Tras la advertencia del FMI

Calviño promete una reforma laboral equilibrada entre trabajadores y empresas

El FMI alerta de que la reforma de 2012 contribuyó a crear empleo y reducir la desigualdad, por lo que derogarla podría frenar el ritmo del mercado laboral. Calviño promete respetar el "necesario equilibrio"

Foto: La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, durante su comparecencia en el Congreso. (EFE)
La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, durante su comparecencia en el Congreso. (EFE)

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó el jueves un análisis sobre el impacto de la reforma laboral de 2012 en el que expone cómo contribuyó a acelerar la creación de empleo y la reducción de la desigualdad gracias a la disminución del desempleo. El momento elegido es clave, ya que el Ministerio de Trabajo acaba de poner en marcha la maquinaria del diálogo social con el objetivo de revertir esa reforma laboral de 2012. El análisis del Fondo apunta a algunos elementos de la reforma laboral como claves para lograr esta mejora del empleo y justo coinciden con los que Trabajo quiere derogar de forma urgente.

Estos aspectos son la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, la flexibilidad para los descuelgues y la prevalencia de los convenios de empresa sobre los sectoriales. Todos estos puntos son líneas rojas para los sindicatos, pero para la CEOE suponen un quebradero de cabeza, ya que supondría perder una parte de la flexibilidad introducida con la reforma laboral. Y, en línea con el estudio del FMI, considera que si se desmontan estos aspectos se frenará la contratación.

El Ministerio de Trabajo quiere sacar adelante esta parte de la contrarreforma laboral en un plazo de dos meses, lo que significa que si finalmente no se alcanza un acuerdo en el diálogo social, el Gobierno terminará legislando sin acuerdo. Pero la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, no comparte esta posición. En su primera comparecencia de la legislatura ante la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, la vicepresidenta tercera prometió que la contrarreforma laboral se hará con el "necesario equilibrio entre los distintos puntos de vista de los representantes empresariales y los representantes de los trabajadores".

"Hay que lograr el necesario equilibrio entre los distintos puntos de vista de los representantes empresariales y de los trabajadores"

Para Calviño, la opción de que el Gobierno 'rompa la baraja' no está sobre la mesa y cualquier cambio de la reforma laboral debe respetar "los necesarios equilibrios de nuestra sociedad", repitió en sede parlamentaria. En definitiva, la reforma de la reforma laboral no se hará en contra de la opinión de las patronales. El matiz es importante, ya que la vicepresidenta lanza así un mensaje de tranquilidad al sector empresarial. La creación de empleo sigue siendo la prioridad. De hecho, la ministra lanzó la previsión de que prevé crear 1,2 millones de empleos a lo largo de la legislatura.

Y es también un mensaje importante para CCOO y UGT: la reforma laboral no será una derogación total de la normativa introducida por el Gobierno de Mariano Rajoy ni se hará al dictado de los sindicatos. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, fue muy claro en una entrevista concedida a este medio hace unas semanas: si no hay derogación total de la reforma laboral no se sentará a negociar el Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI. Calviño lo ha dejado claro: no habrá derogación total, sino una negociación para alcanzar un acuerdo sobre los cambios a aplicar.

El objetivo de la vicepresidenta es lograr un gran consenso social y político en torno a la nueva legislación para dar certidumbre al mercado laboral español. Si la contrarreforma se realiza con acuerdo será posible lograr un marco de relaciones laborales "que perdure en el tiempo y que refleje los necesarios equilibrios de nuestra sociedad". De nada serviría una modificación unilateral del Ejecutivo que esté condenada a una nueva reforma de la contrarreforma cuando cambie el partido en el gobierno.

Derogación inmediata del 52.D

La vicepresidenta económica aseguró que el Gobierno eliminará el artículo 52.D del Estatuto de los Trabajadores que permite el despido procedente por bajas médicas reiteradas. El Ejecutivo planteará la derogación total de este apartado en el Consejo de Ministros de la próxima semana (martes 18 de febrero). El Ejecutivo tiene un gran consenso interno sobre la urgencia de derogar cualquier cobertura legal que permita el despido cuando un trabajador sufre ausencias justificadas por enfermedad. Esto es, una situación que atraviesan trabajadores con enfermedades crónicas que les obligan a faltar al trabajo muchos días con justificante médico.

Calviño quiso aclarar que en ningún momento han surgido discrepancias en el seno del Ejecutivo sobre la necesidad de derogar por completo el artículo 52.D. Al contrario, el Gobierno tiene muy claro que no se puede mantener una causa de despido procedente aquella que prescinda de un trabajador enfermo. Y tampoco supondría ninguna mejora de productividad generalizada para el país ni ayudaría al crecimiento de las empresas ni al aumento de la inversión.

[Las empresas de 150 a 250 empleados tienen un mes para aprobar su plan de igualdad]

Calviño también reivindicó la necesidad de abordar un diálogo pausado para elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores adaptado a las nuevas realidades del mercado laboral como consecuencia de los avances tecnológicos y digitales. Esta negociación no solo tiene que contar con la participación de los agentes sociales, sino que también será necesaria la aportación de los expertos para lograr un marco de relaciones laborales adaptado al presente y futuro.

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