Y PROMUEVEN LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA

Aparta de mí ese SMI: por qué los nórdicos rechazan un salario mínimo europeo

Los países nórdicos se enfrentan a la creación de un salario mínimo europeo y temen que haga volar su modelo de negociación colectiva

Foto: Parlamento europeo. (EFE)
Parlamento europeo. (EFE)
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Cuando a Ursula von der Leyen, nueva presidenta de la Comisión Europea, le pidieron que escogiera un 'lema' para su Ejecutivo comunitario, la alemana eligió "la Comisión geopolítica", aunque aseguró entonces que no le gustaban demasiado los lemas. Hoy por hoy en Bruselas muchos bromean con llamarla la "Comisión de los lemas". Porque aunque no le gusten mucho a Von der Leyen es fundamentalmente lo que está saliendo del Ejecutivo comunitario en estos momentos.

Esta semana el Pleno de Estrasburgo debatía sobre la creación de un salario mínimo interprofesional a nivel europeo, un tema sobre el que Bruselas ha abierto una consulta ciudadana. Como todo: esto también es, en parte, un lema, esto también tiene trampa, nada es tan sencillo como parece en un primer momento. "Algunos países no están muy contentos con que intervengan en su mercado laboral. La Comisión Europea está haciendo la propuesta porque lo prometieron, pero no creo que vaya a ser muy ambicioso", asegura Zsolt Darvas, experto de Bruegel, un 'think tank' de asuntos económicos.

Bruselas le ha dado mucha importancia al dosier, pero ni va a ser inmediato ni va a significar que exista un salario mínimo igual en Bulgaria que en Alemania, como algunos han entendido, sino asegurar que existe un SMI en todos los países. Porque aunque en España sí que está establecido hay otros Estados miembros que no lo tienen, como es por ejemplo Italia, Chipre o los nórdicos, y en otros es demasiado bajo respecto al nivel salarial medio del país.

Las fuentes comunitarias insisten mucho en ello: no se va a establecer un único salario mínimo para toda Europa. La idea que todos los países tengan un salario mínimo interprofesional que equivalga al 60% del salario medio. Otras fuentes subrayan, además, que la Comisión Europea buscará evitar un choque con los países nórdicos excluyéndolos de alguna manera.

Porque el cabreo generalizado de los países nórdicos, especialmente Dinamarca, ha hecho que la Comisión Europea modifique la propuesta, según algunas fuentes, señalando que los Estados miembros con altos niveles salariales quedarán exentos de este esquema que Bruselas quiere poner en marcha. Sin embargo el texto todavía no ha visto la luz.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. (Reuters)
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. (Reuters)

El Ejecutivo comunitario se ha comprometido con los nórdicos a "no introducir ningún mecanismo que dificulte la negociación colectiva", según explica Kira Peter-Hansen, eurodiputada danesa de Los Verdes. "Como todavía no hemos visto la propuesta no sabemos cómo lo harán", apunta. "No creo que la Comisión Europea vaya a excluir a ningún país", asegura Darvas.

¿Por qué estos Estados miembros no quieren un salario mínimo? En los países nórdicos existe un sistema con mucha tradición basado en la negociación colectiva. "Es cultural", asegura Marianne Vind, eurodiputada danesa de los Socialdemócratas. "Es más que un modelo laboral, es la manera de construir nuestra comunidad", defiende la eurodiputada, que antes de sentarse en su escaño del Parlamento Europeo trabajaba en uno de los principales sindicatos del país.

Peter-Hansen señala que agradece la propuesta de la Comisión Europea porque "los trabajadores pobres no deberían existir en Europa". Sobre el modelo danés, señala que "sindicatos y organizaciones de empleados negocian los salarios y el Gobierno normalmente no se involucra", pero que si "hay un salario mínimo establecido por ley" esa manera de negociar se romperá.

Además, desde los países nórdicos no ven la necesidad de esta medida aplicada para ellos. "En Dinamarca y Suecia tenemos los salarios más altos de Europa debido al uso de la negociación colectiva, no creo que haya necesidad de establecer leyes sobre salarios mínimos", defiende Peter-Hansen. "La intención de la propuesta es evitar los trabajadores pobres y precarios en Europa. Pero Dinamarca no tiene este problema, hay pocos trabajadores viviendo en condiciones precarias. No creo que la introducción de un salario mínimo apoye a los trabajadores del país", sentencia la eurodiputada ecologista.

Vind explica que en la negociación no solo se pone sobre la mesa los salarios, sino también las condiciones laborales o incluso las necesidades de formación para las próximas generaciones. "Es un sistema con un siglo de antigüedad", apunta, frustrada, la eurodiputada danesa. "Si sacas uno de los pilares del sistema (salarios) tememos que muchas compañías no quieran formar parte ya de él", defiende Vind en una entrevista con El Confidencial.

Negociación colectiva para todos

La eurodiputada intenta invertir la cuestión: ¿por qué la Comisión Europea no intenta imponer el sistema de negociación colectiva en el resto de países europeos, en vez de proponer que los nórdicos acepten el salario mínimo?

Preguntado por la posibilidad de que el modelo escandinavo se pudiera extender a otros países europeos, Darvas se muestra tajante: "No, claramente no. Los mercado laborales son muy diferentes, con culturas e historias distintas. El sistema nórdico no tendría por qué funcionar en Grecia, Hungría o Portugal".

Darvas apuesta por el salario mínimo porque "es bastante simple", mientras que el sistema de negociación colectiva requiere sindicatos fuertes, con una amplia base y aceptación social. "Debido a las importantes diferencias entre los países, el modelo escandinavo no debería aplicarse al resto de Estados miembros", señala el experto, que, sin embargo, sí ve que el SMI puede funcionar. "Alemania está empezando a implementarlo y está funcionando mejor de lo esperado", defiende.

Economía

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