cada cambio cuesta 9,03 euros

Bajarte la potencia: cuánto podrás ahorrar ahora en el recibo de la luz

La reforma implementada por el Gobierno permite reducir en algunos casos una parte de la factura de electricidad

Foto: La factura de la luz es uno de los mayores quebraderos de cabeza de los gastos de los españoles. (Pixabay)
La factura de la luz es uno de los mayores quebraderos de cabeza de los gastos de los españoles. (Pixabay)

Alguna de las medidas llevadas a cabo por el Gobierno para intentar reducir el coste de la factura de la luz de los consumidores conlleva tener que realizar algunos trámites con las compañías eléctrica.

Una novedad es poder bajarse la potencia contratada en la proporción que uno desee, algo imposible con la normativa anterior, mucho más rígida que la actual.

¿Cuánto se puede notar al mes?

Depende de cada caso. Lo primero es ver si es posible bajarse la potencia contratada, una parte fija que se paga mes a mes en el recibo con independencia del consumo y que representa más de la mitad del coste que paga el consumidor.

La potencia contratada, o término fijo que paga el ciudadano en su recibo, es esa parte que determina la capacidad de consumo instantáneo de cada hogar.

Es decir, la posibilidad que tiene cada consumidor de consumir electricidad en su casa a la vez. Dicho de otro modo, son las autopistas que uno decide tener por las que fluye la electricidad que llega a casa.

En muchas ocasiones, los hogares tienen contratada más potencia de la que necesitan, con lo que tienen un coste fijo cada mes innecesario.

Si no consumimos a la vez grandes suministros (no tenemos encendidas varias cosas al mismo tiempo) como la calefacción el horno o una estufa eléctrica, es probable que podamos pedir una reducción de potencia.

La novedad ahora es que la bajada de este término fijo se puede hacer por las décimas de kilovatio que uno quiera, mientras que la normativa anterior obligaba a realizar el cambio en saltos mucho más grandes (mínimo de 1,1 kilovatios).

¿Pero cuánto se puede ahorrar?

Primero de todo hay q saber si uno puede reducir su potencia, ya que habrá quien ya la tenga ajustada a sus necesidades. Un hogar medio es difícil que pueda bajar de 3,3 kw.

Contratar menos potencia de la necesaria se nota rápidamente, ya que cuando hay varios electrodomésticos encendidos saltará la luz.

Pero las compañías eléctricas tienden a dar más potencia de la necesaria, lo que implica un sobre coste todos los meses.

Hay comercializadoras que optimizan la potencia a sus clientes. Con la nueva normativa cada décima de punto que se baje conlleva un ahorro en la factura de cinco euros al año. Es decir que con bajarse la potencia 0,5 kw, algo factible en muchos hogares, se pueden ahorrar unos 25 euros anuales.

Las distribuidoras cobran el cambio

Sin embargo, las compañías cobran 9,03 euros por la gestión del cambio, un coste que repercuten a las comercializadoras las empresas distribuidoras.

Esto quiere decir que si no se baja más de 0,2 kw la potencia no existe ahorro en el primer año tras realizar el cambio.

Según explica el consejero delegado de la comercializadora Podo, Joaquín Coronado, este coste que meten las comercializadoras está totalmente injustificado, ya que con los nuevos contadores inteligentes dar cambios de potencia ya no implica prácticamente costes como sucedía en el pasado, que había que desplazar personal a las viviendas para realizar el cambio.

Este ejecutivo señala que ya han solicitado la optimización de potencia para todos los clientes, algo que no tiene claro se produzca de forma instantánea, dado que la nueva normativa obliga las empresas distribuidoras a cambiar toda su operativa.

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