AVISA DE UN AUMENTO DEL DÉFICIT ESTRUCTURAL

Bruselas alerta: la política fiscal de Sánchez hará incumplir el objetivo de déficit

La Comisión Europea empeora sus perspectivas y considera que el déficit nominal de España se quedará en el 2,3% este año, tres décimas por encima del objetivo del Gobierno.

Foto: Moscovici charla con la ministra española de Economía. (EFE)
Moscovici charla con la ministra española de Economía. (EFE)

Bruselas alerta a España: la política fiscal expansiva del Gobierno hará subir el déficit estructural y hará que se incumpla el objetivo de déficit para este año, que el Ejecutivo situó la semana pasada en el 2% y que la Comisión Europea prevé ahora que acabe situado en el 2,3%.

Para el Ejecutivo comunitario el empeoramiento del déficit nominal para 2019 puede ir más allá, ya que la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) corrigió al Gobierno español cuando éste contabilizó en 2018 el coste de la compensación a Acesa (Abertis) por la ampliación de la AP-7, obligando a Madrid a pasar ese coste a 2019, lo que significa un varapalo de 1.800 millones de euros. Sin embargo, el Ejecutivo comunitario no ha tenido en cuenta este gasto para calcular su proyección de déficit nominal.

¿De dónde salen los 3.600 millones de euros de diferencia entre los cálculos de la Comisión Europea y el Gobierno de España? Por un lado fuentes comunitarias señalan que el Ejecutivo español sobreestima los ingresos que puede obtener con determinadas medidas, y por el otro Bruselas tiene en cuenta las contribuciones sociales y gastos temporales que el Gobierno no ha tenido en cuenta a la hora de realizar su cálculo del déficit, como por ejemplo la ampliación de la baja de paternidad.

Fuentes comunitarias también señalan una serie de riesgos para la economía española. Admiten que el aumento automático de las pensiones es motivo de preocupación para Bruselas, y añaden que el crecimiento español, a medida que la demanda interna se agota, el crecimiento español depende en mayor medida de unas exportaciones que bailan al ritmo de los tambores de guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Por otro lado la Comisión Europea insiste en que la subida del salario mínimo hará que la creación de empleo vaya desacelerándose, aunque admite que “el crecimiento del empleo ha continuado excediendo las expectativas”.

Bruselas alerta también sobre la situación del déficit estructural, que pasará del 2,7% del 2018 hasta el 2,9% en 2019, entrando en una dinámica de crecimiento y situándose dos décimas por encima de las últimas estimaciones del Gobierno. Estas previsiones del Ejecutivo comunitario son mejores que las que lanzaba el pasado febrero, cuando señalaba que el déficit estructural español se situaría en 2019 en el 3,2%.

La mejora respecto a febrero se debe, fundamentalmente, a que el crecimiento de la economía española va mejor de lo esperado. Mientras estaba previsto que fuera perdiendo fuelle poco a poco, el crecimiento del producto interior bruto durante el primer trimestre escaló hasta el 0,7%, un aumento de una décima respecto al trimestre anterior, la tasa de crecimiento más alta desde finales de 2017.

En cualquier caso el Ejecutivo comunitario alerta sobre la situación del déficit estructural: sigue creciendo cuando el Gobierno español debería estar aprovechando el buen momento por el que pasa la economía española para realizar reformas y atajar el crecimiento del déficit estructural.

Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, charla con la ministra española. (EFE)
Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, charla con la ministra española. (EFE)

El hecho de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no lograr aprobar los presupuestos generales de 2019, lo que provocó en última instancia las elecciones generales, representó un punto de inflexión: la prórroga de las cuentas de 2018 significan desperdiciar otro año de fuerte crecimiento sin reducir el déficit estructural.

La no aprobación de las cuentas dejaban en el tintero una serie de ingresos adicionales para reducir el déficit, como por ejemplo la subida del impuesto sobre sociedades o el gravamen sobre el diésel. Ahora el Ejecutivo de Sánchez trata de enmendarlo con un Plan de Estabilidad enviado la semana pasada a Bruselas.

En este sentido, Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, ha señalado que hay que dar tiempo que se forme Gobierno y ha descartado comentar si la subida de impuestos anunciada por el Gobierno de Sánchez será suficiente, algo que comentará cuando lleguen las recomendaciones de verano.

Sobre la posible composición del futuro Ejecutivo, el color que vaya a tener y la confianza que transmite, el francés ha asegurado que no quiere “precipitarse y hacer comentarios”, pero espera que en la política española haya “una vía hacia la estabilidad”. “Espero que tengamos un gobierno que pueda aprobar presupuestos como es debido”, ha asegurado el francés, señalando que espera que “el éxito importante del PSOE” lleve al Gobierno “por la senda de la estabilidad”.

¿Y sin el pacto de estabilidad?

Sin embargo todas las estimaciones de la Comisión Europea se han realizado sin tener en cuenta el Pacto de Estabilidad enviado la semana pasada por el Gobierno de Pedro Sánchez, y en el que se trazaban las líneas maestras que llevarían el déficit en 2020 hasta el 1,1% y en 2021 hasta el 0,4%, logrando el equilibrio presupuestario en el ejercicio siguiente.

Madrid pretende lograr ese objetivo con un incremento de la recaudación fiscal de 20.000 millones de euros en los tres próximos años. Con estas medidas enviadas por el Gobierno a Bruselas, el ministerio ahora liderado por Nadia Calviño prevé elevar los ingresos públicos del 38,9% hasta el 40,7% en 2020.

Las noticias enviadas hoy desde Bruselas son malas para Moncloa porque no solo sube el déficit nominal, que debería verse impulsado por el efecto cíclico, sino que marca una tendencia alcista también para el estructural.

Entre otras razones porque la experiencia de la Comisión Europea con el Gobierno de Sánchez en los últimos meses es que nada se puede dar por hecho: los presupuestos se quedaron por el camino y nada asegura que los socios sobre los que se apoye el Gobierno del PSOE, vayan a pasar por el aro del Plan de Estabilidad enviado a comienzos de la semana pasada a la capital comunitaria.

Y estas previsiones de la Comisión Europea sirven de alerta por si se da el caso de que el Plan de Estabilidad no sobreviva a un acuerdo de Gobierno: el déficit estructurar se descontrolaría del 2,9% de 2019 (que ya representa un crecimiento de dos décimas respecto a 2018) hasta el 3,1% en 2020, y el déficit nominal seguiría un lento y débil decline del 2,3% que se prevé para este año hasta el 2% para 2020.

También sirven de alerta por si Madrid ha sido demasiado optimista: recaudar 20.000 millones de euros en tres años es un objetivo ambicioso que, según el Gobierno, dejaría el déficit estructural en el 2,2%. Pero España ya tiene experiencia en inflar las estimaciones de ingresos, como ya sabe Bruselas: el Gobierno estimaba que ingresaría con la tasa Google unos 1.200 millones, eso es el 25% de todo lo que la Comisión Europea esperaba ingresar en el conjunto de la UE, unos 4.800 millones de euros.

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