Fin de la política monetaria contractiva

La desaceleración trunca los planes de la Fed: el mercado ya ve riesgo de bajada de tipos

Los inversores han borrado cualquier expectativa de endurecimiento de la política monetaria en EEUU e incluso empiezan a barajar la posibilidad de que vuelvan los estímulos como en Europa

Foto: El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. (Reuters)
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. (Reuters)

Cuando la Reserva Federal subió los tipos de interés el pasado mes de diciembre pocos sospechaban que podría ser la última de este ciclo de endurecimiento de la política monetaria. Ni siquiera los propios miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) lo sospechaban, ya que anticiparon otras dos subidas en 2019. Sin embargo, a medida que va pasando el año la desaceleración se está consolidando y cada vez parece más difícil que puedan llegar a ejecutarla nunca.

De hecho, en el punto en el que está la economía estadounidense y europea, parece más próxima una rebaja de tipos que otra subida. Es cierto que EEUU es el país desarrollado que mejor se está comportando durante toda esta fase expansiva del ciclo, pero en los últimos años está prolongando el crecimiento en base a la deuda pública y la desregulación financiera. La realidad es que el ciclo expansivo toca a su fin y la desaceleración ya está en marcha.

La OCDE rebajó hasta el 2,6% la previsión de crecimiento de EEUU para 2019, tres décimas menos que en 2018, y para 2020 anticipa una ralentización hasta el 2,2%. En este contexto, una política de contracción monetaria podría desencadenar tensiones en los mercados de deuda. De ahí que la Fed empiece a valorar la posibilidad de abandonar la política de subida de tipos para evitar un susto financiero.

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Por si estos argumentos no fueran suficientes, el último movimiento del Banco Central Europeo (BCE) empuja todavía más a la Fed a eliminar sus planes de subida de tipos. La entidad europea anunció en su reunión de marzo una nueva ronda de estímulos para contrarrestar el enfriamiento de la economía y la inflación. Si la Reserva Federal opta por seguir el camino opuesto y endurecer su política monetaria, entonces el dólar se apreciaría más, lo que debilitaría al sector exterior estadounidense.

El mercado ya descuenta que no hay ninguna posibilidad de que la Reserva Federal vaya a subir los tipos de interés en el próximo año

En este contexto los mercados ya descuentan que no hay ninguna posibilidad de que la Fed vaya a subir los tipos de interés en el próximo año. Así se desprende de la probabilidad implícita que mide 'Bloomberg' a partir de las cotizaciones de la deuda. En concreto, el mercado otorga, para las próximas ocho reuniones (un año completo), un 0,0% de probabilidades de subida de tipos.

Hace tan solo cuatro meses, la probabilidad de subida superaba el 80%, pero la desaceleración de la economía ha cambiado rápidamente el signo de los mercados. Nadie se esperaba una corrección tan brusca de la actividad, especialmente en Europa, lo que ha cambiado completamente el escenario previsto.

Por el contrario, actualmente da más de un tercio de posibilidades a que su próximo movimiento sea de subida de tipos. Esto significa que los inversores ya descuentan que el ciclo de subida de tipos en EEUU ha tocado a su fin y ahora ya valoran cuándo volverá la próxima ronda de estímulos. Todo dependerá de los datos macroeconómicos.

La celebración

La reacción de los mercados a este cambio de tendencia en la política monetaria no se hizo esperar. La rentabilidad exigida al bono estadounidense se situaba en noviembre por encima del 3,2% y actualmente ya está por debajo del 2,7%. Esto significa una relajación de más de 50 puntos básicos en la deuda estadounidense, lo que evidencia hasta qué punto los inversores están seguros del cambio de tendencia.

Tal movimiento refleja que los inversores se preparan ya para una nueva ronda de estímulos. Solo así se explica que compren más deuda en un momento en el que la economía se está desacelerando.

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La Reserva Federal actualizará sus previsiones de crecimiento en su reunión de los días 19 y 20 de marzo. En diciembre ya rebajó su estimación en dos décimas, hasta el 2,3%, y ahora podría repetir el ajuste. Datos como el repunte de las peticiones semanales del subsidio de desempleo podrían forzar a la entidad a rebajar sus estimaciones.

Sin embargo, el dato más importante de la reunión será el de la previsión de subida de tipos de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto. En diciembre estimaban que realizarían dos subidas de tipos a lo largo del año 2019 y otra más para 2020. Actualmente, parece complicado que mantengan tal previsión y lo más probable es que desistan de las subidas de tipos, o al menos de tal intensidad. En cualquier caso, este dato será clave para conocer las intenciones de la entidad.

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