Condena a un aumento del déficit estructural

Sánchez desmonta su plan presupuestario: renuncia a 1.100 M para la Seguridad Social

La subida de las bases máximas y mínimas de cotización será inferior a la prometida a Bruselas, pero los gastos serán superiores. El Gobierno aumentará más el déficit del sistema

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Senado. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Senado. (EFE)

El Gobierno de Pedro Sánchez va desmontando su plan presupuestario a medida que pasan las semanas. La última Administración afectada ha sido la Seguridad Social, que después de los anuncios de incremento del gasto de las últimas semanas, ahora encara un sustancial recorte de la previsión de ingresos. La subida de las bases de cotización era la vía principal que planteaba el Gobierno para mejorar la salud financiera de la Seguridad Social. En total, las medidas contempladas permitirían elevar los ingresos en 2.700 millones de euros, esto es, el doble de lo que se podía conseguir sumando la recaudación de los dos nuevos impuestos: digital y financiero.

Tres eran las vías de incremento de la recaudación: la subida de la base mínima del Régimen General, del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y las máximas de todos los regímenes. Estas tres medidas tienen una gran capacidad recaudatoria, ya que las bases imponibles sobre las que actúa son muy cuantiosas. Tal nivel de recaudación exigía un gran esfuerzo a las empresas y a los autónomos, pero ahora que las cuentas de 2019 se plantean en clave electoral, el Ejecutivo ha optado por adoptar medidas más amables.

El resultado es que la previsión de recaudación de 2.700 millones de euros se ha quedado en el entorno de los 1.600 millones, esto es, 1.100 millones menos. Si a esto se une que el Gobierno está anunciando nuevas partidas de gasto, como la jubilación parcial en la industria, el resultado es explosivo. Esta medida tendrá un impacto negativo en las cuentas de la Seguridad Social de 1.778 millones de euros, tal y como figura en la memoria económica de la medida.

A esto hay que añadir la revalorización de las pensiones con la inflación y la entrada de nuevos jubilados con prestaciones superiores a la media. Sin duda, era el peor momento para renunciar a nuevos ingresos para la Seguridad Social, pero la disciplina de las cuentas públicas ha pasado a un segundo plano para el Gobierno. Solo así se explica que día a día vaya desmontando su plan presupuestario. Eso sí, lo hace por la vía de los ingresos, descartando subidas de la recaudación, no por la de los gastos, ya que siguen subiendo. Por ejemplo, el impuesto al diésel ha pasado a dormir el sueño de los justos y el Gobierno hasta lo ha eliminado de su discurso.

El resultado es que la Seguridad Social tendrá que seguir endeudándose en 2019 para abonar las prestaciones. Y eso a pesar del ritmo de creación de empleo y la subida de salarios, que empieza a ser importante.

¿Cómo quedan las bases?

La única medida que va a respetar el Gobierno (a menos que cambie de opinión en los próximos días) es la de la base mínima del Régimen General. En el plan presupuestario figura un incremento del 22,3% para mantener su equivalencia con el salario mínimo interprofesional (SMI). En concreto, la base mínima subirá hasta los 1.050,1 euros al mes, esto es, el SMI prorrateado a 12 pagas. Con esta medida, la recaudación se incrementará en 600 millones de euros, según los cálculos del Ministerio de Trabajo refrendados por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). A esta cuantía habría que añadir 800 millones extra procedentes de la subida de 2018 que se aprobó en los Presupuestos Generales del Estado de Mariano Rajoy y que, como no entraron en vigor hasta la segunda mitad del año, todavía no se ha ejecutado completamente.

En el caso de las bases mínimas de los autónomos, sí que ha habido una gran rectificación. El Gobierno contaba con una subida del 13%, para llevar la base mínima del RETA de 933 euros a 1.050 euros. Esta era la intención inicial del Ejecutivo, pero las protestas de los autónomos hicieron a Sánchez cambiar de opinión. Finalmente, las bases mínimas subirán un 1,25%. Ni siquiera cubrirá la inflación, lo que significa que, en términos reales, la nueva base mínima será inferior a la de 2018.

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El Gobierno ha compensado una parte de su rectificación con una subida mínima de los tipos nominales de las cotizaciones de apenas una décima, hasta el 30%. En conjunto, las dos medidas aportarán unos 200 millones de euros, muy lejos de los 1.000 millones que prometió Sánchez a Bruselas.

Por último, la subida de las bases máximas también será más limitada de lo que prometió. En un primer momento, contemplaba un incremento de entre el 10% y el 12%, pero finalmente se quedará en el 7%. Así lo anunció el martes el presidente de CEOE, Antonio Garamendi. Esto significa que de los 1.100 millones que se esperaba recaudar con este incremento, apenas se lograrán 800 millones.

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Este conjunto de medidas, combinadas, provocará que el déficit estructural de la Seguridad Social vuelva a crecer el año que viene. El Gobierno lo cubrirá con deuda, igual que hacía el Ejecutivo de Rajoy. Mientras tanto, preparará la campaña electoral de las próximas elecciones con nuevos gastos, que también afectarán a la Seguridad Social.

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