España seguiría muy lejos del 46% de Europa

PSOE-Podemos quieren recaudar el 40% del PIB... y esto solo ha ocurrido antes dos veces

La base para las cuentas de 2020 serán los Presupuestos de 2019 que tumbó el Congreso al inicio del año y que incluían una subida de impuestos de casi cinco décimas del PIB

Foto: Sánchez e Iglesias, tras presentar su preacuerdo para la formación de Gobierno. (Reuters)
Sánchez e Iglesias, tras presentar su preacuerdo para la formación de Gobierno. (Reuters)

Una de las primeras decisiones que quiere adoptar Pedro Sánchez si finalmente consigue revalidar su cargo de presidente será presentar los Presupuestos Generales del año 2020, y su intención es hacerlo a lo largo del primer trimestre del año. La base para estos nuevos PGE serán las cuentas de 2019 que tumbó el Congreso al inicio del año y que desencadenaron el adelanto electoral. Las negociaciones entre PSOE y Unidas Podemos para conformar un Gobierno de coalición tienen como punto de partida el acuerdo presupuestario para 2019, ya que satisface a las dos partes, explican fuentes próximas a la negociación.

El objetivo es cargar el ajuste que exige Bruselas de cara al próximo año sobre los impuestos, para así evitar recortes de gasto. De hecho, la intención inicial es dejar margen para hacer políticas de gasto e inversión, lo que obliga a elevar los ingresos públicos, al menos hasta alcanzar el 40% del PIB. Esto significa que la recaudación alcanzará el umbral del 40% por tercera vez en la historia, y será la primera sin que haya una burbuja: las dos anteriores fueron en 2006 y 2007, cuando el Estado contaba con unos ingresos inflados, especialmente por el impuesto sobre sociedades, el IVA y el IRPF.

El punto de partida para 2020, esto es, el escenario a políticas constantes, situaría los ingresos públicos en el 39,6% del PIB. Esta es la estimación del Ministerio de Hacienda que comunicó a la Comisión Europea en su último plan presupuestario, y los gastos se quedarían estables en el 41,3%. La diferencia entre los dos indicadores arroja un déficit público del 1,7%, una cifra muy superior al 1,1% que comunicó el Gobierno de Sánchez a Bruselas al inicio del año. Y la Comisión Europea ya ha solicitado que se rebaje esta cifra.

El camino para prolongar el ajuste será elevar la recaudación y, con la base del proyecto de presupuestos para 2019, el objetivo de subir los ingresos públicos hasta el 40% del PIB es asequible. El Ministerio de Hacienda valoró las subidas de impuestos incorporadas al proyecto de PGE en 5.600 millones de euros. Cuantía suficiente para cubrir las cuatro décimas de recaudación que le faltarían.

[La reducción de la deuda pública es un espejismo]

La mayor parte de los recursos saldría del sector empresarial, tanto por el endurecimiento del impuesto sobre sociedades como por la creación de los dos tributos nuevos que también decayeron al inicio del año: el impuesto digital (tasa Google) y el de transacciones financieras. Entre los tres, el Estado podría recaudar unos 3.000 millones de euros más en 2020, lo que acercaría el umbral del 40% de recaudación.

Hacienda estima que en un escenario a políticas constantes, la recaudación alcanzaría el 39,6% del PIB, por lo que haría falta medio punto más

La reforma fiscal planteada al inicio del año se completaba con una subida del IRPF para las rentas altas, el impuesto de patrimonio y el endurecimiento de la fiscalidad verde. Además, PSOE y Unidas Podemos acordaron una batería de medidas contra el fraude fiscal que permitía ingresar unos 700 millones más. Todas estas medidas decayeron en febrero con el rechazo de los Presupuestos, y los equipos negociadores del PSOE y Unidas Podemos pretenden recuperarlas como base para los PGE de 2020.

Otras medidas complementarias también permitirán mejorar la recaudación en el próximo ejercicio. Un ejemplo es la revisión de las bases de cotización que acompañe a una nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI). PSOE y Podemos ya contemplaban esta medida en sus programas electorales, por lo que es de esperar que vaya a figurar como uno de los pilares del futuro Gobierno de coalición. Esto elevará automáticamente las bases mínimas y, probablemente, también empuje hacia arriba las máximas. La intención del Ministerio de Trabajo es negociar esta subida con los agentes sociales, ya que en 2019 se hizo sin consultarles.

Un hito para España

Si el futuro Gobierno (en caso de que se forme) es capaz de alcanzar unos ingresos públicos equivalentes al 40% del PIB, será un récord para España. Será la tercera vez que lo logre, pero será la primera sin una burbuja inmobiliaria. Y la diferencia es muy importante, ya que un 'boom' en la construcción dispara los beneficios empresariales y el empleo (por ser un sector intensivo en mano de obra), lo que eleva automáticamente la recaudación por los impuestos al empleo y a los beneficios empresariales.

De hecho, supondría un cambio estructural significativo para España, ya que en una situación cíclica neutral, los ingresos públicos estarían en niveles próximos a los máximos históricos. En los años 2002/2004, en los que la posición cíclica de la economía española era similar a la actual, el peso de los ingresos públicos sobre el PIB se situaba en el 38,1%.

En 2018, ascendieron al 39,2% del PIB, lo que ya supone un punto completo de aumento de los ingresos en un ciclo económico completo. También se sitúa por encima de la media histórica de recaudación, que es del 38,2% del PIB desde 1995 hasta 2018 (ejercicios cubiertos por la serie de la IGAE). Sin embargo, todavía estaría muy lejos de los países de la eurozona, cuyos ingresos públicos alcanzan el 40% del PIB.

[¿Quién tiene la culpa de que España recaude un 15% menos que Europa?]

Si se cumplen estos números, el Gobierno conseguiría el ajuste estructural del déficit que la Comisión Europea lleva años reclamando. El comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, comunicó al Ministerio de Economía a finales de octubre que sin unos Presupuestos existe “riesgo de desviación significativa” en los objetivos de déficit. Esto no es sino un impulso más de Bruselas a los políticos españoles para que sean capaces de sacar adelante unas cuentas públicas que incluyan una política fiscal restrictiva. De lo contrario, una nueva prórroga fiscal complicaría todavía más el escenario presupuestario de España.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
49 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios