En tasa interanual avanzó al 2,4%

España aceleró en el primer trimestre: el PIB creció un 0,7% el mejor dato desde 2017

La inversión y la demanda externa volvieron a apoyar al crecimiento. Por el contrario, el consumo de los hogares se sigue ralentizando, lo que sería positivo si se convierte en ahorro

Foto: Trabajadores del sector de la construcción (Efe)
Trabajadores del sector de la construcción (Efe)

Ya no hay ninguna duda: la economía española aceleró en el inicio del año. Así lo reflejaban los datos de la Encuesta de Población Activa publicados la semana pasada y este martes lo ha confirmado la Contabilidad Nacional Trimestral publicada por el INE. La economía española creció un 0,7% en los tres primeros meses del año, una décima más que en el trimestre anterior y la mayor tasa de crecimiento trimestral desde 2017.

Estos datos confirman la buena marcha de la economía española en el inicio del año a pesar de la desaceleración en Europa. Hay dos factores clave que impulsaron el crecimiento en el inicio del año. El primero es la inversión (Formación Bruta de Capital Fijo), especialmente la empresarial (inversión en maquinaria y bienes de equipo), que se trata del mejor motor de crecimiento que puede tener España en estos momentos. En el primer trimestre avanzó un 3,8%, un fuerte crecimiento tras seis meses de atonía, lo que muestra que la inversión empresarial ha vuelto a despuntar.

En segundo lugar, la recuperación de la demanda externa, básicamente gracias a la caída de las importaciones por el menor dinamismo del consumo de los hogares. El resultado fue que las importaciones se redujeron un 1,1% en los tres primeros meses del año y permitieron que la demanda exterior volviera a aportar crecimiento al PIB, 0,2 puntos en tasa interanual.

[España es el quinto país europeo que menos recauda]

La mala noticia es la desaceleración del consumo de los hogares, aunque tenía que llegar tarde o temprano, dado el hundimiento de la tasa de ahorro hasta mínimos históricos. Una vez que la demanda embalsada durante la crisis se ha agotado y que los hogares empiezan a cambiar su sentimiento económico, es normal (y positivo) que vuelva el ahorro. El resultado fue que el consumo de los hogares avanzó apenas un 0,3% durante el trimestre.

Como en trimestres anteriores, el consumo público volvió a sumar al crecimiento, con un avance del 0,4%. Con este avance, el gasto en consumo de las administraciones públicas suma ya 17 trimestres de crecimiento con solo una caída en medio, esto es, más de cuatro años en positivo.

Por sectores, la construcción volvió a liderar el avance del PIB con tasas de crecimiento que casi multiplican por tres el ritmo del resto de la economía. En concreto, avanzó un 1,8% en el inicio del año. Pero la mejor noticia fue el resurgir de la industria, después de dos trimestres consecutivos destruyendo producción. En el inicio del año la industria creció un 1,4% y este dato, junto a la inversión empresarial, parecen apuntar a una recuperación del sector. Los servicios volvieron a crecer al 0,8%, velocidad de crucero que se viene repitiendo durante los últimos trimestres.

En tasa interanual, el PIB aceleró hasta el 2,4%, rompiendo así la desaceleración que se prolongaba desde el primer trimestre de 2018. La demanda nacional aportó 2,2 puntos al crecimiento, lo que muestra que sí sigue su tendencia a la baja, pero se contrarrestó con los 0,2 puntos positivos de la demanda externa. Aunque este crecimiento se debió a la caída de las importaciones, supuso la primera aportación positiva del sector exterior al crecimiento en casi dos años.

Los salarios crecen con fuerza

Si hay un factor que destaca del crecimiento de España en el inicio del año ese es el de los salarios. La subida del salario mínimo interprofesional, los avances en la negociación colectiva y la fuerte creación de empleo (casi 600.000 puestos de trabajo en el último año) han provocado que la masa salarial esté avanzando a ritmos del 4,6% interanual (en precios corrientes, que es el único dato disponible).

Se trata del mayor ritmo de crecimiento de los salarios desde 2015, con la diferencia de que España está hoy en una fase mucho más avanzada de la recuperación. Esto significa que los salarios están creciendo 1,3 puntos por encima del PIB. Las empresas están recortando sus márgenes para pagar mayores salarios, lo que se muestra en la desaceleración de las rentas del capital, que crecieron un 1,3%.

Los datos de Contabilidad Nacional apuntan en la misma dirección que la EPA: el ritmo del empleo aceleró en el inicio del año. En concreto, el número de ocupados (en puestos equivalentes a tiempo completo) aumentó un 2,8% interanual, el mayor avance desde 2017. La construcción volvió a ser clave en este indicador con un avance del 11,3%.

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