Cumple con una reivindicación del sector

Ribera facilita las ayudas a la hidráulica para amortiguar el impacto del cambio climático

Transición Ecológica augura sequías y precipitaciones más intensas que provocarán menos generación hidroeléctrica. Por ello, reduce el mínimo de producción para acceder a primas del recibo

Foto: La vicepresidenta de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, promete su cargo ante Felipe VI. (EFE)
La vicepresidenta de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, promete su cargo ante Felipe VI. (EFE)
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Los productores de electricidad a través de plantas hidroeléctricas han visto satisfecha una de sus grandes reivindicaciones. El Ministerio para la Transición Ecológica ha reducido el mínimo de generación necesaria para acceder a las ayudas que se pagan en la factura de la luz, según se desprende de la propuesta de orden por la que se actualizan los parámetros retributivos de las instalaciones renovables desde el 1 de enero.

El departamento dirigido por la nueva vicepresidenta Teresa Ribera sostiene que, "según los últimos informes de expertos sobre cambio climático, las proyecciones a futuro muestran como muy probable que los eventos extremos de precipitación sean más intensos y frecuentes, por lo que se estima que, en los próximos años, se intercalen años con muy bajas precipitaciones con años de precipitaciones intensas".

Ribera facilita las ayudas a la hidráulica para amortiguar el impacto del cambio climático

"Esto afecta gravemente a la producción hidroeléctrica, ya que, en los años muy secos, los equipos hidroeléctricos no pueden funcionar por falta de caudal, y en los años muy húmedos, se pueden ver afectados por riesgo de inundación, lo que en ambos casos provoca una reducción importante en sus horas equivalentes de funcionamiento", justifica Transición Ecológica en este cambio normativo, y añade que "los informes concluyen que estas alteraciones climáticas van a ser más acusadas en el sur y en el este de Europa".

Foto de archivo de una planta hidroeléctrica. (EFE)
Foto de archivo de una planta hidroeléctrica. (EFE)

"Teniendo en cuenta lo anterior, se ha considerado la reducción de los umbrales de funcionamiento anual y horas equivalentes de funcionamiento mínimo para las instalaciones hidroeléctricas con el objetivo de no afectar a su retribución específica en años en los que se den estas condiciones climáticas extremas", detalla el documento regulatorio del área energética del Gobierno.

Concretamente, se reducen entre el 22% y el 38% los umbrales de funcionamiento anuales respecto a los valores actuales para las plantas afectadas (hasta 10MW). También se rebaja la exigencia del número de horas equivalentes de funcionamiento mínimo anual hasta en un 36%. De esta manera, las plantas que menos produzcan podrán seguir acogidas al régimen específico de primas.

Para justificar esta medida, Transición Ecológica sostiene que "en España ya se han puesto de manifiesto estas variaciones de precipitación donde se han intercalado años muy secos (2015 y 2017) con años muy húmedos (2016 y 2018). Así pues, en el año 2017, se redujo la producción hidroeléctrica nacional en un 41% respecto de la media de los últimos años", por lo que concluye: "De repetirse esta situación con mayor frecuencia en el futuro, la producción hidroeléctrica se verá seriamente afectada debido a estos fenómenos climáticos, que son independientes de la explotación y diseño de las instalaciones".

Esta complicada coyuntura ya fue advertida a finales de 2017, momento en el que se solicitó sin éxito al Ministerio de Energía e Industria que dirigía Álvaro Nadal (PP) que implementara la medida que va a entrar ahora en funcionamiento. Con uno de los años más secos y con menor producción hidráulica de la historia, el entonces representante de la minihidráulica en la patronal APPA lanzaba un SOS, ya que muchas plantas no iban a cobrar por no alcanzar el mínimo de horas necesario para acceder a las subvenciones vía recibo eléctrico.

Con la medida adoptada por el nuevo Ejecutivo que cubrirá ya este 2020, se satisface una de las reivindicaciones del sector. En una entrevista del pasado mes de noviembre en el medio especializado 'Energías Renovables', el actual presidente de la sección hidráulica de APPA, José Lozano Muñoz, señalaba que había que bajar los umbrales de horas mínimas que dan acceso a las ayudas. Un mes y pocos días después, Teresa Ribera ha cumplido con su propuesta.

El ministerio que dirige la nueva vicepresidenta del Gobierno ha tomado esta medida en un año en el que verá aliviada la carga de primas totales para la energía hidroeléctrica. Según explica en la memoria económica, "en el caso de la hidroeléctrica, la reducción de coste (pasa de 87 millones en 2019 a 68 millones en 2020) se debe en parte a la reducción de potencia con derecho a la percepción del régimen retributivo específico, pasando de unos 1.250 MW en 2019 a 1.000 MW en 2020".

Paradójicamente, este ensanchamiento de las ayudas aprobado por Transición Ecológica coincide con la presentación del programa de coalición entre PSOE y Podemos, que incluye una reforma del mercado eléctrico para reducir los ingresos de la hidráulica. No obstante, cabe destacar que se trata, en principio, de tipos de centrales diferentes.

Las nuevas ayudas sirven, sobre todo, para los productores de hidráulica fluyente, mientras que la reforma se focaliza en lo que han denominado como beneficios caídos del cielo o 'windfall profits', que, según el nuevo Gobierno, tienen las grandes infraestructuras hidráulicas que funcionan con agua embalsada, y que están en manos sobre todo de Iberdrola, Endesa y Naturgy.

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