En la cuenta 413

Los ayuntamientos tienen 870 millones en facturas pendientes de regularizar

Se trata de obligaciones de gasto que los ayuntamientos todavía no han abonado porque no se han aplicado al presupuesto. A esta cuantía se suman los 44 millones que tienen las diputaciones

Foto: Ayuntamiento de Parla. (EFE)
Ayuntamiento de Parla. (EFE)

Las facturas guardadas en el cajón fueron uno de los mayores problemas financieros de España en los peores momentos de la crisis. Para evitar que se repitiera la tentación de esconder obligaciones de pago, el Ministerio de Hacienda creó en 2012 la cuenta 413 en la que las corporaciones locales introducen sus facturas pendientes de aplicar al presupuesto.

Aunque a lo largo de la crisis, los ayuntamientos y las diputaciones han ido pagando las facturas que adeudan, todavía conservan 870 millones pendientes de regularización a los que hay que sumar los 44 millones de las diputaciones y cabildos (excluidas las haciendas forales). En total, las corporaciones locales todavía tienen más de 1.000 millones de euros pendientes de aplicar al presupuesto, con datos al cierre del primer trimestre del año.

Estos datos reflejan claramente que, aunque el grueso de los ayuntamientos está en superávit, todavía hay algunos que están en una situación financiera muy delicada. Tras realizar la liquidación presupuestaria de 2018 había todavía 1.503 municipios con facturas almacenadas en la cuenta 413.

Eso no significa que sean facturas pendientes de contabilizar en el déficit, esto es, no hay deuda oculta, precisamente se creó esta cuenta para eso. Se trata de facturas que los ayuntamientos no han podido abonar, porque no tenían una partida presupuestaria para pagarla, de modo que las depositan en esta cuenta para que las pague el mecanismo de pago a proveedores del Estado.

Es cierto que durante los últimos años los ayuntamientos han reducido la cantidad de facturas pendientes de aplicación presupuestaria, pero después de tantos años de recuperación, sorprende que haya tantos municipios incapaces de pagar los bienes y servicios que adquieren.

En el primer trimestre de 2016 los ayuntamientos acumulaban facturas impagadas por valor de 1.800 millones de euros, cuantía que rápidamente empezaron a recortar hasta los 870 millones actuales. En muchos casos, la existencia de esta cuenta 413 fue un incentivo a los ayuntamientos para abonar sus facturas. Pese a la mejora en la cantidad total pendiente de pago, lo que no ha evolucionado con la misma intensidad es el número de ayuntamientos que no tienen ninguna factura en la cuenta 413. En 2016 había 1.851 municipios con facturas pendientes y actualmente son 1.503 municipios.

Quien no ha mejorado su situación de facturas pendientes de regularización son las entidades locales superiores a los municipios, principalmente provincias y cabildos. Al cierre del primer trimestre acumulaban 43,6 millones de deuda con acreedores pendiente de incorporar al presupuesto, lo que supone la cifra más alta desde que Hacienda comenzó a publicar los datos en 2016.

Lo que no es realista es pensar que esta cuenta pueda bajar hasta cero nunca. Al final, los ayuntamientos tienen siempre gastos imprevistos que no están contemplados en el presupuesto, de modo que pueden tener necesidad de liquidez temporal en cualquier momento. La cuenta 413 permite pagar a los proveedores y evitar así una sanción de la Unión Europea y, sin que suponga un extra de financiación desde el Estado hacia las corporaciones locales.

Eso sí, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha reclamado al Gobierno que limite al máximo el uso de esta cuenta 413 para evitar el abuso que todavía siguen haciendo los ayuntamientos y las diputaciones. Al fin y al cabo, se trata de compras de bienes y servicios que se realizan al margen del presupuesto, lo que debería estar más controlado.

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Desde la creación de esta cuenta, Parla ha sido el municipio que más la ha utilizado. No en vano, se trata de uno de los municipios con una situación financiera más delicada. La AIReF, sitúa a Parla junto a Jerez de la Frontera y Jaén como los tres grandes ayuntamientos cuya situación es "crítica". En su caso, el periodo medio de pago a proveedores asciende a 323 días (Jaén es el más alto, con 541 días) y si no es superior es gracias a la cuenta 413.

La deuda de Parla equivale al 988% de sus ingresos anuales corrientes, o lo que es lo mismo, necesitaría los ingresos íntegros de 10 años para abonar toda su deuda. Sin duda, se trata de un 'ayuntamiento fallido', ya que sus cuentas difícilmente pueden mejorar en el futuro con tal carga de deuda. La AIReF estima que no logrará ningún avance en el desapalancamiento entre 2018 y 2019, si no lo consigue ahora que la situación económica es favorable.

El segundo con más facturas pendientes de pago es Madrid, con 116,5 millones pendientes de aplicación al presupuesto. Madrid siempre tiene un incremento del saldo en la cuenta 413 al inicio del año, por lo que no es una situación preocupante, y es de esperar que se reducirá en los próximos meses.

No ocurrirá lo mismo con Jerez de la Frontera, que es el tercer ayuntamiento con más facturas pendientes de regularizar en su presupuesto, con 49,6 millones de euros. Este municipio tiene una deuda del 457% de sus ingresos corrientes anuales, por lo que la carga financiera complica mucho que pueda amortizar su pasivo.

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