus era muy remota, diversas empresas españolas mandaron material sanitario a China. Roche Farma España donó 25.000 mascarillas a China. La empresa valenciana Sesderma donó 100.000 mascarillas al gigante asiático entonces. El equipo de fútbol de Primera División RCD Espanyol de Barcelona donó 6.000 mascarillas. En ese momento, muchos particulares, sobre todo inmigrantes chinos, compraron mascarillas en España en vista de lo que ocurría en su país. En suma, el poco 'stock' del que podía depender España se vio mermado semanas antes de que se desatara la pandemia, lo que ha obligado a redoblar los esfuerzos por proveer de material principalmente al personal sanitario.

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