ROMA RETA LA NORMA DEL 3% DE DÉFICIT

El Eurogrupo se prepara de cara a un choque con Grecia e Italia en junio

Ni Italia ni Grecia estaban en la agenda del Eurogrupo de este jueves, centrado en las discusiones para un presupuesto de la eurozona, pero ambos países han sobrevolado la reunión

Foto: Giovanni Tria, ministro de Finanzas italiano. (Reuters)
Giovanni Tria, ministro de Finanzas italiano. (Reuters)

Nadie ha querido chocar este jueves, pero no por falta de ganas, sino porque el momento de la colisión está ya marcado en la agenda para la próxima reunión del Eurogrupo, que se celebrará en junio en Luxemburgo. Pero tampoco se ha escondido la inquietud con dos noticias que han saltado a primera línea durante los últimos días.

Fuentes europeas insistían esta semana que ni Grecia ni Italia estaban en la agenda del Eurogrupo, pero los fantasmas de los choques pasados han vuelto a estar presentes en la sala de reuniones. Por un lado, porque Grecia ha aprobado una serie de medidas que hacen dudar de que vaya a cumplir con el objetivo de superávit primario marcado por los acreedores, y por el otro, porque Matteo Salvini, viceprimer ministro italiano, ha asegurado esta semana que Roma está dispuesta a romper la regla del 3% del déficit.

El Gobierno izquierdista de Alexis Tsipras anunciaba la semana pasada su intención de cambiar los objetivos de superávit primario para 2020 y 2022, pasando del 3,5% establecido por los acreedores al 2,5%. Atenas insiste en que cumplirá con sus acreedores, y para tratar de transmitir confianza ha bloqueado una cuenta con una garantía de 5.500 millones de euros. “Habíamos prometido entregar un 3,5% de nuestro PIB al pago de la deuda, y esto es lo que obtendrán los acreedores”, aseguró hace días Euclides Tsakalotos, ministro de Finanzas heleno.

Euclides Tsakalotos, ministro griego de Finanzas. (Reuters)
Euclides Tsakalotos, ministro griego de Finanzas. (Reuters)

Más allá del cambio de la senda para los próximos cursos, el Gobierno griego también ha aprobado una serie de medidas para el presente curso, como la reducción del IVA en distintos campos, y estas nuevas decisiones hacen que algunos duden de que siquiera este año Atenas sea capaz de cumplir con el objetivo. “Algunas de estas medidas ya han sido implementadas. Estamos preocupados, no tenemos un análisis completo, pero uno preliminar nos dice que con estas medidas el objetivo de superávit del 3,5% para este año puede no cumplirse por un margen significativo”, ha explicado Klaus Regling, director general del Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM).

Los resultados de esos análisis llegarán en junio, cuando dé sus frutos la misión del mecanismo reforzado de vigilancia. “Estamos estudiando el potencial impacto fiscal de estas medidas”, ha señalado Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, y uno de los principales defensores del 'éxito griego' durante los últimos años, siendo una de las voces más cercanas a Atenas desde que Tsipras decidió firmar el tercer rescate.

El francés ha señalado que los análisis no solo tendrán en cuenta el impacto fiscal, sino también cómo ayudarían al crecimiento y a la inclusión social, aunque Regling ha señalado que las medidas aprobadas por el Ejecutivo heleno no favorecerán el crecimiento en el medio y largo plazo.

Preocupación con Italia

Roma tampoco debía colarse en el debate, pero las declaraciones que esta semana ha realizado Salvini en el marco de la campaña electoral continua en que vive inmerso el país desde hace un año han hecho que los indicios de choques con Bruselas comiencen antes de lo previsto.

“Es esencial que los italianos nos ayuden a cambiar esta Europa. Si se necesita romper algunos límites como el del 3% o del 130-140% [ratio de deuda pública respecto al PIB], vamos a seguir adelante”, aseguró el viceprimer ministro italiano.

“Italia no estaba en nuestra agenda, como presidente del Eurogrupo déjeme ser claro sobre lo que todos esperamos: la credibilidad implica cumplir con los compromisos, la credibilidad implica que hay que ofrecer resultados. Es muy importante: compromisos y resultados. Y eso esperamos del Gobierno italiano”, ha señalado el portugués Mário Centeno, presidente del Eurogrupo.

Mário Centeno, presidente del Eurogrupo. (EFE)
Mário Centeno, presidente del Eurogrupo. (EFE)

“No le voy a dar a Salvini el placer de responderle directamente”, ha asegurado por su parte Moscovici, que ha recordado a Roma que “va en el interés propio de Italia el seguir una política fiscal creíble que pueda reducir la deuda pública y aumentar la confianza de los inversores”. El francés también ha señalado que “el respeto de los compromisos fiscales es un asunto de preocupación común para la eurozona”. La prima de riesgo italiana ha repuntado hasta rozar los 290 puntos, y actualmente está cerca de los 280.

Moscovici ha instado también a la reunión de junio, cuando la Comisión Europea ya habrá analizado si Italia está cumpliendo con el acuerdo alcanzado en diciembre entre Roma y Bruselas, para evitar la apertura de un procedimiento de infracción contra el Gobierno italiano.

Presupuesto de la eurozona

Los ministros de Finanzas no se reunían este jueves para debatir sobre Grecia e Italia, y aunque hayan sido el elefante en la habitación, ni mucho menos han ocupado la parte central del encuentro, que ha estado focalizado en intentar ir cerrando flecos sobre el instrumento presupuestario para la eurozona, sobre el que debería haber una serie de acuerdos preliminares para el mes de junio.

El Eurogrupo ha sido incapaz de llegar a un acuerdo sobre los principales puntos, sobre los que siguen existiendo importantes diferencias. La más significativa se refiere a la utilidad del presupuesto, hoy por hoy limitado únicamente a “convergencia y competitividad”, pero que países como España, Grecia o Francia quieren extender, haciendo que tenga también una función de estabilización, es decir, ayudar a países en apuros que han sufrido un 'shock'.

Los nórdicos se niegan, y España considera que no es aceptable un presupuesto que no cumpla con las funciones mínimas de uno, aunque este jueves la ministra Nadia Calviño no ha desvelado si Madrid estaría dispuesto a llegar a vetar el acuerdo en junio, cuando el Eurogrupo debe presentar los resultados a los jefes de Estado y de Gobierno, aunque sí ha mostrado las líneas rojas de España. “No podemos quedarnos tranquilos o decir que cualquier cosa que se llame presupuesto ya consigue el objetivo, se trata de crear un verdadero pilar fiscal con una capacidad de estabilización y de convergencia”, ha asegurado Calviño a su llegada al Eurogrupo.

Por el momento, este instrumento presupuestario formaría parte del marco financiero plurianual que comenzará el próximo 2021 y que se extenderá hasta 2027, pero eso encajará mal con la intención de muchos países de que la gobernanza se limite a los 19 Estados miembros que conforman la eurozona, algo que requeriría de un acuerdo intergubernamental, también para que este instrumento pueda recibir fondos directamente de los países de la zona euro, como han acordado Francia y Alemania.

Nadia Calviño, ministra española de Economía. (EFE)
Nadia Calviño, ministra española de Economía. (EFE)

Centeno ha defendido la importancia de este instrumento, si bien muchos coinciden en denominarlo únicamente “embrión” de un futuro presupuesto. El portugués ha señalado que es “un paso adelante político y económico muy importante para la eurozona”.

Uno de los principales retos para lograr que el presupuesto sea ambicioso lo presenta precisamente uno de los temas que no estaban en agenda pero que sí han estado en el ambiente: Italia. Si el país es incapaz de mostrar respeto por las normas y siembra una mayor desconfianza en los socios nórdicos, eso redoblará su determinación de evitar compartir cualquier tipo de riesgo con los países del sur de la eurozona.

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