EL RETORNO TURÍSTICO DEL OTRO MEDITERRÁNEO

¿Dónde se han ido los guiris? Túnez y los vuelos 'pagados' dejan KO nuestras playas

El turismo de sol y playa en España lleva dos años sufriendo. A la recuperación de destinos como Turquía se unen Israel y Jordania, cuya agresiva campaña para atraer turistas está dando réditos

Foto: Turistas en una playa de la isla de Djerba, Túnez. (Reuters)
Turistas en una playa de la isla de Djerba, Túnez. (Reuters)

El turismo de sol y playa en España sigue sufriendo. La preocupante tendencia registrada el verano pasado se ha acentuado este curso, aunque las malas noticias van por barrios. En la Península, por ejemplo, los turistas nacionales han dejado de soñar con la Riviera Maya para volver a nuestras costas —tanto mediterránea como atlántica— debido a una bajada de precios y una mayor disponibilidad de alojamiento que en años anteriores.

Sin embargo, Baleares y Canarias, más dependientes del turista extranjero, bajan sin remisión. En destinos como Fuerteventura, el final de la última temporada turística dejó una bajada de hasta el 40% y obligó a que un resort emblemático como el Jandía Golf, al sur de la isla, se viera forzado a presentarse a concurso voluntario de acreedores en abril de este año. En el comunicado dirigido a los proveedores, el hotel achacaba su quiebra a la "caída del turismo en la isla y las persistentes bajas ocupaciones registradas".

¿Pero dónde han ido todos esos turistas, principalmente ingleses, alemanes y escandinavos?

“Lo veníamos advirtiendo desde 2018, si las circunstancias se mantenían iba a haber un desvío, o mejor dicho, una recuperación, de tráfico a estos destinos”, dice a El Confidencial Rafael Gallego, presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes.

Todo el mundo contaba con la recuperación de Turquía, Grecia, Egipto o Túnez como destinos vacacionales. El riesgo de atentados contra turistas en la región se ha minimizado mucho en los últimos años y la confianza de los turistas europeos hacia estos destinos ha ido creciendo en detrimento de nuestro ‘sol y playa’. Concretamente, la debacle de Fuerteventura se debe a que la isla majorera fue la principal beneficiada cuando los mercados italiano y francés dejaron de acudir a Egipto y Túnez por la situación de inseguridad.

Una turista rusa se da los barros en el resort de Dalyan, Turquía. (Reuters)
Una turista rusa se da los barros en el resort de Dalyan, Turquía. (Reuters)

"Cada vez que ha habido problemas en un destino competidor, España se convierte en destino refugio por las garantías que ofrecemos", apunta Cabello.

España solía ser el destino favorito de los británicos, pero ya el año pasado la demanda desde Reino Unido cayó un 3% en nuestro país mientras los viajes hacia Túnez, Egipto o Turquía se disparaban. Lo mismo ha pasado con los turistas alemanes.

"A esto se han sumado tres nuevos actores", explica Cabello, "por un lado están dos que son países: Israel y Jordania, que cuentan con balnearios de playa y que además están subvencionando a algunas compañías aéreas con hasta 60 euros por pasajero; eso hizo que en el primer trimestre del año Ryanair comenzara a retirar vuelos de Canarias para llevárselos a estos destinos".

El presidente de Ryanair, Michael O'Leary, lanzó esta diatriba en enero: "La gente está harta de destinos como las Islas Canarias". Y lo hizo, no por casualidad, desde Israel y tras anunciar un refuerzo en sus vuelos a este país.

Michael O'Leary, CEO de Ryanair. (Reuters)
Michael O'Leary, CEO de Ryanair. (Reuters)

"Desde Jordania también nos consta que está habiendo bonificaciones", lamenta Gallego. "Esto es algo que España no puede hacer porque este tipo de negocio por parte de los Estados está prohibido por la Unión Europea: ni podemos ni debemos".

Los viajes se centran en la zona de Eilat, al sur de Israel, una zona costera cercana a las fronteras de Egipto y Jordania donde el Gobierno de Bibi Netanyahu ha levantado el nuevo Ramon Airport, el segundo más grande del país tras el Ben Gurion de Tel Aviv. Subvencionar los billetes a Eilat le está saliendo caro a Israel, y no solo por los 8,3 millones de euros que pagaron el año pasado —la española Air Europa es otra de las beneficiadas— para enviar a turistas al aeropuerto de Ovda (precursor del Ramon) sino porque muchos de estos turistas están aprovechando la rebaja para vacacionar en realidad en Jordania y Egipto. Del mismo modo, muchos israelíes están aprovechando los precios para volar a Europa desde Ovda en vez de desde Tel Aviv.

Pese a todo, las cifras son indiscutibles. La región recibió a 73.500 turistas extranjeros entre 2016 y 2017, y un año después duplicó esa cifra hasta los 146.800, pero Israel se ha percatado de la consecuencia de financiar aerolíneas como Ryanair: el turismo que están obteniendo es también 'low cost'. Según informaba 'Haaretz' hace unas semanas, Tel Aviv está planteándose ya la posibilidad de dar un hachazo a estas subvenciones el curso que viene.

El factor climático

El tercer factor del que hablaba Gallego para explicar el descenso de turistas de sol y playa este verano no es económico ni estratégico, sino climático. "Históricamente, cuando en Centroeuropa hay buen verano, automáticamente se resiente la llegada de turistas porque se quedan en su entorno", explica. "Ya el año pasado sucedió y este año las previsiones de temperaturas se están cumpliendo, y esto influye en la caída de llegadas de turistas a nuestro país".

Sorenga, en el fiordo de Oslo, el pasado 24 de julio. (Reuters)
Sorenga, en el fiordo de Oslo, el pasado 24 de julio. (Reuters)

Incluso capitales europeas como Oslo han hecho ya de su playa, Sorenga, un atractivo turístico durante los meses de verano. Durante la ola de calor de la semana pasada, varias ciudades noruegas superaron los 35ºC incluso en el norte del país. Con cada vez más episodios de este tipo sucediendo en los países escandinavos, las acciones de España como refugio veraniego seguirán devaluándose.

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