GENERAN EL 10% DEL EMPLEO DEL MUNICIPIO

La otra cara de las granjas de cerdos: cómo salvar un pueblo en peligro de extinción

Los vecinos de Cuenca no quieren cerdos a su alrededor, una tesis que sus homólogos en Cubo de la Solana (Soria) no comparten: "Crear 15 puestos de trabajo aquí es todo un logro"

Foto: Seis lechones descansan en una granja. (Icpor)
Seis lechones descansan en una granja. (Icpor)

Los vecinos de Villalba de la Sierra y Portilla (Cuenca) no ven con buenos ojos la construcción de una granja porcina en Zarzuela a manos de Icpor, participada al 50% por el carnicero de Mercadona para corte y envasado de cerdo (Incarlopsa). Aluden a los malos olores, el impacto de los purines o los riesgos para el turismo rural, unos temores que también compartían los 198 censados en el municipio de Cubo de la Solana (Soria) ante la llegada de 2.685 madres cerdas en 2017.

"Al principio generó un poco de incertidumbre...", admite el alcalde de este pequeño pueblo soriano, Juanjo Soto. "Pero ahora estamos encantados. La gente necesita vivir de algo, y si este proyecto no fuera bueno para el municipio, no lo defendería", matiza. La granja de Cubo de la Solana es muy similar a la que la citada integradora porcina quiere construir en Zarzuela (Cuenca), tiene una superficie de 16.288 metros cuadrados y en ella conviven 6.000 cerdos, entre madres y lechones.

Las instalaciones están a 1,8 kilómetros de Cubo de la Solana, un pueblecito con calles desiertas donde el único ruido que rompe el silencio es el del coche. Un camarero y un anciano son las dos únicas personas presentes en el bar, regentado por una persona que no paga alquiler porque está subvencionado por el ayuntamiento. Lo mismo ocurre con la casa rural, y si no pasa con la tienda es porque no existe. Las ventanas dan a un parque infantil sin niños que solo tiene algo de 'vidilla' en verano.

El médico pasa consulta tres veces a la semana, y el farmacéutico hace acto de presencia con esa misma frecuencia para atender a los pocos habitantes (reales) que quedan. Los vecinos censados en el pueblo —que no en el municipio— son 46, una cifra que va en declive desde que la escuela cerró en 1985. Ahora la esperanza es que vengan inmigrantes para repoblar la zona, como los ecuatorianos o rumanos que trabajan en la granja del socio de Incarlopsa.

"Crear 15 empleos en Cubo de la Solana tiene mérito porque representa el 10% del empleo del municipio"

"Tenemos problemas para encontrar personal. En Cubo de la Solana no viven más de tres o cuatro familias en invierno", explica Julián Redondo, director técnico de Icpor. Su empresa genera unos 60 empleos en los alrededores del pueblo, de los cuales 15 son directos. "Esa cifra tiene mérito porque representa el 10% del empleo del municipio, sin contar con toda la riqueza que genera a su alrededor", destaca el alcalde.

Pero con eso no basta. Hay que convertir la España vaciada en un destino atractivo, y ese es uno de los objetivos que persigue el programa Rehabitare. La Junta de Castilla y León lo puso en marcha en 2016 para subvencionar viviendas de alquiler social como las de Cubo de la Solana. La última es una casa en construcción en la que se han invertido 40.000 euros por parte del ayuntamiento y 60.000 euros por parte de la comunidad autónoma, de manera que una familia pueda entrar a vivir por apenas 100-150 euros al mes.

Así es Cubo de la Solana, a 20 minutos de Soria. (Carlos Sieiro)
Así es Cubo de la Solana, a 20 minutos de Soria. (Carlos Sieiro)

Cubo de la Solana está a 20 minutos de Soria y a una media hora de Almazán, al que muchos llaman 'la cátedra del porcino'. Sus 7.000 habitantes viven del cerdo, de la agricultura o las dos fábricas de muebles que quedan, por lo que ya están familiarizados con las granjas. Quizá por eso, el proyecto de Icpor en Soria no generó tanta controversia como en Cuenca, donde la plataforma vecinal Serranía Limpia y Viva incluso quiere llevar a la empresa a los tribunales para paralizar la iniciativa. Pero el alcalde de Zarzuela en todo momento ha respaldado el proyecto.

[Consulte aquí las supuestas "fallas" del proyecto de Zarzuela, según las alegaciones]

Los vecinos están preocupados por los empleos vinculados al turismo, el aumento del tráfico de camiones, la presencia de acuíferos cercanos o el olor de los purines. "¿Quién querrá venir a pasar el fin de semana a un pueblo que huele a cerdo?", se preguntaba Juan Expósito, portavoz de Serranía y oriundo de Villalba de la Sierra. "Será como pegarse un tiro en el pie", añadía Daniel Chacón, presidente de la asociación de empresarios de esa región.

No opina lo mismo el alcalde de Cubo de la Solana, empeñado en buscar otras vías de riqueza como las granjas de vacas lecheras, los aerogeneradores —"darían mucho dinero al pueblo"— o el turismo rural. "No es incompatible con los cerdos", zanja. Pero para eso hace falta que las instalaciones sean modernas, integradas en el entorno, sostenibles y, lo más importante, con una gestión responsable desde la llegada de las madres hasta la salida de los lechones en dirección a los cebaderos.

El 'big data' de los cerdos

"Somos punteros en ese sentido. Hemos adaptado la tecnología de las granjas danesas y holandesas", sostiene Julián Redondo (Icpor) tras detallar una inversión de 6,3 millones de euros en Cubo de la Solana. La empresa promueve instalaciones en colaboración con granjeros locales, a los que aseguran unos ingresos mínimos en los contratos de integración, y presume de "fijar población" en entornos rurales.

La granja soriana se divide en seis áreas (producción de cerdas reproductoras, primerizas, cubrición, gestación, partos y destete), cuenta con un veterinario a tiempo completo y tiene un curioso sistema de 'pienso inteligente' por el que se identifica a los cerdos a través de un microchip y se les da la cantidad de alimento en función de su peso, estado de salud o necesidades. Una cerda puede parir hasta ocho veces en su vida antes de acabar en el matadero, con unos 15 lechones por parto.

La granja de Icpor alberga casi 2.700 madres cerdas. (M. V.)
La granja de Icpor alberga casi 2.700 madres cerdas. (M. V.)

Los cerditos pesan 1,5 kilos cuando nacen y no salen de la granja hasta que cumplen 70 días. Los más rezagados se quedan con las tetillas traseras, pero necesitan un suplemento de leche artificial para llegar a los 20 kilos. En caso de enfermedad, recibirán asistencia en 'la UVI de los cerdos' [lazareto]. Los purines se usan como abono para el campo en Soria, si bien serán tratados en una planta especial de depuración en la futura granja de Zarzuela. Icpor ha pasado la fase de alegaciones para ese proyecto y está pendiente de recibir los permisos correspondientes.

"Hay rechazo a las granjas de cerdos por puro desconocimiento", considera el director técnico de la compañía fundada en 2012. Esta integradora porcina de cerdo blanco e ibérico facturó 86 millones de euros en 2018, genera 970 empleos en España y tiene a Incarlopsa o la cooperativa de agricultores sorianos Copiso como accionistas de referencia. De hecho, el interproveedor de Mercadona para corte y envasado de cerdo es su principal cliente.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios