Un 71% de 2014 a 2019

Se dispara el número de trabajadores que se jubilan de forma anticipada perdiendo dinero

Entre 2014 y 2019, ha crecido un 71% el número de jubilaciones voluntarias, mientras que se han reducido un 43% los ceses forzados. El retraso de la edad de jubilación es una de las causas

Foto: Manifestación de jubilados por una pensión mínima de 1.080 euros. (EFE)
Manifestación de jubilados por una pensión mínima de 1.080 euros. (EFE)
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Cada vez hay más trabajadores que eligen jubilarse de forma anticipada aunque eso suponga sufrir una reducción en el cálculo de su pensión. Durante toda la fase de recuperación de la economía, ha crecido el número de bajas voluntarias, en una tendencia que sigue aumentando año a año. Así lo recogen los datos de la Seguridad Social, a los que ha tenido acceso este periódico a través de una solicitud de información mediante la Ley de Transparencia.

En los nueve primeros meses de 2019, se han producido 62.000 jubilaciones anticipadas con coeficiente reductor, de las cuales, más de 36.100 fueron voluntarias. Esta cifra es un 71% superior a la que se produjo en el mismo periodo de 2014, primer año de la serie. Estos datos muestran que se ha producido una gran salida voluntaria de trabajadores hacia la jubilación antes de alcanzar la edad legal.

La Seguridad Social les aplica un coeficiente reductor como desincentivo para evitar la salida temprana de trabajadores hacia la jubilación. Tanto la penalización como la edad legal de jubilación se endurecieron en 2011 con la reforma de las pensiones del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, normativa que todavía está en fase de aplicación. Sin embargo, esta penalización no ha conseguido reducir el número de jubilaciones anticipadas.

En el año 2014, el número de jubilaciones anticipadas voluntarias hasta el tercer trimestre fue de 21.172 personas, y en 2019, esta cifra alcanzó las 31.136 bajas. Tal incremento, del 71%, puede tener diferentes causas detrás empujando en la misma dirección. La primera es la incertidumbre sobre el futuro de las pensiones. Y no solo es incertidumbre sobre el futuro financiero del sistema, también es normativa. Por ejemplo, está pendiente de aplicación o de derogación definitiva el factor de sostenibilidad, que recortaría la cuantía inicial de las pensiones a medida que aumente la esperanza de vida, lo que supone un incentivo para acelerar la salida del mercado laboral y así evitar su aplicación.

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Otro factor importante es el aumento progresivo de la edad legal de jubilación derivado de la reforma de 2011. En 2019 alcanzó los 65 años y ocho meses, y en 2020 serán 65 años y 10 meses. Esto hace que cada vez los trabajadores tengan que esperar más para llegar a la edad ordinaria de jubilación y aumenta las probabilidades de que alguno decida salirse antes de tiempo. Además, la mejora de la situación económica ha elevado los niveles de optimismo de los españoles, lo que siempre genera un incentivo extra para tomar decisiones más arriesgadas como es esta.

Las jubilaciones anticipadas no voluntarias están cayendo de forma ininterrumpida desde 2014

Estos factores estarían pesando más que el desincentivo que suponen los coeficientes reductores a la hora de frenar las jubilaciones anticipadas voluntarias. En lo que va de año, el crecimiento interanual supera el 7%, y el año va camino de un nuevo récord. Por el contrario, las jubilaciones anticipadas no voluntarias, esto es, las que son consecuencia de un despido de un trabajador de avanzada edad, están cayendo de forma ininterrumpida desde 2014.

En los nueve primeros meses de este año, se han registrado 25.846 ceses no voluntarios, lo que significa un 43% menos que en el mismo periodo de 2014. De esta forma, 2019 será el primer año en que se produzcan más jubilaciones voluntarias que forzosas, cuando en 2014 el 68% eran no voluntarias.

Aumenta la edad de jubilación

La recuperación de la economía sí ha tenido un impacto decisivo en la mejora de esta estadística, ya que al reducirse los despidos, se limita el número de trabajadores en esta situación. De hecho, aunque esta mejora ha sido continua desde el inicio de la recuperación, sus efectos han sido especialmente visibles desde 2017. En lo que va de año, el número de jubilaciones anticipadas involuntarias se ha desplomado un 27%.

El resultado neto de las jubilaciones voluntarias e involuntarias es que las salidas anticipadas crecieron hasta 2016 y desde 2017 se están reduciendo. En total, durante los nueve primeros meses del año, se han producido 61.982 jubilaciones anticipadas con coeficiente reductor, lo que supone un 10% menos que en el mismo periodo del año anterior. El aumento de la edad de jubilación ordinaria, unido a la caída en las jubilaciones anticipadas, está permitiendo elevar la edad media de jubilación hasta el máximo histórico, por encima de los 64 años.

Las reformas que endurecieron el acceso temprano a la jubilación han conseguido reducir de forma clara las bajas de trabajadores de menos de 63 años. El número de jubilaciones anticipadas con coeficiente reductor de personas de 62 años ha caído un 62% desde 2014, y un 36% en el caso de los que tienen 61 años o menos.

Por el contrario, ha crecido el número de salidas a los 63 años, edad a la que tienen que esperar los trabajadores para acogerse a la jubilación anticipada voluntaria. En total, las salidas a los 63 años han aumentado un 53% entre 2013 y 2019.

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