DE CARA A LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES

"Es una forma de esclavitud": jóvenes de EEUU contra la deuda estudiantil

Muchos estudiantes americanos planean su carrera en función del dinero que tendrán que pedir prestado a los bancos. El precio de la educación universitaria ha seguido subiendo como un cohete

Foto: Estudiantes de EEUU se manifiestan frente a una universidad. (Reuters)
Estudiantes de EEUU se manifiestan frente a una universidad. (Reuters)

Los sismógrafos electorales de Estados Unidos perciben una agitación insólita entre la juventud. Los estadounidenses de entre 18 y 30 años planean acudir masivamente a las urnas en 2020, según varias encuestas, y de todos los temas de discusión posibles, desde la inmigración a la economía o la venta de armas, uno les preocupa sobre los demás. Una inquietud que pesa, con los números en la mano, sobre su futuro y sobre sus finanzas: la deuda estudiantil.

"Estuve un año y medio en la universidad", dice Alexa Luft, antigua estudiante de Belmont University, en Nashville. "Mi universidad me hizo coger cierta cantidad de préstamos cada semestre. Primero fueron 2.500 dólares, luego otros 5.000... Por eso me fui. No acabé mi carrera por la cantidad de deuda que habría tenido si me hubiera quedado".

Como en el caso de Luft, muchos estudiantes americanos planean su carrera en función del dinero que tendrán que pedir prestado a los bancos. "Tienes que postularte a las universidades que estén al alcance de tu bolsillo; desafortunadamente, así es como funciona este país", dice a El Confidencial Noah Vasquez, consejero educativo de la Universidad de Nueva York.

El trabajo de Vasquez consiste en ir a los institutos a orientar a los potenciales estudiantes sobre cómo elegir una carrera universitaria. Dice que siempre hay diversas opciones: ayudas públicas, becas deportivas, o la posibilidad de negociar un recorte del precio de matrícula. Al final, la proporción de estadounidenses con una licenciatura universitaria es similar a la de Francia o Australia. Lo que diferencia a EEUU es la necesidad de endeudarse, en muchos casos de por vida. Los préstamos privados "cobran muchos intereses, y lo hacen de manera inmediata", dice Vasquez. El tipo fijo de interés del préstamo estudiantil está en el 9,66%.

No acabé mi carrera por la cantidad de deuda que habría tenido si me hubiera quedado

Si bien la clase media se ha ido desinflando desde principios de los años noventa, el precio de la educación universitaria en Estados Unidos ha seguido subiendo como un cohete, cuatro veces más rápido que la inflación. En un país donde la matrícula de una licenciatura privada cuesta más de 35.000 dólares anuales, 44 millones de norteamericanos deben una media de 37.000 per cápita solo por haber ido a la universidad. En total, la deuda estudiantil supera el billón y medio de dólares, el doble que hace una década; una cifra sin parangón en el mundo.

"Tengo amigos con más de 50.000 dólares de deuda. No saben cómo pagarla", dice Alexa Luft, que al dejar sus estudios en Nashville se puso a trabajar en el sector de la hostelería. De los 44 millones de deudores, una cuarta parte tiene más de 45 años, y 2,7 millones deben más de 100.000 dólares a los prestamistas. Más de un 20% se declara, cada año, insolvente, y, según cálculos de Brookings Institution, para 2023 esta proporción llegará a dos de cada cinco.

A medida que las deudas han crecido en peso y en número de endeudados, el problema ha ganado una mayor visibilidad pública y ha ido moldeando las prioridades de las nuevas generaciones. La incapacidad de ahorrar limitaría la compra de viviendas, como refleja un estudio de la Reserva Federal neoyorquina, y alimentaría un estilo de vida más austero y despegado: menos dependiente de los bienes materiales y más dedicado a las experiencias.

También habrían cambiado las aspiraciones económicas. Según una encuesta de Merrill Lynch Wealth Management, menos de un 20% de los jóvenes de entre 18 y 30 años definen el "éxito financiero" como ser rico. El éxito financiero, para la gran mayoría, sería estar libre de deudas. Más de una tercera parte de los encuestados considera que no merecía la pena endeudarse.

El campus recomienda endeudarse

Joshua Navarro, licenciado en contabilidad, dice estar decepcionado con el sistema educativo. "En los campus se recomienda mucho endeudarse, pero realmente depende de lo que estés estudiando", explica. "Algunos hacen fotografía, teatro, acumulan una deuda enorme, pero luego no son capaces de tener los ingresos para pagarla".

Navarro dice que fue a la universidad porque se lo pidieron sus padres, pero si no se habría puesto a hacer negocios "inmediatamente". En la actualidad, lleva un negocio de alquileres en el portal Airbnb. "El sistema universitario es muy viejo, no tiene sentido. Puedes ganar dinero de muchas otras maneras. Honestamente creo que es una forma de esclavitud".

Este sentimiento lleva tiempo materializándose en la política. Una de las inspiraciones de Occupy Wall Street, el movimiento indignado de Estados Unidos en 2011, era la lucha por una educación asequible, y las voces más izquierdistas del Partido Demócrata han presentado propuestas para costear las matrículas con dinero público e incluso condonar toda la deuda estudiantil, como ha propuesto el senador y precandidato presidencial Bernie Sanders.

La juventud norteamericana parece estar políticamente activada para 2020. Una encuesta del portal educativo Chegg refleja que el 80% de los universitarios planean votar en las presidenciales, una proporción mucho mayor al 48,3% que votaron en 2016. Uno de cada tres no se identifica con ninguno de los grandes partidos, pero la mayoría, casi ocho de cada diez, apunta al "coste de la educación" como el principal motivo de su movilización política.

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