Prevé un crecimiento del 1,6%

El Gobierno recorta la previsión de PIB y sube en 9.000 millones el objetivo de déficit

Ha subido en 0,4 puntos del PIB el objetivo de déficit para la Administración Central y en 0,2 puntos el de la Seguridad Social. Economía recorta su previsión de déficit en dos décimas al 1,6%

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (Efe)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (Efe)

El Gobierno ha subido hasta el 1,8% su objetivo de déficit para el conjunto de 2020, lo que supone siete décimas del PIB más, casi 9.000 millones de euros por encima de la anterior senda comunicada a la Comisión Europea en el Programa de Estabilidad aprobado en la primavera de 2019. Esto supone una gran flexibilización del déficit que permitirá al Ejecutivo realizar una política fiscal expansiva durante el próximo año aprovechando el incremento de los ingresos gracias al ciclo económico.

La mayor parte del nuevo márgen de déficit se queda en la Administración Central, que tendrá un objetivo del 0,5%, lo que significa cuatro décimas más de déficit que la senda de estabilidad aprobada en el Programa de Estabilidad y supondría mantener el mismo nivel de déficit que se marcó para 2019.

Para la Seguridad Social, el objetivo de déficit se aumenta en dos décimas hasta el 1,1% del PIB, esto es, unos 13.700 millones de euros. Esto significa que entre la Seguridad Social y la Administración Central solo reduciría en una décima el déficit en 2020 respecto a los objetivos de déficit que se marcó el Gobierno para 2019. "Esta senda supone un marco mucho más realista y flexible que la que teníamos hasta ahora", ha explicado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Por último, la décima restante se ha entregado a las comunidades autónomas, que tendrán un margen de desfase presupuestario del 0,2% del PIB

De esta forma, el Gobierno ha decidido flexibilizar la senda de déficit que tenía prevista hace solo cuatro meses, cuando remitió a Bruselas el Plan Presupuestario de 2020. En esa senda, el Ejecutivo se comprometía a cerrar el año 2019 con un déficit del 2%, cifra que todavía no se sabe si ha logrado, ya que los datos concretos se conocerán el próximo día 31 de marzo, pero que con los datos de ejecución disponibles hasta diciembre parece misión imposible. De cara a 2020 el objetivo de déficit era del 1,1% (que sería del 1,7% en un escenario inercial sin presupuestos) y para 2021 se reducía hasta el 0,4%, con todas las administraciones públicas ya en equilibrio salvo la Seguridad Social.

[El gasto público crece más que los ingresos por primera vez desde 2012]

La renegociación de la senda de déficit con las comunidades autónomas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de la semana pasada, se cerró con un aumento del ojbetivo de déficit de una décima del PIB para 2020 y 2021. Eso significa que las regiones todavía seguirán en 2021 en déficit y no alcanzarán el equilibrio presupuestario, al menos, hasta 2022.

El Consejo de Ministros ha aprobado también el límite que fija la regla de gasto para los diferentes subsectores de las administraciones públicas, fijándolo en el 2,9%. Por último, ha aprobado el nuevo techo de gasto no financiero del Estado que asciende un 3,8% respecto a 2019, hasta alcanzar los 127.609 millones de euros. Esto significa que el gasto del estado aumentará en 4.700 millones de euros. Esta nueva partida presupuestaria se financiará con los nuevos ingresos procedentes del ciclo económico, la subida de impuestos y la creación de nuevas figuras fiscales.

Recorte de previsiones

El Gobierno también ha actualizado su cuadro macroeconómico adaptándolo a la realidad que dejó la desaceleración experimentada durante los meses de verano y que provocaron que el cierre del año fuese peor de lo que esperaba. Como consecuencia, la estimación el Gobierno se había quedado desfasada y el Ministerio de Economía ha tenido que rebajar en dos décimas su previsión de crecimiento, hasta el 1,6%, por debajo del 1,8% que mantenía desde octubre. Si se cumplen sus previsiones, supondrá un crecimiento cuatro décimas inferior al de 2019.

Esta nueva previsión de crecimiento se sitúa "en línea con la de los principales organismos nacionales e internacionales", ha explicado la vicepresidenta económica, Nadia Calviño y aplicando el "principio de prudencia". Economía ha realizado un importante recorte en la previsión de crecimiento de la inversión (FBCF), que pasa del 3% al 1,3%. Sin embargo, el Ejecutivo lo apuesta todo a una aceleración del consumo de los hogares, que crecería un 1,5% en 2020, cuatro décimas más que en 2019 y tres décimas más rápido que en el anterior cuadro macro del Ejecutivo.

Esta rebaja del crecimiento real ha venido acompañada de una revisión al alza de las previsiones de inflación que permite al Gobierno mantener sin cambios la previsión de PIB nominal. Gracias a esta mejora del deflactor del PIB, el Gobierno ha podido mantener sin cambios su previsión de deuda para este año, en el 94,6%.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
28 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios