será el nodo oeste del consorcio EIT Manufacturing

Euskadi gestionará 100 millones para crear 200 empresas de fabricación 4.0 en Europa

Bilbao dará a servicio a Francia, España y Portugal durante siete años dentro de la mayor red de innovación impulsada por la CE para alumbrar empresas en la industria manufacturera y nuevos productos

Foto: Impulsores del consorcio europeo EIT Manufacturing durante su puesta de largo este viernes en el Palacio Miramar de San Sebastián. (EC)
Impulsores del consorcio europeo EIT Manufacturing durante su puesta de largo este viernes en el Palacio Miramar de San Sebastián. (EC)

Empresas vascas como Aernnova, Corporación Mondragón, Ik4 Research Alliance, ITP Aero y Tecnalia liderarán en los próximos siete años la gestión de más de 100 millones de euros procedentes de fondos europeos. El objetivo: posibilitar la creación de más de 200 compañías de base tecnológica en el ámbito de la fabricación 4.0 en España, Francia y Portugal, y la llegada de más de un centenar de nuevos productos innovadores al mercado.

Bilbao va a albergar el nodo Oeste del consorcio internacional EIT Manufacturing impulsado por la Comisión Europea (CE) que está integrado por 50 empresas y centros tecnológicos de 17 países, entre ellos Volkswagen, Volvo, Siemens, la Universidad Técnica de Viena, el Comisariado de Energía Atómica de Francia (CEA) o Whirlpool Europe, y que contará con otras cuatro sedes en Alemania, Suecia, Austria e Italia para desarrollar la que es “la mayor iniciativa europea en el ámbito de la innovación en fabricación”, según resalta el responsable de la sede vasca, Ricardo Bueno.

La CE aportará 80 millones de euros anualmente durante un periodo de siete años a esta red de innovación 4.0 que contará con cinco sedes

Las cifras dan cuenta por sí mismas de la relevancia de esta iniciativa. La Comisión Europea aportará 80 millones de euros anualmente durante un periodo de siete años a esta red de innovación 4.0 de Europa. Esto es, 560 millones en su conjunto para un proyecto que nace con la vocación de prolongar su actuación más allá de este periodo inicial financiado. De esta cantidad, el nodo Oeste ubicado en el País Vasco contará con unos 15 millones anuales, más de un centenar a lo largo de los siete años, para dar soporte a la creación de nuevas empresas en la industria manufacturera y el desarrollo de nuevos productos, y ayudar en la aplicación de tecnologías ya existentes.

Las previsiones, en relación a su impacto en el ecosistema industrial vasco, son muy optimistas. Se espera que más de la mitad de las empresas industriales de la comunidad puedan beneficiarse del trabajo de este consorcio europeo que en su nodo Oeste está liderado por cinco empresas y centros tecnológicos vascos de primer nivel: Aernnova, Corporación Mondragón, Ik4 Research Alliance, ITP Aero y Tecnalia. Estas empresas coordinarán y fomentarán la participación de entidades francesas, portuguesas y españolas en este nodo, del que, a priori, se beneficiará en gran medida el país galo por su "mayor peso económico".

Aernnova, Corporación Mondragón, Ik4 Research Alliance, ITP Aero y Tecnalia lideran el nodo Oeste, que actuará en robótica, digitalización y fabricación aditiva y 'Cero defectos/residuos'

EIT Manufacturing ya ha dado sus primeros pasos de cara a impulsar la creación de nuevos negocios y ha establecido sus cuatro primeros ejes de actuación en la fabricación aditiva, la robótica, la digitalización y la fabricación con visión medioambiental ‘Cero defectos/residuos’. En todo caso, las posibilidades de actuación son "muy amplias" y así, de cara al futuro, el ámbito de intervención podría variar en función de los avances tecnológicos. “El ámbito de actuación es muy abierto”, resalta Bueno. Precisamente, para consensuar la hoja de ruta de los próximos meses de vida, más de 150 expertos europeos implicados en el proyecto se dan cita entre ayer y hoy en San Sebastián bajo la supervisión del CEO del EIT Manufacturing, Klaus Beetz.

La CE ha apostado con fuerza por este proyecto toda vez que el sector de la fabricación es uno de los principales motores de Europa, que cuenta con más de dos millones de empresas que emplean de forma directa a 30 millones de personas, y desde hace unos años está expuesto a una obligatoria evolución permanente. El sector se encuentra inmerso en un profundo cambio impuesto por las nuevas necesidades del mercado y de la sociedad, los rápidos avances tecnológicos y los requisitos medioambientales y de sostenibilidad, y, consciente de esta exigente realidad, la Comisión Europea ha impulsado la creación de este consorcio que dará cobertura a Europa a través de cinco nodos implantados en Bilbao, Gotenburgo, Milán, Viena y Darmstdat.

Klaus Beetz, Arantxa Tapia y Ricardo Bueno, de izquierda a derecha. (EC)
Klaus Beetz, Arantxa Tapia y Ricardo Bueno, de izquierda a derecha. (EC)

La vocación principal es crear empresas de base tecnológica en el ámbito de fabricación y poner en el mercado nuevos productos innovadores favoreciendo la diversificación de la actividad y el impulso de nuevas áreas de negocio entre las empresas ya existentes, pero el consorcio también tiene en su punto de mira a las startup para posibilitar su crecimiento y consolidación. Igualmente, el trabajo se encamina a la cooperación en I+D y a la formación de estudiantes y profesionales. De hecho, las previsiones apuntan a que el nodo vasco formará a más de 10.000 personas durante los siete primeros años de andadura. De esta forma, se contribuirá a “generar puestos de trabajo de calidad” y “atraer a personas con talento” para lograr “una producción más ágil, flexible, medioambiental y socialmente sostenible” dentro de unos “ecosistemas de innovación en los que interactúen empresas, centros tecnológicos, universidades e inversores”.

Ricardo Bueno, que deja su labor en el centro de investigación y desarrollo tecnológico Tecnalia para ponerse al frente del nodo vasco, asegura que “no es casualidad” que se haya elegido al País Vasco para dar cobertura al oeste de Europa en el ámbito de la innovación en fabricación 4.0. Con su elección como sede de esta área de actuación, la CE reconoce “los resultados continuos en innovación y fabricación” de la Comunidad Autónoma Vasca. En este mismo diagnóstico incide la consejera vasca de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, que ha estado presente este viernes en la puesta de largo oficial del consorcio.

Entre sus efectos concretos en el País Vasco, la sede bilbaína del consorcio, según pone de manifiesto Bueno, va a “proporcionar nuevas oportunidades para innovar en la industria y nos va a permitir reforzar la formación a profesionales, llevar nuevas tecnologías al mercado y poner en contacto a organizaciones innovadores con inversoras”. También a va a ser muy importante el impacto a nivel de imagen, ya que el nodo con sede en Bilbao “va a reforzar todavía más nuestro aporte y el reconocimiento exterior al ecosistema vasco de innovación, especialmente en el ámbito de la fabricación, con una trayectoria muy positiva de participación y liderazgo en iniciativas europeas”.

En su conjunto, el impacto que se prevé con el nodo vasco es ambicioso pero al mismo tiempo “realista”, como evidencia Bueno. Para ello, se ampara en los propios recursos y capacidades de los socios del consorcio, de dilatada experiencia y con gran potencial en sus ámbitos de negocio, y en la conexión internacional que permite la creación del EIT Manufacturing. Este escenario de partida hace que se vea “viable” llegar a los objetivos marcados de generar más de 200 nuevas empresas en el oeste de Europa. “El objetivo es hacer de Europa una referencia mundial de innovación en la fabricación y favorecer que las empresas adopten más rápida y eficientemente las nuevas tecnologías”, resume.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios